Hoy he visto anochecer y cenado a sus plantas despues de muchos días lejos, días en las que la he echado de menos, mucho, con sol es preciosa, en la noche iluminada y con los vencejos revoloteando a cientos, no hay lugar más hermoso en el mundo, pero mejor que yo habla de ella Antonio Burgos:
Giganta mía:
Bueno, niña, lo de “mía” es un decir. Un cernudiano error de amor como otro cualquiera, como el de Amalio el pintor, que se creía que era tu novio y resulta que tú no le correspondías, tú siempre acabas haciendo lo que te ordenan esas tías solteronas y desagradables que tienes, que son los canónigos, quienes te decían que un artista no era partido para ti, y te pusieron en relaciones con un arquitecto, qué horror, con lo peligrosos que son los arquitectos, que se creen que la Historia no está rematada hasta que ellos echan su borroncito para embarbascar la cosa.





