
[…] a tientas, en el silencio de los siglos, en la noche cerrada de
los tiempos, busca mi tacto la verdad…
DJJ
Siempre en mi vida Diego Jesús Jiménez que se marchó un día como hoy hace 17 años
«Bajorrelieve «
VII
¿Qué se hizo del tiempo?
Hay palios en las sombras, y en el muro preguntas convertidas en flores.
Agonizan los lirios en umbrías y pórticos.
Junto al agua los clérigos
se enlazan a sí mismos, y las novicias dejan
sus pechos, de puntillas, asomados al sueño. Y hay casullas fenicias
y voces olvidadas cuyos lejanos
ecos los devora la hierba. Huelen a sacristía y celofán los pétalos
de las hortensias y de las azucenas. El azogue del tiempo
párase en los espejos de los ríos y en los remansos queda
dibujada su música.
Hay párrocos portátiles y pontífices ciegos;
y hay teólogos viudos y frailes destruidos
en cuyas frentes resplandecen pequeñas y brillantes
armaduras solares, inocentes destellos
de miseria encendida.
Arden las luces de la tarde; el resol que ilumina
este trozo de Historia labrada en la pared no es ajeno al cadáver
que la niebla silencia. Ni el estío o la nieve,
ni la lluvia o los vientos son ajenos
a la piadosa corrosión que los siglos
distribuyeron en la escena.
Hay sermones y oficios
de oro y piedras preciosas; voces de plata y ecos conventuales
que todavía piden resignación, ofrecen
eternos paraísos para el que la bondad suponga
aceptar el dolor: la construcción de un mundo
en el que el rico aumente sus riquezas y, de entre sus bienes nazca,
real, con dinero y con armas,
un dios propio, colérico, dispuesto a que en su nombre
crucen las páginas de la Historia
desbocados caballos, estandartes y halcones, y águilas altísimas
que escriban sus capítulos.
La autoridad,
en cuya dentadura brillan
fusiles inconcretos, bajo el púlpito asiente. En los collares de sus hembras se
consumen
leves jaculatorias de escayola, letanías de yeso, sueños
traspasados de muerte. Flores
de envenenada escarcha, inviernos de deshonra
que todavía brillan sobre la hiedra
adornan la pared.
En el jardín, sobre su estatua mutilada, el seráfico arcángel,
con helada tristeza
contempla al caballero
ahogado en su destino. Un bosque
de ortigas y silencio va borrando la escena. De sus cenizas, hoy,
se alimentan las flores, la claridad de todo cuanto en estos bosques, origen de
la vida,
es silencio.
Diego Jesús Jiménez
De: Bajorrelieve, 1990
Ediciones Cátedra, Madrid, 2001©
ISBN: 9788437618784
Diego Jesús Jiménez nació en Madrid, el 24 de diciembre de 1942.
Poeta, pintor y periodista, la crítica literaria lo encuadra principalmente dentro de la Generación del 68 (también conocida por algunos como la Promoción de los 60). Su figura funciona como una especie de generación puente situada a medio camino entre los poetas de la Generación del 50 y la irrupción posterior de los Novísimos
Posee un cierto carácter visionario, aunque legible, que algunos críticos han definido como neorrománticismo cívico.
En la década de 1970 fundó la colección de poesía Alfa de la Editora Nacional, de la que fue despedido en 1977 a causa de su defensa de las libertades durante la transición democrática.
Después de una intensa militancia política, a partir de 1982 se dedicó en exclusiva a la pintura y a la poesía.
Obtuvo entre otros muchos galardones:
El Premio Adonáis, por La ciudad, en 1964.
El Premio Fray Luis de León de Poesía y el Premio Nacional de Poesía en 1997 por Itinerario para náufragos.
Como pintor realizó su primera exposición pública en junio de 1991 en la galería Kreisler de Madrid.
Murió en Madrid, el 13 de septiembre de 2009.
También de Diego Jesús Jiménez en este blog:
«Diego Jesús Jiménez: Bajorrelieve VII»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Homenaje a Federico García Lorca»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Arcángel de ceniza»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Poema en Altamira»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: 11 de marzo»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Concepción del poema»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Se ha plantado el invierno…»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: La música serena»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Nunca lo olvides…»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Es una vida…»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Poética»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Abre sus ventanas el aire…»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: El lingüista»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Fiesta en la oscuridad»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Oficio de verano»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Ronda de las piedras»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Río Escabas»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: El silencio»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Jaula»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: El demonio»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Ronda del hombre II»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: El temblor del silencio»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Sé que hago mal…»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Escombros de la luz»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: El demonio»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Ronda del hombre (I)»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Color solo»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Espacio para un sueño»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Ronda de la noche (I)»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: La casa»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Ángel de la oscuridad»: AQUÍ
«Diego Jesús Jiménez: Coro de Ánimas»: AQUÍ
Bibliografía poética:
Grito con carne y lluvia, Cuenca, Imp. Minerva – 1961. Premio del Club Internacional de Poesía de Jerez de la Frontera, Cádiz.
Ámbitos de entonces, Palencia, Rocamador, 1963. Finalista del premio «Eduardo Alonso» – 1973
La valija, Bilbao, Alrededor de la mesa – 1963
La ciudad, M., Col. Adonais – 1965 (Premio Adonais 1964) – Reeditado en 2015 por Bartleby Editores
Coro de ánimas, M., Biblioteca Nueva, 1968 (Premio Nacional de Literatura)
Fiesta en la oscuridad, M. Dagur – 1976. Premio Bienal de Zamora
Sangre en el bajorrelieve, Premio Internacional El Olivo de Jaén – 1979
Bajorrelieve, Huelva, Diputación – 1990 (Premio Juan Ramón Jiménez 1990)
Poesía (1960-1990) – 1990
Interminable imagen – 1995, Premio de Poesía de Villafranca del Bierzo
Itinerario para náufragos, – Visor, 1996 – Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma de 1996, Premio de la Crítica 1997, y Premio Nacional de Literatura 1997

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