“Los ojos obstinados del día albergaron
pícaros y solitarios la secreta esperanza
de sorprender el silencio…”
“Tenebrae”
La Luna, con su atento y glacial Ojo,
observa al crudo invierno entronizado,
vasto y pálido sobre la tierra yerma;
La Noche se agita en traslúcidos azules;
El Viento, con súbita presencia, nos apuñala.










