
[…] validaron la democracia
la libertad para el juicio de la izquierda
a costa de los pueblos sureños y de la deuda eterna…
BS
«En la cuerda floja»
Un poco de cinismo, por favor,
un poco de falta de respeto.
Que lluevan mares de incredulidad,
que después de los discursos
suene la gran carcajada. La gran risa colectiva
mientras habla el ministro.



