Pintura

Julio Romero de Torres.. pintó a la mujer morena

noviembre 9, 2015

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Julio Romero de Torres

Nació en Córdoba, el 9 de noviembre de 1874.
Hijo del así mismo pintor Rafael Romero Barros, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, aprendió el oficio de su padre en dicha institución, empezando a pintar cuando solo tenía 10 años.

 

En 1890 pintó los que sería su primera obra conocida “La huerta de los Morales”.
Ya en 1895 participó en la Exposición Nacional de Madrid, logrando una mención honorífica.

Participaría igualmente en las ediciones de 1899 y 1904, en esta última fue premiado con una tercera medalla.

En los primeros años de la década de 1900 se inició como docente en la Escuela de Bellas Artes de Córdoba.

En 1906 el jurado de la Exposición Nacional rechazó su cuadro “Vividoras del Amor”, siendo expuesto en el Salón de Rechazados, que sería más visitado que las salas de la Nacional.

En ese año mismo se trasladó a Madrid, para estudiar a los maestros del Museo del Prado .
Más tarde viajó por toda Italia, Francia, Inglaterra y los Países Bajos.

En 1907 junto a los pintores más influyentes de ese momento, concurrió a la Exposición de los Independientes, que organizaba el Círculo de Bellas Artes.

Logró su primera medalla en la Exposición Nacional de 1908 con su cuadro “Musa gitana”.
En 1911 obtuvo el Primer Premio en la Exposición de Barcelona “Retablo de amor”, y en 1913 el Primer Premio en la Internacional de Múnich.

En la Exposición Nacional de 1912, aspiraba a la medalla de honor, sin embargo, su obra no fue reconocida, hecho que provocó que sus admiradores le entregaran una medalla de oro que fue cincelada por el escultor Julio Antonio.

Cuando sus cuadros, presentados en la Exposición de 1915, tampoco lograron la medalla de honor, decidió retirarse definitivamente de las Exposiciones Nacionales.

En 1916 obtuvo la cátedra de Ropaje en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, tras lo que se instaló definitivamente en la capital de España.

Desde este momento, sus cuadros comenzaron a representar el pabellón español en distintos certámenes internacionales, en París y Londres, entre otras importantes ciudades europeas.

El éxito le llegó en Buenos Aires en 1922; en agosto de ese año Romero de Torres había viajado a la República Argentina acompañado de su hermano Enrique, para acudir a la inauguración de la exposición, que fue presentada en el catálogo por un espléndido texto de Ramón Valle-Inclán, fue un éxito sin precedentes.

Fue miembro de la Real Academia de Córdoba y de la de Bellas Artes de San Fernando.
Varias de sus obras se exhibieron en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929, y realizó múltiples exposiciones individuales, tanto en España como en el extranjero.

En 1930, agotado por su intensa actividad, le sobrevino una dolencia hepática, por lo qué regresó a Córdoba para reponerse.
En ese tiempo pintó en estudio de la Plaza del Potro, la que sería su última y la más conocida, “La chiquita piconera”.

Murió el 10 de mayo de 1930, en su casa de la Plaza del Potro de Córdoba. La ciudad conmocionada le brindó asistiendo en masa, desde las clases más humildes hasta la aristocracia cordobesa, una emotiva despedida.

La mayor parte de su obra se encuentra en Córdoba en el “Museo Julio Romero de Torres”, que fue posible gracias a la donación cuadros por su familia, por coleccionistas privados o comprados por el Ayuntamiento.

Algunas de sus obras más destacadas:
“Naranjas y limones”, “Amor místico y amor profano”, “El Poema de Córdoba”, “Marta y María”, “La saeta”, “Cante hondo”, “La consagración de la copla”, “Carmen”, y la citada “La chiquita piconera”.

El Museo Carmen Thyssen de Málaga tiene en su colección: “La Buenaventura”, “Feria de Córdoba” y “La Monja” y “Boceto del Poema de Córdoba “; y El Reina Sofía así mismo alberga “Mira que bonita era”, “El pecado”, “Las aceituneras”, “Conciencia tranquila “, “Manola”, “Lectura” y un retrato de “Ysolina Gállego de Zubiaurre”.

Las características principales de su obra están repletas de contenido y profuso estudio de cada elemento presente en el cuadro. Así, éstas se pueden resumir en: – Simbolismo – Precisión de forma y dibujo- Luz suave en ropajes y carnes – Extraña luz de escenarios – Poética artificiosidad de escenarios – Dominio de la morbidez – Capacidad enorme para representar la figura humana – Paisajes que refuerzan el simbolismo – Paisajes donde la realidad se convierte en alegoría – Paisajes listos para ser degustados por el alma “sin detenerse en la superficie coriácea de las cosas – Paisajes desmaterializados para su última vivencia con el espectador.” Fco. Zueras Torrens

Otras entradas dedicadas a Julio Romero de Torres en este blog:

Museo Julio Romero de Torres: AQUÍ

Sara Baras, Julio Romero de Torres y Carlos Saura. “Flamenco, Flamenco: AQUÍ”

*Esta entrada fue publicada en este blog el 9 de noviembre de 2010. Ha sido actualizada y ampliada con más de cien nuevas obras,  el 10 de mayo de 2015.

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No Comments

  • Reply Bitacoras.com noviembre 10, 2010 at 1:51 am

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Click para ver muestra de su obra Julio Romero de Torres, nacio en Córdoba, el 9 de noviembre de 1874    Hijo del así mismo pintor Rafael Romero Barros, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, aprendió el oficio ……

  • Reply Tweets that mention Julio Romero de Torres.. pintó a la mujer morena | Trianarts -- Topsy.com noviembre 10, 2010 at 9:33 am

    […] This post was mentioned on Twitter by Trianarts and likeamashpotato, Club Bloggers. Club Bloggers said: #Post Julio Romero de Torres.. pintó a la mujer morena http://bit.ly/9kaWET (vía @Trianarts) […]

  • Reply George Apperley: El pintor inglés enamorado de Granada | Trianarts agosto 11, 2011 at 9:21 pm

    […] cultural. A partir de 1920, hasta 1930, su pintura evolucionó hacía el estilo costumbrista de Julio Romero de Torres, su influencia en algunas de sus obras es patente. Al proclamarse la II República en España, en […]

  • Reply Ronald B. Kitaj: Pop Art y figura humana » Trianarts mayo 10, 2015 at 2:36 am

    […] en estas estancias españolas, siguió la iconografía que él creía redescubrir en la obra de Julio Romero de Torres; La influencia española se encuentra también en obras como “La manta verde”, donde […]

  • Responder a George Apperley: El pintor inglés enamorado de Granada | Trianarts Cancelar respuesta