—¡Pan!, madre.
—Ven que te espulgue
—¡Pan!
—Saca al canario al clavo del corral. Ponle ese corazón de lechuga y ese grano de alpiste para que cante fino.
—¡Pan! Yo quiero pan.
—Toma a tu hermanito.
—Dame pan.
—Te lavaré la cara y te pegaré, gandúl, que no te hartas nunca.
—Quiero pan.
—Para el que ganas, demasiado comes.
MH
Miguel Hernández se nos murió en aquella mísera cárcel de Alicante, víctima de la represión franquista un día como hoy de 1942.
Siempre en mi vida, le recuerdo con una de sus prosas:
«Camposanto»
¡Válame que luna! No es una luna sin noches, o una luna devorada por las noches. Es una luna sin el más leve descalabro, ondulada, cabal sin fin y oro, Continue Reading…



