
«…y si la noche viene,
me cantan los corderos una canción de cuna.»
JK
«Al ver los mármoles de Elgin»
Mi alma es demasiado débil; sobre ella pesa,
como un sueño inconcluso, la espera de la muerte
y cada circunstancia u objeto es una suerte
de decreto divino que anuncia que soy presa



