
«…Tendre un molde de libertad de viento que sacude
Y aquellas tus manos donde será el Amor atormentado
Y aquella tu caracola donde resonará el Egeo»
OE
«La ciclista»
La senda junto al mar anduve
que hacía la ciclista cada día
Hallé las frutas que llevaba su canasto
y el anillo caído de su mano





