Efemerides, Historia, Literatura, Refranero y Frases.

Marcelino Menéndez y Pelayo: El Casticismo

mayo 18, 2010

«Un Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable a la muerte.»

Marcelino Menéndez y Pelayo

Algunas de sus mejores frases:

«La memoria es el talento de los tontos»

«Todos los hombres tienen sus horas de niños, y ¡ay del que no las tiene!»

No queráis llamar «lengua española» a la lengua castellana, frase malsonante y rara vez usada por nuestros clásicos, que siempre se preciaron de escribir en castellano. Tan lengua española es la castellana como la catalana y la portuguesa.»

«Y si tú me recuerdas alguna vez en solitarias horas, no será por los triunfos y laureles que siembre la fortuna en mi camino, sino por la recóndita armonía que vibró de tus ojos en mi mente, y arrancó, reflejada en mis cantares, tal vez una sonrisa de tus labios».

«De todos los malos epítetos que pueden darse a la Luna, quizá no haya otro más infeliz, que éste de redonda.»

«¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer!»

«¡Ojalá cada sol que te amanezca aún más hermosa y más feliz te mire!»

«España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio, esa es nuestra grandeza y nuestra unidad… No tenemos otra.»

«La fe hace portentos y salva a las naciones como a los individuos.»

«No queráis llamar»

«Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable muerte. Puede producir brillantes individualidades aisladas, rasgos de pasión de ingenio y hasta de género, y serán como relámpagos que acrecentará más y más la lobreguez de la noche.»

«Nunca, en el largo curso de la historia, despertó nación alguna tan gloriosamente después de tan torpe y pesado sueño como España en 1808.»

Tú serás el cincel, noble señora, que labre el mármol del ingenio mío.

«Ése es mi amor; el inmortal deseo que antes erraba sin hallar reposo…»

«Si en sus obras hay luz, paz y hermosura, es porque emanan de otra luz más pura.»

«Esta pasión que vencedora rige mi fe, mi corazón y mi albedrío, ni darán tus sonrisas paz al alma, hasta que en ti sus claros ojos fije la eterna luz del pensamiento mío.»

«Yo no soy ni he sido nunca escolástico en cuanto al método: me eduqué en una escuela muy distinta; recibí, siendo niño todavía, la influencia de la filosofía escocesa, y por ella e indirectamente algo de Kantismo, no en cuanto a las soluciones, pero sí en cuanto al procedimiento analítico. A mi maestro Lloréns le debí no una doctrina, sino una dirección crítica, dentro de la cual he vivido siempre, sin menoscabo de la fe religiosa, puesto que se trata de cuestiones lícitas y opinables.»

 Marcelino Menéndez y Pelayo

**  «Casticismo es una postura literaria, cultural e ideológica, manifestada en España desde el siglo XVIII en oposición a la afrancesada o ilustrada, y que desde entonces se relaciona con el pensamiento reaccionario. Es una reivindicación defensiva de lo castizo, o sea, de las expresiones de todo tipo (culturales, religiosas, vitales, moda, actitudes, habla, o incluso de la organización política y social), que se perciban por el casticista como propias de su casta, entendida esta no tanto como la raza o etnia propia (véase Racismo en España), sino más bien como el carácter nacional español, la buena casta, incluso en términos reproductivos vagamente machistas, que formaron parte del nacionalismo español, sobre todo en sus expresiones más populares y en las expresiones de orgullo patriótico habituales durante el franquismo».

Marcelino Menéndez y Pelayo nació en Santander el 3 de noviembre de 1856.
Polígrafo y erudito español, consagrado fundamentalmente a la historia de las ideas, la crítica e historia de la literatura española e hispanoamericana y la filología hispánica en general, aunque también cultivó la poesía, la traducción y la filosofía, está considerado como la figura más egregia de la línea casticista**  y el máximo representante de la escuela nacionalista en la historiografía española.
«Sus estudios y trabajos constituyen la más seria aportación de la época de la Restauración al conocimiento de historia de España».
Fue elegido miembro de la«Real Academia Española» desde 1880;  Diputado a Cortes  de1 884 a 1892, Director de la Biblioteca Nacional de España de 1898 a 1912. Estuvo propuesto para el Premio Nobel en 1905 y fue Director de la Real Academia de la Historia desde 1909 hasta su muerte.
Murió en su ciudad natal,  legando a esta su rica Biblioteca particularconstituida por más de cuarenta mil volúmenes. Su paisano el cardenal y activista católico Ángel Herrera Oria, quien se consideraba en cierta medida su discípulo, de la forma más lapidaria resumió su labor: «Consagró su vida a su patria. Quiso poner a su patria al servicio de Dios»

Murió en Santander el 19 de mayo de 1912

*La fotografía es de la estatua de Marcelino Menéndez Pelayo en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional de España.

Bibliografía:

La novela entre los latinos (Santander, 1875). Fue su tesis doctoral.
Estudios críticos sobre escritores montañeses. Telesforo Trueba y Cosío (Santander, 1876).
Polémicas, indicaciones y proyectos sobre la ciencia española (Madrid, 1876).
La ciencia española, 2ª edición refundida y aumentada (Madrid, 1887–1880).
Horacio en España (Madrid, 1877, 2ª ed. 1885).
Estudios poéticos (Madrid, 1878).
Odas, epístolas y tragedias (Madrid, 1906).
Traductores españoles de la Eneida (Madrid, 1879).
Traductores de las Églogas y Geórgicas de Virgilio (Madrid, 1879).
Historia de los heterodoxos españoles (Madrid, 1880–1882).
Calderón y su teatro (Madrid, 1881).
Dramas de Guillermo Shakespeare traducción (Barcelona, 1881).
Obras completas de Marco Tulio Cicerón, traducción (Madrid, 1881–1884).
Historia de las ideas estéticas en España (Madrid, 1883–1889).
Estudios de crítica literaria (Madrid, 1884).
Obras de Lope de Vega (1890–1902).
Antología de poetas líricos castellanos desde la formación del idioma hasta nuestros días (1890–1908).
Ensayos de crítica filosófica (Madrid, 1892).
Antología de poetas hispano-americanos (1893–1895).
Historia de la poesía hispano-americana (Madrid, 1911).
Bibliografía hispano-latina clásica (Madrid, 1902).
Orígenes de la novela (Madrid, 1905–1915).
El doctor D. Manuel Milá y Fontanals. Semblanza literaria (Barcelona, 1908).
Obras completas (iniciadas en 1911).

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  • Reply Bitacoras.com mayo 18, 2010 at 10:33 pm

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com:  Marcelino Menéndez y Pelayo, nació en Santander el 3 de noviembre de 1856. “Polígrafo y erudito español, consagrado fundamentalmente a la historia de las ideas, la crítica e historia de la literatura española e hisp……

  • Reply Recordando a Pedro Calderón de la Barca: Panegírico | Trianarts enero 17, 2014 at 3:14 am

    […] Creó personajes inolvidables como Pedro Crespo, (el alcalde de Zalamea), respecto a estos Marcelino Menéndez Pelayo […]

  • Reply Recordando a Pedro Calderón de la Barca: Soneto del pecador herido - Trianarts enero 17, 2016 at 1:08 am

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