
«Una textura de luz en la que la mano se hundiría
como en la blanda tierra que te cubre, padre mío
de ojos azules recién llegado a tu nuevo lugar callado»
AP
Un día como hoy, de 1972, se marchaba Alejandra Pizarnik, en su memoria.
«Poema para el padre»
Y fue entonces
que con la lengua muerta y fría en la boca
cantó la canción que le dejaron cantar
en este mundo de jardines obscenos y de sombras
que venían a deshora a recordarle
Continue Reading…


