«Hubieras visto llorar sangre a las yedras cuando el agua más
triste se pasó toda la noche velando a un yelmo ya sin
alma…»
RA
Mi recuerdo emocionado al marinero que me enseñó junto a otros a amar la poesía y la libertad, un día como hoy zarpó desde su bahía gaditana, en algún mar, nos volveremos a encontrar, mientras sus versos mantienen viva su memoria.
«Ya es así»
Cada vez más caído,
más distante de las superficies castigadas por los
pies de los combatientes
o más lejos de los que apoyándose en voz baja sobre
mis hombros quisieran retenerme como pedazo
vacilante de tierra.



