Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.
Martin Luther King

Frases de silencio

A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.
Stanislaw Jerzy Lec

A veces, el silencio es la peor mentira.
Miguel de Unamuno

Allí donde el silencio se rompió las musas danzaron.
Rafael Lasso de la Vega

Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos.
Richmad de Berr

Amo la luz, y el río, y el silencio, y la estrella.
Atahualpa Yupanqui

Continue reading »

 

 

Todo necio confunde valor y precio.
Antonio Machado

Los necios y las frases

A todos los asnos les gusta oirse rebuznar.
Thomas Fuller

Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.
Jonathan Swift

De necios es huir del consejo.
Anónimo

Decimos una necedad y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola.
Voltaire

Desde los tiempos de Adán, los necios están en mayoría.
Casimir Delavigne

El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios.
Anónimo

Continue reading »

 

Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir.
Calderón de la Barca

La pintura y la siesta

 

“Sólo el hombre culto es libre.”

Epícteto de Frigia

Epícteto nació en Hierápolis de Frigia, Grecia, en el año 55
Murió en Nicópolis, en 135
Filósofo de la escuela estoica. Vivió parte de su vida como esclavo en Roma. No dejó obra escrita, aún así de sus enseñanzas se conservan un Enchyridion o “Manual”, y unos “Discursos”, que fueron editados por su discípulo Flavio Arriano.

Algunas de sus frases y máximas:

Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.

Así como hay un arte de bien hablar, existe un arte de bien escuchar.

Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa.

Cuando estés de noche en tu habitación, aun cuando tengas las puertas y las ventanas cerradas y apagada la luz, no digas que estás solo: nunca se está solo.

Cuando sea llegada mi hora, moriré; pero moriré como debe morir un hombre que no hace más que devolver lo que se le confió.

Continue reading »

© 2012 Trianarts Suffusion theme by Sayontan Sinha