Poesia

Antonio Colinas: Córdoba arde eternamente sobre un río de fuego

noviembre 18, 2012

“…En la noche respiro la noche de la noche.
Respira el labio en labio el aire enamorado…”

“Córdoba arde eternamente sobre un río de fuego”

En este edificio que había sido mansión romana y palacio árabe,
luego se estableció la Inquisición desde 1490 hasta 1821.
(De una Guía de la ciudad.)

Viendo la muchedumbre de papeles y libros sediciosos
que nos vienen de Francia, convendría que todos
fuesen quemados. Y otro tanto se haga
con los que hablan de gramática, retórica o dialéctica(
o cuantos nos contagien con esta pestilencia)
Y en el nombre del Padre y del Hijo y del ESPÍRITU SANTO
empezaron a arder los libros de la Ciencia,
a cegarse los arcos, a abrirse en los muros
la sonrisa de acero de las verjas,
a razonar desde la sinrazón,
a vivir desviviéndose.
Durante cuatro siglos aquí tuvo su sede
la Santa Inquisición. (Acudimos al breve
remedio a que, en conciencia, estamos obligados
15 para aplacar a nuestro Señor, que está ofendido,
pues están estos reinos cercados de enemigos)
Las soberbias estatuas de mármol sin cabeza
comenzaron a cimentar los muros
de conventos y ermitas. Con un templo querían
ocultar otro templo. No sabían que todo
espacio es sagrado cuando se está pensando
en la Divinidad.
Durante cuatro siglos la vida fue una historia
enterrada en el sueño de frescos y mosaicos.
Dejó el agua de ser en los jardines agua
para pasar a ser agua bendita.
Mas no podían contener los muros
la fiebre de la sangre, y en el aire
el azahar arrastraba aún los besos
de los siglos pasados. (El justo Dios discierne
la vida de los hombres haciendo a unos siervos
ya otros Señores para que la licencia
y el mal obrar del siervo la reprima el poder
de los que le dominan.)
Quisieron ir sembrando en el verdor ceniza,
sepultar los aromas de la luz en las fosas,
someter cada cosa a la monotonía
de la espada y el dogma,
pero bajo la tierra había resonancias
de músicas, y cascos sobre los empedrados,
provocación de rosas oscuras y jazmines,
labios que musitaban en las diversas lenguas,
los rumores nocturnos de acequias y de cedros.

(¡Oh virtuosa, magnífica guerra,
en ti las querellas volverse debían!
Esforzábase el obispo -¡Dios qué bien lidiaba!-
dos moros mató con lanza y cinco con espada.
¡Qué maldita canalla! ¡Perros herejes, ministro
soy de la Inquisición Santa! Y hervía el aire
infectado de negras oraciones,
fueron llenando todos los rincones de cruces
y, desde entonces, el limoso curso
del río no ha cesado de ir sobrecargado de lujuria.
Durante cuatro siglos aquí tuvo su sede
la Santa Inquisición,
pero bajo las losas crecían los rosales
de la verdad, se abrían paso los manantiales,
continuaba incesante el abrazo
de los amantes muertos. (Señor, Señor,
corrigiendo hemos ido. Tu obra,
la hemos fundamentado
sobre la autoridad, el misterio, el milagro)
De pozos secos, de estanques cegados
por las piedras asciende la tormenta
negra de los relinchos de miles de caballos
y el sabio, indomable, como tormenta guarda
celoso en el centro de su cerebro toda
la verdad recibida de la Naturaleza.
Había cansinas músicas y rancias oraciones
derrotadas por cada atardecer morado
y vaciaba el cielo sus estrellas mojadas
en la yerba piadosa que no sabe de dogmas.
(Que los delitos son: el ser judaizante o morisco,
el pecado de la fornicación, blasfemia,
brujería, herejía y sean los castigos:
cárcel, confiscación o sambenito,
reprimenda, galeras o destierro,
azote, suspensión, despedida, hoguera…)
Uno a uno destrozan los frisos y cercenan
las columnas rosadas, mas de ellas va saltando
la sangre como fuente y en los muñones roídos
de cada capitel las zarzas siembran gozo
y ocultan el pecar furtivo de los jóvenes.

Sueños de Oriente y sueños de Occidente
eran un solo sueño en los jardines
de esta ciudad cuando llegó la Santa
Inquisición. (Los leños, la bayeta,
cera amarilla, obra de tablado y cadalso,
milicia y pintado de esfinges, las toquillas,
~ la cera y las largas túnicas con sus cruces,
comida para el Santo Tribunal y Ministros…)
Vendan los ojos, atan lentamente las manos
a argollas y maderos,
pero la vida aúlla dentro de cada cárcel
como un enorme animal herido.
Y esa incesante pira que alzan en las plazas,
va avivando mil fuegos de libertad serena
en cada corazón de los humanos.
(Tras el mucho penar lo sacan y lo arrojan
100 al suelo y le escupen, le tiran de las barbas,
le dan mil bofetadas, lo llenan de incontables
afrentas y denuestos. Gritan a voz en cuello:
¡Muera el traidor a la patria!
In nomine Pater et Fili et Spiritu Santo…)
¡Oh ignorancia, cuadrada locura española!
Hoy la ciudad arroja fuego de sus pulmones,
se rebela en sus ruinas contra los nuevos bárbaros,
ve arder jubiloso el mal sueño de ayer.
los huesos calcinados de sus inquisidores.

Antonio Colinas

Recogido en: Antonio Colinas – Obra poética completa
Ed. Siruela 2011©
ISBN: 978-84-9841-424-0

*Reseña de Santos Domínguez Ramos en su blog Encuentros de Lecturas de: “Antonio Colinas – Obra Poética Completa”: AQUÍ

Antonio Colinas nació en La Bañeza, León, el 30 de enero de 1946.
Es poeta, novelista, ensayista, traductor y periodista.
Reconoce como sus maestros a Vicente Aleixandre y María Zambrano.
Se le suele incluir en el grupo de los Novísimos, aunque ha seguido siempre un camino muy personal, siendo uno de los pocos poetas españoles que cultiva de forma asidua el verso alejandrino.
Le fue concedido el Premio Nacional de Literatura en 1982, por “Poesía, 1967-1980”.
Además del antes citado ha obtenido los siguientes Premios y reconocimientos.
Premio de la Crítica de poesía castellana en 1976 por “Sepulcro en Tarquinia”.
Mención Especial del Premio Internacional Jovellanos de Ensayo en  1996, por “Sobre la Vida Nueva”.
Premio Castilla y León de las Letras en 1998.
Premio Internacional Carlo Betocchi, en 1999 por su labor como traductor y estudioso de la literatura italiana.
Premio de la Academia Castellana y Leonesa de Poesía 2001.
Fue nombrado Leonés del Año en 2005.
Premio Nacional de Traducción 2005, concedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, por su traducción de la “Poesía completa” del Premio Nobel de Literatura Salvatore Quasimodo.
Le fue otorgada la “Alubia de Oro”, galardón que reconoce su título de “Personaje Bañezano del Año” en 2006″.
Es Pregonero Vitalicio de la Feria del Libro de Salamanca, desde 2008.
Fue nombrado Hijo Adoptivo de Salamanca en 2011.
X Premio de la Crítica de Castilla y León, en 2012
Premio de las Letras Teresa de Ávila, en 2014

También de Antonio Colinas en este blog:

“Antonio Colinas: La noche en huertos pobres”: AQUÍ

“Antonio Colinas: El laberinto invisible”: AQUÍ

“Antonio Colinas: Misterium fascinans”: AQUÍ

“Antonio Colinas: La ciudad está muerta”: AQUÍ

“Antonio Colinas: Zamira ama los lobos”: AQUÍ

“Antonio Colinas: Signos en la piedra”: AQUÍ

“Antonio Colinas: Morada de la luz”: AQUÍ

“Antonio Colinas: Para olvidar el odio”: AQUÍ

Bibliografía poética:

Poemas de la tierra y de la sangre, León, Diputación Provincial, 1969.
Preludios a una noche total, Madrid, Rialp, col. Adonais, 1969.
Truenos y flautas en un templo, San Sebastián, C.A.G. de Guipúzcoa, 1972.
Sepulcro en Tarquinia, León, Diputación Provincial, col. Provincia, 1975
Sepulcro en Tarquinia, Barcelona, Lumen, Col. El Bardo, 1976.
Astrolabio, Madrid, Visor Libros, 1979.
En lo oscuro, Rota (Cádiz), Cuadernos de Cera, 1981.
Poesía, 1967-1980, Madrid, Visor Libros, 1982.
Sepulcro en Tarquinia (poema, con 6 dibujos de Montserrat Ramoneda), Barcelona, Galería Amagatotis,1982
Noche más allá de la noche, Madrid, Visor Libros, 1983.
Poesía, 1967-1981, Madrid, Visor Libros, 1984.
La viña salvaje, Córdoba, Antorcha de Paja, 1985.
Diapasón infinito (con dos litografías, un grado y una serigrafía de Perejaume), Barcelona, Tallers Chardon y Yamamoto, 1986.
Dieciocho poemas, Ibiza, Caixa Balears, 1987.
Material de lectura, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1987.
Jardín de Orfeo, Madrid, Visor Libros, 1988.
Libro de las noches abiertas (con 16 ilustraciones de Mario Arlati), Milano, Peter Pfeiffer,1989.
Blanco / Negro (con 5 ilustraciones de Mario Arlati, ed. bilingüe), Milano, Peter Pfeiffer,1990.
Los silencios de fuego, Barcelona, Tusquets, col. Marginales, 1992.
La hora interior, Barcelona, Taller Joan Roma, 1992.
El río de sombra. Poesía 1967-1990, Madrid, Visor Libros, 1994.
Sepulcro en Tarquinia (poema), con prólogo de Juan Manuel Rozas, Segovia, Pavesas, 1994.
Pájaros en el muro / Birds in the wall (bilingüe, con tres grabados de Barry Flanagan), Barcelona, Taller Joan Roma, 1995.
Libro de la mansedumbre, Barcelona, Tusquets, col. Nuevos Textos Sagrados, 1997.
Córdoba adolescente, Córdoba, CajaSur, col. Los Cuadernos de Sandua, 1997.
El río de sombra. Treinta años de poesía, 1967-1997, Madrid, Visor Libros, 1999.
Amor que enciende más amor, Barcelona, Plaza y Janés, 1999.
Sepulcro en Tarquinia (poema), (con grabados de Ramón Pérez Carrió), Pedreguer (Alicante), col. “Font de La Cometa”, 1999.
Nueve poemas, Salamanca, Celya, col. Aedo de Poesía, 2000.
Junto al lago, Salamanca, Cuadernos para Lisa, 2001.
Tiempo y abismo, Barcelona, Tusquets, col. Nuevos Textos Sagrados, 2002.
La hora interior. Antología poética 1967-2001, Junta de Castilla y León, 2002.
L’amour, el amor, (con poemas de Michel Bohbot; ilustraciones de Irriguible), París, Editions du Labyrinthe, 2002.
Obscur hautbois de brume (antología bilingüe de Françoise et alii. Contiene completo “Noche más allá de la noche”)), Bruxelles, Le Cri, 2003.
Seis poemas, (comentados por Luis Miguel Alonso), Burgos, Instituto de la Lengua de Castilla y León, 2003.
Treinta y ocho poemas. Homenaje al grabador Antonio Manso, Madrid, Real Casa de la Moneda, 2003
El río de sombra. Treinta y cinco años de poesía, 1967-2002, (6ª edición) Madrid, Visor Libros, 2004.
Noche más allá de la noche, Valladolid, Fundación Jorge Guillén, 2004.
En Ávila unas pocas palabras, Valladolid, Ediciones de El Gato Gris, 2004.
En la luz respirada (edición crítica de “Sepulcro en Tarquinia”, “Noche más allá de la noche” y “Libro de la mansedumbre”, a cargo de José Enrique Martínez Fernández, Madrid, Cátedra, 2004.
Sepulcro en Tarquinia (edición conmemorativa de la primera aparición de este libro –1975-2005- con un disco compacto con la voz del autor), Visor Libros, Madrid, 2005.
Desiertos de la luz, Barcelona, Tusquets, 2008.
Sepulcro en Tarquinia (poema; caligrafiado e iluminado por Javier Alcaíns), Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009.
Obra poética completa. 1967-2010, Madrid, Siruela, 2011.
Catorce retratos de mujer, Salamanca, 2011.
Canciones para una música silente, Madrid, Siruela, 2014.

Traducciones:

Como traductor sobresalen: la obra de Giacomo Leopardi y la poesía completa del Premio Nobel de Literatura en 1982, Salvatore Quasimodo

Carlo Collodi – Pinocho, Barcelona, Bruguera, 1986; nueva edición: Las aventuras de Pinocho (ilustraciones de Atilio Mussino), Barcelona, Edhasa, 2000.
Pere Gimferrer – El vendaval (ed. bilingüe, trad. de A. Colinas et alii ), Barcelona, Ediciones 62, 1989.
Giuseppe Tomasi di Lampedusa – Stendhal, Madrid, Trieste, 1989; (2ª ed., Barcelona, Península, 1996).
Giacomo Leopardi, (Estudio y antología poética bilingüe), Gijón, Júcar, col. “Los poetas”, 1974 (2ª ed., 1985).
Giacomo Leopardi – Poesía y prosa. Diario del Primer Amor. Canti (bilingüe). Diálogos. Madrid, Alfaguara, col. “Clásicos Alfaguara”, 1979.
Giacomo Leopardi – Obras, Barcelona, Círculo de Lectores, 1997.
Giacomo Leopardi- Cantos. Pensamientos. Barcelona, Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg, Barcelona (en preparación).
Carlo Levi – Cristo se paró en Éboli, Madrid, Alfaguara, 1980; 2ª ed., Barcelona, Plaza & Janés, 1982.
Antoni Mari – El preludio, Barcelona, Llibres del Mal, 1986.
Francesc Parcerisas Poetas catalanes de hoy, Barcelona, Plaza & Janés, 1986.
Pier Paolo Pasolini – Las cenizas de Gramsci, Madrid, Alberto Corazón, 1975; reedición: Madrid, Visor, 1985.
Salvatore Quasimodo – Poesía, Granada, La Veleta, 1991.
Salvatore Quasimodo – Poesía Completa, Ourense, Ediciones Linteo, 2004.
ROCA Pineda, Antoni, Somni en groc (ed. bilingüe), Ibiza, Galería Karl Van der Voort, 1994.
SALGARI, Emilio, Los tigres de Mompracem, Madrid, Alianza Editorial, 1981.
Emilio Salgari – La montaña de luz, Madrid, Alianza Editorial, 1982.
Emilio Salgari Sanguinetti – Edoardo, Wirwaarr, Madrid, Alberto Corazón, 1975; reediciones: Madrid, Visor, 1985; Madrid, Visor, 2000.
Antoni Tápies Barba – Materia dels astres (bilingüe), Barcelona, Ediciones 62, 1992.
Mariano Villagómez Llobet – Caminos y días, Madrid, Visor, 1990.
Mariano Villagómez Llobet y otros – Naturaleza viva, Menorca, UNESCO / Consell Insular de Menorca, 1995.
Mariano Villagómez Llobet – Un vuelo de pájaros/Un vol d´ocells, Madrid, Calambur, 2004.
VV. AA., Poetas italianos contemporáneos (ed. bilingüe), Madrid, Editora Nacional, 1978.
VV. AA., Antología esencial de la poesía italiana, Madrid, Austral, 1999.
Rodolfo WilKock – El estereoscopio de los solitarios, Barcelona, Seix Barral, 1984.

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No Comments

  • Reply Bitacoras.com noviembre 18, 2012 at 2:32 am

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “…En la noche respiro la noche de la noche. Respira el labio en labio el aire enamorado…” “Córdoba arde eternamente sobre un río de fuego” En este edificio que había sido mansión romana y palacio árabe, luego……

  • Reply Luis Cernuda, lectura de su poesía hoy en Sevilla | Trianarts noviembre 10, 2013 at 12:54 am

    […] poetas nacionales, latinoamericanos y europeos, entre ellos Antonio Gamoneda, Caballero Bonald, Antonio Colinas, Francisco Brines, Rafael Cadenas, Herta Müller, José Cereijo, Juan Carlos Mestre, Juan Luis […]

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