Poesia

José María Millares Sall: Tinta

agosto 6, 2018


«… Cuánto
amor entre las ruinas
y entre el polvo argentado de la noche…»

JMS

«Tinta»

La poesía, como la historia, se hace.
Octavio Paz

1.

Escribes
cortina y se te cierran
las ventanas y si escribes puerta
se te abren los ojos
y no sabes cómo salir sin quedarte a oscuras
y si escribes pájaro aún no sabes
que fueron hechos
para volar como cuando
escribes
muchacha.
2.

Pierde
luz el ojo y la hora
que se interna y el tiempo que no sabe
bucear y el fondo marino
y su celda de algas y peces allí quedan sumergidos
junto al esqueleto dorsal espina
de una ballena en la oscuridad de la luz
y en la fosa abisal de la escritura
de un poeta que sólo
sabía soñar y rodearse
de objetos
ilegibles.
3.

Entra
en el tejido
y en el polvo del ojo
y busca el rincón donde la silla espera
y allí palpa la oscuridad y toca
la versión que de la celda
hace la débil luz de una luciérnaga
y dicta a la altura
con qué pasos cuenta para subir la escalera
y llegar a la cima
y a la noche prenderle el silencio
que despide
en su indecisa claridad
la
estrella.

4.

No
se movían
las hojas del árbol
ni el aire era el pez tras el cristal de la charca
ni la luz de la ventana
porque no existían ramas ni pájaros
ni oscuro era el tronco ni ataúd era del árbol
ni el mar cuando sólo existía
el sueño que aún
no los había
creado.

5.

El
abismo del ojo
está en la ingravidez del espacio
que aún no ha escrito ni sabe
cuánta materia se vacía en la oscuridad
que existe en la escritura
abisal donde navega el pez alrededor
de ese grano de arena
donde el universo
aún está
por nacer.

6.

La
mañana que se abre
con la voz del frío y la puerta y la ventana
y el ruido de la calle y las rendijas
encendidas que entran dibujando palabras
por el piso y el silencio
sin callar qué dice a las paredes
que sólo escuchan
cómo la uña escribe y con la luz
que calla dice
ahora
no despiertes.

7.

Aguarda
en el ojo a que estalle el carbón
y se haga la luz
de la piedra y las manos
orfebres la tallen y sea la palabra
escritura y estrella
de la noche
el poema.

8.

No
camina la hiedra
porque no sabe leer eso dice
la vieja tubería y la seca hojarasca
del sueño que desconoce
el camino y la aguja y el hilo que cose
y teje sus tapias y el ruido de la luz
que al jardín de páginas rodea
pero la hiedra tampoco
sabe andar y sus pies en letras
se le enredan y en su silencio se oculta
y ante un desierto se para
y no se mueve la torre que le grita
a las nubes y no deja de hablar la cometa
y los ojos del jardinero
que boca arriba contempla cómo se llena de libros
la mesa y no son libros que son flores
y entonces viene la palabra
y empuja la luz y la hace hiedra
y la oscuridad
enciende.
9.
Este
es un buen lugar
para escribir
un rincón que nadie ve
ni escucha cómo se derrama la tinta
y no mancha la palabra
que se recuesta en el papel
y nada dice ni a nadie molesta porque sólo
es una sombra
la de dios que somos todos los hombres
solos ante el vacío
y sin saber
para qué.

10.

A
solas ante la mesa
a solas busco a solas la palabra
y el sentido
de la línea que a solas escriba cómo
se encuentra a solas el ruido
de los pasos que a solas del bastón avanza
y se hace calle y escalera
que a solas sube y logra ser de altura
a solas ventana
de
la voz.

11.

Guardas
en el cajón las hojas
y los días y tantas horas de olvido
y sin memoria de la palabra que escribes
cuando ya nadie puede evitar
que la tinta manche la palabra y sea
la luz de la escritura
ese agujero
negro en el fondo
de la
nada.
12.
La
soledad
era sólo ese punto de la página
que al concluir el poema daba fin a la comedia
y el silencio era de nuevo
la escritura
de otra luz sobre la tinta
que
aguardaba.

13.

Entrar
en el giro de la rueda
y avanzar rodando como la piedra
del río y marear
la palabra hasta hacerla
hilvanar en la escritura del agua
hasta llegar a la orilla y llenarla de olas
y pequeñas aldeas marinas
donde sus viviendas caracolas abran sus puertas
y no regresar
a la tierra
y despertar.

14.

Casi
pez era plata
salto de la mano que huía
del agua y de su sombra sin cuerpo
y del ojo cristal
que ruidos perseguía
y casi era espejo su silencio
y de la soledad del mar oscura respiración
de su palabra y líquida
su infiel
desordenada
escritura.

15.

Escribo
a ciegas y palpo la oscuridad
de la luz
que alimento de sílabas y pasos
y de sus ojos soy guía
y nace y crece el ruido que la palabra crea
hasta hacerla puente
y desde su altura ver cómo de horizontes
se llena el mar y la escritura
y de peldaños
la escalera.

16.

Me
acerco a la palabra
y la tomo entre los dedos y la miro
y la escucho y la toco
con los ojos y ella entonces me devuelve
la mirada y ambos a solas
en la charca oscura del silencio
abrimos de nuevo el libro y en la piedra
sobre la fría sombra
de la luz
callamos.

17.

El aula
acude a los ventanales
y sus paredes de cristal alturas dan a la luz
escuchando cómo ruedan
las guijarros y cada sonido y cada golpe
de mar y cómo en la orilla se derrama para regresar
y crear seres en su abismal estructura
y levantar marinos altares
y edificios y crujientes escaleras
para así poder estar
tras los cristales de las aulas
escuchando la voz de la poesía y su geométrico
sonido y la belleza de las Soledades
de Góngora desnudas
de vestimentas mitológicas vestidos
que ocultan su virginal belleza y el parto
natural de la escritura
y a Paul Celan y a Maurice Blanchot
enriqueciendo aún más
su palabra y la voz de sus peldaños
y su luz torre
de oscuridad.

18.

Aparta
ese amargo dulzor
que despiden los ojos de esa luz
donde habita el extremo
que sangra de la piedra y se clava en el rostro
que se hiere y se cierra
y se oculta ante el asombro que del silencio
escapa y ese débil presagio
que huye del camino y acosa la piel
que atónita se tensa
hasta quebrarse y aparta ya de mí
esa amarga y cruel expresión
que mancha la pared de la escritura
donde la muerte nos une
y ya luz
nos separa.

Homenaje a César Vallejo
19.

No
saber por qué lugar
se entra o se sale para abrirle
puertas al corazón
hasta que el silencio nos siga y ser
de arriba bronce campana de la palabra
que dé la hora y vuelva a bajar
las escaleras hasta en la plaza ser del niño
y del anciano silencio de esa nube
que vuelve para ser
en el aire de su vuelo
solitaria
esa paloma.

Homenaje a Juan de Yepes

20.

Es
pequeña nuestra calle
y nuestra casa
y nuestras cosas todas son muy pequeñas
y todo cuanto poseemos
y todo lo más pequeño que por pequeño amamos
y nos da vida y por pequeño
ese trozo de sábana
y de lágrima y pañuelo y ese trozo
de tierra en ese pedacito
rincón
tan pequeño
de Vegueta.

Homenaje a los Hermanos Millares Cubas

21.

Guardar
el clavo y el martillo
y el pico del canto del pájaro y el pozo
en su agujero y colgar de la nube
la ropa de la luz y el aire
poner luego a secar sobre la hierba
y regresar a la acequia
y de nuevo remojar en el agua
las alas y los peces
tender al sol
y cuantas sílabas sobren
devolverlas
a nubes.

22.

Arriba
de nuevo y estar
arriba hasta de arriba ser
y de arriba caer y estar siempre arriba
y tocar campanas
y hacerlas girar y arriba y más arriba
y siempre desde arriba
desarzonar del idioma la palabra
y cabalgarla
y de nuevo volando
arriba
volver.
23.

Tiene
arenales los ojos y dromedarios
y oasis y gacelas
y tiene la escritura cuadernos
que esperan quiénes les arrojen palabras
para hacerlo todo tinta
y polvo y piedra y son infinitas sus páginas
porque océanos y cielos
y paisajes
oteros elevan

24.

Toda
la noche hasta el cuello enterrado
cavando toda la noche
la luz toda la noche para verle los ojos
a las estrellas ciego toda la noche
y el sueño y nunca poder alcanzar a verlas
toda la noche enterrado
abriendo cavando agujeros
ojos que no existían
para ver cegadoras esas luces que
del cielo
no eran.

25.

Quema
la piedra que escribe
sombra contra el muro y quema
la mano que borra
y quema la tiza y quema negra
la ceniza y la luz
que hiere y el dolor que señala la letra
que levanta de su llaga
la piel oscura y quema ese dolor
que se lanza
y sólo
es piedra.

José María Millares Sal

De: «Esa luz que nos quema»
Ediciones Barataria 2009©
ISBN: 9788495764928

José María Millares Sall nació en Las Palmas de Gran Canaria, el 28 de enero de 1921.
Premio Canarias de Literatura en 2009.
En Octubre 2010, recibió de forma póstuma el Premio Nacional de Poesía.
Murió el 8 de septiembre de 2009.

Reseña de Santos Domínguez Ramos en su blog, Encuentros de Lecturas, de «Esa luz que nos quema»: AQUÍ

También de José María Millares Sal en este blog:

«José María Millares Sall: La casa que iba al agua»: AQUÍ

«José María Millares Sall: Playa»: AQUÍ

«José María Millares Sall: Tinta»: AQUÍ

«José María Millares Sall: Aguaviva»: AQUÍ

«José María Millares Sall: Memoria»: AQUÍ

«José María Millares Sall: Celan 5»: AQUÍ

«José María Millares Sall: Debajo»: AQUÍ

«José María Millares: La casa que iba al agua, de Azotea marina»: AQUÍ

Bibliografía poética:

A los cuatro vientos (1946). Cuadernos de Poesía y Crítica. Las Palmas.
Canto a la Tierra (1946). Cuadernos de Poesía y Crítica. Las Palmas.
Liverpool (1949). Planas de Poesía. Las Palmas. Reeditada por Calambur. Madrid, 2008 ISBN 978-84-8359-047-8.
Ronda de Luces (1950). Planas de Poesía. Las Palmas.
Manifestación de la paz (1951). Planas de Poesía. Las Palmas.
Aire y humo (1966). Separata Revista Millares. Las Palmas.
Ritmos alucinantes (1974). Planas de Poesía. Las Palmas. Dep. Leg. GC 707.
Hago mía la luz (1977). Taller de Ediciones. Madrid. ISBN 84-7330-053-X.
Los aromas del humo (1988). Caja Insular de Ahorros. Las Palmas. ISBN 84 7580 531 0.
En las manos del aire (1989). Sociedad Española de Amigos del País. Las Palmas. ISBN 84-404-4144-4.
Los espacios soñados (1989). Viceconsejería de Cultura. Islas Canarias. ISBN 84-87137-22-9.
Manifestación de paz (1990). Col. Alegranza. Las Palmas. ISBN 84-404-6765-6.
Los párpados de la noche (1990). Caja Insular de Ahorros. Las Palmas. ISBN 84-86127-61-0.
Azotea marina (1995). Excmo. Ayuntamiento de Las Palmas. Las Palmas. ISBN 84-88979-07-X.
Paso y seguido (1996). Excmo. Ayuntamiento de Las Palmas. Las Palmas. ISBN 84-88979-15-0.
Blanca es la sombra del jazmín (1996). CajaCanarias/Ediciones La Palma. Tenerife/Madrid. ISBN 84-87417-84-1.
Escrito para dos (1997). Excmo. Ayuntamiento de Las Palmas. Las Palmas. ISBN 84-88979-21-5.
Objetos (1998). Col. Ultramarino. Las Palmas. ISBN 84-95133-00-8.
Pájaros sin playa (1999). Excmo. Ayuntamiento de Las Palmas. Las Palmas. ISBN 84-88979-31-2.
Sillas (1999). Cabildo Insular de Gran Canaria. Las Palmas. ISBN 84-8103-212-3. Premio de Poesía Tomás Morales 1998.
Regreso a la luz (2000). Col. Ágape. Las Palmas. ISBN 84-923783-5-2.
Paremias y otros poemas (2006). Fundación MAPFRE/Guanarteme. Tenerife. ISBN 84-88779-52-6.
Memoria viva (2006). Cabildo Insular de Gran Canaria. Las Palmas. Dep. Legal 147/2006.
Celdas (2007). Col. Ultramarino. Las Palmas. ISBN 84-95133-14-6.
Cuartos (2007). Edirca. Las Palmas. ISBN 84-95133-14-8.
Esa luz que nos quema (2009). Barataria. ISBN 978-84-95764-92-8.
Cuadernos, 2000-2009 (2009). Calambur. Madrid. Premio Nacional de Poesía.

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1 Comment

  • Reply Bitacoras.com febrero 6, 2016 at 11:58 pm

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