Por fin ha llegado el otoño, hoy en Sevilla el día amaneció muy gris después de meses de sol radiante sin ver apenas una nube, y como cada año, desde hace muchos, una canción me viene a la mente sacada de la alforja de las añoranzas de otras tardes grises y lluviosas escuchando un piano con estas notas:
«Balada de Otoño»
Llueve…
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.