«…Hay demasiada luz que hace daño a los ojos,
hay demasiada gente que hace daño al alma…»
SQ
«La reunión de los mendigos»
—Oh taciturno, el último en llegar,
tú que tienes el rostro como ciénaga,
tú, que al saludar nos ignoras:
piensa que hay quien es digno de tu mirada huraña.



