Poesia

José García Nieto: La hora undécima

febrero 27, 2026


[…]Cuando se miró el hombre para ver dónde estaba,
vio tendida hacia el viento su mano de mendigo,
y en ella, una moneda que ya nadie tomaba.

JGN

Recordando al poeta asturiano en el aniversario de su muerte.

«La hora undécima»

En la sombra sin nadie de la plaza,
la espalda de la amada y su silencio;
en la sombra sin nadie de la plaza,
aquel niño de Batres, mudo y quieto;
en la sombra sin nadie de la plaza,
mis hijos, solos, vadeando el sueño…

Y han pasado las horas, y las luces
distintas; los videntes y los ciegos
han pasado -la plaza está vacía-;
los torpes han pasado, y los despiertos,
y los del pie descalzo y la sandalia
rota; los de la cera, los del fuego,
los de la miel, los del dolor pasaron…

La plaza, sola. Un hombre, solo, en medio.
Del señor que llamaba, apenas queda
una huella levísima en el suelo.
Se detuvo en la arena como si algo
le faltara. Miró a su espalda. Luego
llamó otra vez. Y otra. Y todavía
otra. Pero ya nadie oía; pero
nadie abrió los balcones, las ventanas,
las torpes barricadas de su encierro.

El hombre, el hombre, qué delgada ruina,
qué abdicación, qué torre sin cimiento,
qué nube hacia otras nubes deshilándose,
qué carbón imposible hacia otro fuego.
El hombre, el hombre, el hombre, el hombre, el
hombre
qué redoble de letras en un cuero
rajado, qué bandera mancillada,
qué cristal defendiéndose en el cieno,
qué fuerza para nada, contra nada,
qué rama malherida por el viento,
qué triste perdidizo en la tristeza,
qué soledad en soledad naciendo…
El hombre, el hombre, todavía el hombre;
yo, el hombre, ya lo he dicho; yo, en el miedo
de un bosque, en las fronteras de una isla
-el agua junto al pie, y el alma al cuello-;
yo, el hombre, sí, yo mismo, yo, más solo
que tú, hombre como yo; tanto o más lejos
de la verdad que tú, o acaso menos,
o acaso más…
Oh, qué torpeza el hombre;
oh, qué locura el hombre; oh, qué destierro,
qué cueva sin salida, qué raíces
sucias de tierra, qué turbión, qué dédalo,
qué picador en lo hondo de una mina
sin la luz encendida del minero…

El hombre, yo, lo he dicho ya, creía
que siempre habría más, que habría tiempo
para más. ..¿Para qué, niño de Batres?
¿Para qué que no sea tu silencio
junto al pan en la tarde; con tus ojos
volcados en la nada, en Dios inmersos?…
El hombre, yo, junto al girar del cántaro,
que busca sin descanso, aquí, en el centro
de la plaza, a la orilla del arado,
o en el arado mismo, junto al hierro
resplandeciente de la vertedera,
¿está definitivamente ciego?…

Vas a pasar, Señor, ya sé quién eres;
tócame por si no estoy bien despierto.
Soy el hombre, ¿me ves? , soy todo el hombre.
Mírame Tú, Señor, si no te veo.
No hay horas, no hay reloj, ni hay otra fuerza
que la que Tú me des, ni hay otro empleo
mejor que el de tu viña…
Pasa…
Llama…
Vuelve a llamarme…
¿Qué hora es? No cuento
ya bien. ¿Es la de sexta? , ¿la de nona? ,
¿la undécima? ¿O ya es tarde?
Pasa…
Quiero
seguir, seguirte…
Llama. Estoy perdido;
estoy cansado; estoy amando, abriendo
mi corazón a todo todavía…
Dime que estás ahí, Señor; que dentro
de mi amor a las cosas Tú te escondes,
y que aparecerás un día lleno
de ese amor mismo ya transfigurado
en amor para Ti, ya tuyo. ..
El ciego,
el sordo, anda, tropieza, vacilante,
por la plaza vacía.
Ya no siento
quién soy. No me conozco…
¡Grita! ¡Nómbrame,
para saber que todavía es tiempo!…
Hace frío…
¿Será que la hora undécima
ha sonado en la nada?…
Avanzo, muerto
de impaciencia de estar en Ti, temblando
de Ti, muerto de Dios, muerto de miedo.

Yo soy el hombre, el hombre, tu esperanza,
el barro que dejaste en el misterio.

José García Nieto

De: La hora undécima
Editorial Taurus, 1963 – Colección Palabra y Tiempo (nº XIV).

José García Nieto nació en Oviedo, el 6 de julio de 1914.
Poeta y escritor encuadrado en la llamada Generación de la posguerra o Generación del 50′.
Se instaló en Madrid en 1939 donde contactó con el círculo literario del Café Gijón, y en la primavera de 1943 fundó la revista Garcilaso, órgano de la generación poética de posguerra, neogarcilasista y formalista; en ella publicaron entre otros: Luis Rosales, Leopoldo Panero, María Victoria Atencia, Juan José Cuadros, Ramón de Garciasol, Manuel Álvarez Ortega, Juan Antonio Villacañas, Juan Van Halen, Concha Lagos, Carlos Murciano, Francisco Umbral, Angelina Gatell, Jorge Teillier y José Miguel Ullán.
En 1996 fue galardonado con el Premio Cervantes.
Obtuvo entre otros galardones y distinciones:
Premio Mariano de Cavia
Premio Adonáis de poesía por Dama de soledad, en 1950.
Premio Nacional de Literatura de España, en 1951 y 1957.
Premio Fastenrath de la Real Academia Española por Geografía es amor, en 1955.
Premio Boscán en 1973
Premio Mariano de Cavia de periodismo y poco más tarde, el 28 de enero de 1982, es elegido académico de la Real Academia Española ocupando el sillón i que dejó vacante José María Pemán.
Premio González-Ruano de periodismo en 1987.
Premio Cervantes en 1996 por el conjunto de su obra.
Murió en Madrid, el 27 de febrero de 2001.

También de José García Nieto en este blog:

«José García Nieto: La hora undécima»: AQUÍ

«José García Nieto: Barro de la palabra»: AQUÍ

«José García Nieto: Ir y venir de todas las memorias…»: AQUÍ

Bibliografía:

Víspera hacia ti (1940)
Poesía (1944)
Versos de un huésped de Luisa Esteban (1944)
Tú y yo sobre la tierra (1944)
Retablo de ángel, el hombre y la pastora (1944)
Del campo y soledad (1946)
Juego de los doce espejos (1951)
Tregua (1951). Premio Nacional de Literatura
La red (1955). Premio Fastenrath
Geografía es amor (1956). Premio Nacional de Literatura
El parque pequeño (1959)
Corpus Christi y seis sonetos (1962)
Circunstancias de la muerte (1963)
La hora undécima (1963)
Memorias y compromisos (1966)
Hablando solo (1967). Premio Ciudad de Barcelona
Facultad de volver (1970)
Taller de arte menor y cincuenta sonetos (1973)
Súplica por la paz del mundo y otros «collages» (1973). Premio Boscán
Sonetos y revelaciones de Madrid (1974)
Los cristales fingidos (1978)
El arrabal (1980)
Nuevo elogio de la lengua española (1983)
Sonetos españoles a Bolívar (1983)
Donde el mundo no cesa de referir su historia (1983) -prosa-
Piedra y cielo de Roma (1984)
Carta a la madre (1988)
Mar viviente (1989)
El cuaderno roto (1989) -prosa-

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.