Poesia

T.S. Eliot: La muerte de San Narciso

septiembre 26, 2015

“… Mi vida vana espera el viento de la muerte
Como pluma en el dorso de la mano.
En soleados rincones, la memoria del polvo
Espera el viento helado que sopla hacia el desierto…”

TSE

Mi recuerdo al Premio Nobel, en el aniversario de su nacimiento.

“La muerte de San Narciso”

Ven bajo la sombra de esta roca gris
Entra bajo la sombra de esta roca gris,
Y te mostraré algo distinto, lo mismo de
Tu sombra extendiéndose sobre la arena al alba, o
Tu sombra saltando tras el fuego contra la piedra carmesí:
Te mostraré su ropa y miembros manchados de sangre
Y la sombra gris sobre sus labios.

Una vez caminaba entre el mar y los acantilados
Cuando el viento le hizo consciente dé sus miembros
sucediéndose suavemente
Y de sus brazos cruzados sobre el pecho.
Al caminar por la pradera
Estaba ahogado y sosegado por su propio ritmo.
En el río
Sus ojos se percataron de los ángulos agudos de sus ojos
Y sus manos, de las puntas agudas de sus dedos.
Sobrecogido por tal conocimiento
No pudo vivir al modo de los hombres, y se convirtió
en un danzante ante Dios
Si caminaba en las calles citadinas
Parecía pisotear los rostros, convulsos muslos y rodillas.
Así que surgió del fondo de la roca.

Al principio estaba seguro que había sido un árbol,
Entreverando sus ramas una con otra
Y trenzando sus raíces una con otra.

Luego supo que había sido un pez
Con el vientre blanco y resbaladizo atrapado entre sus dedos,
Retorciéndose en su propio puño, su antigua belleza
Fija por un instante en las puntas rosáceas de su nueva belleza.

Después había sido una muchacha
Acorralada en los bosques por un viejo borracho
Y así conoció al final el sabor de su propia blancura
El horror de su propia tersura,
Y se sintió borracho y viejo.

Se convirtió entonces en un danzante ante Dios.
Como su carne estaba enamorada de las flechas en llamas
Danzó en la arena ardiente
Hasta que las flechas llegaron.
Mientras las abrazaba, su carne blanca se rindió a lo rojo
de su sangre, y halló satisfacción.
Ahora él es verde, seco y manchado
Con la sombra en los labios.

T.S. Eliot

Traducción de Alberto Blanco

Poema original en inglés

“The death of Saint Narcissus”

Come under the shadow of this gray rock –
Come in under the shadow of this gray rock,
And I will show you something different from either
Your shadow sprawling over the sand at daybreak, or
Your shadow leaping behind the fire against the red rock:
I will show you his bloody cloth and limbs
And the gray shadow on his lips.

He walked once between the sea and the high cliffs
When the wind made him aware of his limbs smoothly passing each other
And of his arms crossed over his breast.
When he walked over the meadows
He was stifled and soothed by his own rhythm.
By the river
His eyes were aware of the pointed corners of his eyes
And his hands aware of the pointed tips of his fingers.

Struck down by such knowledge
He could not live men’s ways, but became a dancer before God.
If he walked in city streets
He seemed to tread on faces, convulsive thighs and knees.
So he came out under the rock.

First he was sure that he had been a tree,
Twisting its branches among each other
And tangling its roots among each other.

Then he knew that he had been a fish
With slippery white belly held tight in his own fingers,
Writhing in his own clutch, his ancient beauty
Caught fast in the pink tips of his new beauty.

Then he had been a young girl
Caught in the woods by a drunken old man
Knowing at the end the taste of his own whiteness,
The horror of his own smoothness,
And he felt drunken and old.

So he became a dancer to God,
Because his flesh was in love with the burning arrows
He danced on the hot sand
Until the arrows came.
As he embraced them his white skin surrendered itself
to the redness of blood, and satisfied him.
Now he is green, dry and stained
With the shadow in his mouth.

T.S. Eliot

Thomas Stearns Eliot nació en St. Louis, Missouri, el 26 de septiembre de 1888.
Fue galardonado con el Premio Nobel de literatura en 1948 por por “su contribución sobresaliente y pionera a la poesía moderna.”
Murió en Londres, el 4 de enero de 1965

También de T.S. Eliot en este blog:

“T. S. Eliot: Miércoles de ceniza”: AQUÍ

“T. S. Eliot: El viaje de los magos”: AQUÍ

“T. S. Eliot: Los hombres huecos”: AQUÍ

“T. S. Eliot: Ojos que vi con lágrimas”: AQUÍ

“T. S. Eliot: La Figlia Che Piange”: AQUÍ

“T. S. Eliot: El primer coro de la roca”: AQUÍ

“T. S. Eliot: El entierro de los muertos, de la tierra baldía”: AQUÍ

Bibliografía poética:

Inventos de la liebre de marzo (recopilación de poesía juvenil) – 1909-1917
Prufrock y otras observaciones – 1917
Poemas – 1920
La tierra baldía – 1922
1925: Los hombres huecos – 1925
Poemas de Ariel, incluye “El viaje de los Magos” – 1927-1954
Miércoles de ceniza – 1930
Coriolano – 1931
El Primer Coro de la Roca – 1934
El libro de los gatos habilidosos – 1939
The Marching Song of the Pollicle Dogs” y “Billy M’Caw: The Remarkable Parrot”, en The Queen’s Book of the Red Cross – 1939
Cuatro cuartetos – 1943
Poemas menores
Versos ocasionales

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