Poesia

José Santos Chocano: La canción del camino

mayo 14, 2015


«…Indio que labras con fatiga
tierras que de otro dueño son:
¿Ignoras tú que deben tuyas…»

JSC

Recordando al conocido como «El Cantor de América», en el aniversario de su nacimiento.

«La canción del camino»

Era un camino negro.
La noche estaba loca de relámpagos. Yo iba
en mi potro salvaje
por la montañosa andina.
Los chasquidos alegres de los cascos,
como masticaciones de monstruosas mandíbulas
destrozaban los vidrios invisibles
de las charcas dormidas.
Tres millones de insectos
formaban una como rabiosa inarmonía.

Súbito, allá, a lo lejos,
por entre aquella mole doliente y pensativa
de la selva,
vi un puñado de luces, como un tropel de avispas.

¡La posada! El nervioso
látigo persignó la carne viva
de mi caballo, que rasgó los aires
con un largo relincho de alegría.

Y como si la selva
comprendiese todo, se quedó muda y fría.

Y hasta mí llegó, entonces,
una voz clara y fina
de mujer que cantaba. Cantaba. Era su canto
una lenta… muy lenta… melodía:
algo como un suspiro que se alarga
y se alarga y se alarga… y no termina.

Entre el hondo silencio de la noche,
y a través del reposo de la montaña,
oíanse los acordes
de aquel canto sencillo de una música íntima,
como si fuesen voces que llegaran
desde la otra vida..

Sofrené mi caballo;
y me puse a escuchar lo que decía:

– Todos llegan de noche,
todos se van de día…

Y, formándole dúo,
otra voz femenina
completó así la endecha
con ternura infinita:

– El amor es tan sólo una posada
en mitad del camino de la vida.

Y las dos voces, luego,
a la vez repitieron con amargura rítmica:

– Todos llegan de noche,
y todos se van de día …
Entonces, yo bajé de mi caballo
y me acosté en la orilla
de una charca.

Y fijo en ese canto que venía
a través del misterio de la selva,
fui cerrando los ojos al sueño y la fatiga.

Y me dormí, arrullado; y, desde entonces,
cuando cruzo las selvas por rutas no sabidas,
jamás busco reposo en las posadas;
y duermo al aire libre mi sueño y mi fatiga,
porque recuerdo siempre
aquel canto sencillo de una música íntima:

– Todos llegan de noche,
todos se van de día!
El amor es tan sólo una posada
en mitad del camino de la vida…

José Santos Chocano

José Santos Chocano nació en Gastañodi, Lima, el 14 de mayo de 1875.
Fue un importante poeta conocido también como «El Cantor de América».
Su poesía describe sobre todo a su país, el Perú.
Fue secretario de Pancho Villa y colaborador del dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera, por lo que casi estuvo a punto de ser fusilado en 1920 cuando fue derrocado éste.
En 1922, en Lima, fue nombrado por el gobierno municipal, «Poeta laureado».
El 31 de octubre de 1925, mató de un disparo al escritor Edwin Elmore, después de haber mantenido con él una pelea en la sede del diario «El Comercio de Lima», este había criticado ácidamente la actividad política de Chocano. Fue puesto en libertad a los 2 años por un indulto, tras lo que se fue a vivir a Santiago de Chile, allí el el 13 de julio de 1934, fue asesinado en el tranvía por Martín Bruce Padilla, un esquizofrénico chileno que decía que Chocano tenía el mapa de un tesoro.

También de José Santos Chocano en este blog:

«José Santos Chocano: El Cantor de América»: AQUÍ

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  • Reply Recordando a Manuel Scorza: Alta eres, América - Trianarts septiembre 9, 2015 at 1:21 pm

    […] del 50′, practicó el llamado realismo mágico. Fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía José Santos Chocano en 1956. Murió en Madrid, 27 de noviembre de 1983, cuando el Boeing 747, Vuelo 11 de Avianca en […]

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