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La España Federal por Héctor J. Lagier en Paralelo36

febrero 6, 2011

Mapa autonomico.jpg

Uno de los blogs que sigo a diario por objetivo, plural y rico en contenido es Paralelo36, ya en este blog hay algún otro árticulo transcrito del mismo: «Manuel Pimentel. «73 Aniversario Blas Infante». Texto integro del discurso»

Hoy ha publicado un nuevo árticulo que transcribo integro por lo que en mi opinión transmite reflexiones de un enorme interés:

«La España Federal»

Desde el siglo XIX los momentos de apertura democrática (en un sentido laxo del término) del estado español han correspondido con tensiones territoriales de la periferia buscando sistemas descentralizados de gobierno, en estos sucesos Andalucía siempre tuvo un papel protagonista, los libros de historia así lo dicen , pese a que muchos pequen de desmemoría interesada.
La constitución de 1.978 marcó una estructura territorial del estado que pretendía dar solución a los «casos» vasco y catalán y de hecho planteaba una autonomía para estas dos regiones, y por añadidura a Galicia, y una mera descentralización administrativa para el resto de las regiones del estado. El artículo 151 dejaba la puerta abierta a que otros territorios pudieran conseguir el mismo nivel competencial que las llamadas nacionalidades históricas; sin embargo ese camino era terriblemente complicado; todos sabemos que Andalucía tuvo el coraje político para emprender ese camino y a la postre conseguir su objetivo pese a los obstáculos encontrados. La irrupción demoledora del pueblo andaluz con un vigor extraordinario provocó, de facto, una mutación constitucional y abrió el estado español a un estado federal enmascarado dentro del término «estado de las autonomías», el llamado despectivamente «café para todos», frase acuñada por el profesor Clavero Arévalo y con un sentido totalmente contrario al que muchos líderes vascos y catalanes le quieren dan.
Y digo claramante estado federal ya que el nivel competencial y la autonomía financiera de las autonomías es, en muchos casos, mayor que el de los estados llamados federales; este es un dato que cualquier experto en Derecho Constitucional podría corroborar y que sin embargo es silenciado generalmente.
La gran recesión en la que nos hayamos inmersos está provocando que haya personajes de la derecha, por cierto, muy cercanos a los causantes de la crisis que nos está arrasando, que claman contra las autonomías como causantes de un despilfarro compulsivo que pone en riesgo la propia supervivencia de nuestra solvencia como estado. Cualquier excusa es buena para intentar una involución en nuestro sistema de descentralización territorial, en nuestro sistema democrático y en los derechos y coberturas sociales que tanto esfuerzo ha costado conseguir. Se empieza a instalar la idea de que la autonomías son negativas, de que el café para todos fué un error y de que la proliferación de instituciones, parlamentos y gobiernos contribuyen a tirar por la ventana los impuestos de los ciudadanos.
Es curioso, no se habla de las decimonónicas Diputaciones Provinciales, verdaderos cementerios de elefantes y fócos de redes clientelares, ni de las instituciones y organismos del estado vacios de competencias. Sólo se habla de las comunidades autónomas como causantes de todos los males olvidando que desde que estas existen el nivel de servicios a los ciudadanos ha crecido exponencialmente. Los defensores de la UNA, GRANDE Y ¿LIBRE? utilizan cualquier excusa para volver a al estado cavernario de la España monolítica.
Sin embargo, para conseguir sus pretensiones tendrían que realizarse una reforma del núcleo duro de la Constitución, cosa dificilmente realizable actualmente, por lo tanto parece un planteamiento vanal y más de cara a la galería que otra cosa. Pero curiosamente este discurso se puede volver en contra de los que lo expanden. Uno de los problemas del estado español es que tiene un modelo de articulación territorial inconcluso , las tensiones son contínuas, y los conflictos también. Ya se oyen propuestas que conducen a una vuelta al sentido inicial de la Constitución del 78, es decir, un estado asimétrico con un estatus privilegiado para Cataluña y País Vasco y una descentralización a la baja para el resto.
En la transición Andalucía fué fuerte y alzó su voz para no consentir ser menos que otros territorios; en aquellos años el Andalucismo era potente, sus ramificaciones impregnaban toda la sociedad y ello contribuyó a las fechas históricas del 4 de Diciembre de 1.977 y del 28 de Febrero de 1.980. Ahora, y después de multiples travesías del desierto y algunos oasis, el Andalucismo político es más débil que nunca. Sin su carga ideológica Andalucía pierde vigor y pierde peso político en Madrid, peso que si tienen los vascos, los catalanes e incluso los gallegos y los canarios. Sin expresión política propia y capacidad de influencia en la capital del reino Andalucía está en situación de desventaja para la próxima batalla que se avecina y puede ocurrir que, de nuevo, volvamos a ser menos que otros.

Héctor J. Lagier
Cádiz, 6 de Febrero de 2.010

En Paralelo36

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No Comments

  • Reply Bitacoras.com febrero 6, 2011 at 11:47 pm

    Información Bitacoras.com…

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  • Reply La España Federal | ForoProvincias.Com febrero 8, 2011 at 7:02 am

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