«… Esta mujer, fragmento en verdad milagroso,
de robustez divina y honorable finura,
en suntuosos lechos es digna de reinar…»
CB
«La giganta»
Cuando en su poderoso numen hijos monstruosos
a diario paría la Creación, yo quisiera
haber vivido junto a una joven giganta,
como un gato sensual a los pies de una reina.



