Poesia

Günter Grass: Lo que debe decirse

octubre 16, 2018


«… Reventaron la caja.
Pero era domingo
y el dinero estaba en la iglesia.»

GG

Mi recuerdo al Premio Nobel alemán en el aniversario de su nacimiento.

«Lo que debe decirse»

Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.

Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado

por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.

Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?

El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.

Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor…
digo lo que hay que decir.

¿Por qué he callado hasta ahora?

Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.

¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?

Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.

Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.

Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.

Günter Grass

Poema publicado en varios periódicos alemanes el 4 de abril de 2012, causando una gran conmoción en Alemania y fuera de sus fronteras por su crítica a la política del gobierno de Israel.

Traducción de: Miguel Sáenz

Poema original en alemán:

«Was gesagt werden muss»

Warum schweige ich, verschweige zu lange,
was offensichtlich ist und in Planspielen
geübt wurde, an deren Ende als Überlebende
wir allenfalls Fußnoten sind.

Es ist das behauptete Recht auf den Erstschlag,
der das von einem Maulhelden unterjochte
und zum organisierten Jubel gelenkte
iranische Volk auslöschen könnte,
weil in dessen Machtbereich der Bau
einer Atombombe vermutet wird.

Doch warum untersage ich mir,
jenes andere Land beim Namen zu nennen,
in dem seit Jahren – wenn auch geheimgehalten –
ein wachsend nukleares Potential verfügbar
aber außer Kontrolle, weil keiner Prüfung
zugänglich ist?

Das allgemeine Verschweigen dieses Tatbestandes,
dem sich mein Schweigen untergeordnet hat,
empfinde ich als belastende Lüge
und Zwang, der Strafe in Aussicht stellt,
sobald er mißachtet wird;
das Verdikt ‘Antisemitismus’ ist geläufig.
Jetzt aber, weil aus meinem Land,
das von ureigenen Verbrechen,
die ohne Vergleich sind,

Mal um Mal eingeholt und zur Rede gestellt wird,
wiederum und rein geschäftsmäßig, wenn auch
mit flinker Lippe als Wiedergutmachung deklariert,
ein weiteres U-Boot nach Israel
geliefert werden soll, dessen Spezialität
darin besteht, allesvernichtende Sprengköpfe
dorthin lenken zu können, wo die Existenz
einer einzigen Atombombe unbewiesen ist,
doch als Befürchtung von Beweiskraft sein will,
sage ich, was gesagt werden muß.

Warum aber schwieg ich bislang?

Weil ich meinte, meine Herkunft,
die von nie zu tilgendem Makel behaftet ist,
verbiete, diese Tatsache als ausgesprochene Wahrheit
dem Land Israel, dem ich verbunden bin
und bleiben will, zuzumuten.

Warum sage ich jetzt erst,
gealtert und mit letzter Tinte:

Die Atommacht Israel gefährdet
den ohnehin brüchigen Weltfrieden?

Weil gesagt werden muß,
was schon morgen zu spät sein könnte;
auch weil wir – als Deutsche belastet genug –

Zulieferer eines Verbrechens werden könnten,
das voraussehbar ist, weshalb unsere Mitschuld
durch keine der üblichen Ausreden
zu tilgen wäre.

Und zugegeben: ich schweige nicht mehr,
weil ich der Heuchelei des Westens
überdrüssig bin; zudem ist zu hoffen,
es mögen sich viele vom Schweigen befreien,
den Verursacher der erkennbaren Gefahr
zum Verzicht auf Gewalt auffordern und
gleichfalls darauf bestehen,
daß eine unbehinderte und permanente Kontrolle
des israelischen atomaren Potentials
und der iranischen Atomanlagen
durch eine internationale Instanz
von den Regierungen beider Länder zugelassen wird.

Nur so ist allen, den Israelis und Palästinensern,
mehr noch, allen Menschen, die in dieser
vom Wahn okkupierten Region
dicht bei dicht verfeindet leben
und letztlich auch uns zu helfen.

Günter Grass

Günter Wilhelm Grass escritor casubo de nacimiento y nacionalidad alemana, nació en Ciudad Libre de Dánzig, el 16 de octubre de 1927.
Ha sido un escritor esencial en la vida literaria y civil tras la Segunda Guerra Mundial, en Alemania y en toda Europa.
Activista político toda su vida, criticó con dureza la represión de obreros en la Alemania del Este durante la década de 1950.
Se opuso, tras la caída del Muro, a una reunificación apresurada e invasiva con la antigua RDA, como recoge en su obra «Alemania: una unificación insensata».
Fue miembro del denominado Grupo 47, grupo de críticos e intelectuales que desempeñó un papel esencial en la literatura alemana.
Ocupó la presidencia de la Academia de las Artes de Berlín de 1983 a 1986.
Ha sido ilustrador de muchos de sus libros, obteniendo el Premio «Hans Christian Andersen» de ilustración en 2005.
Obtuvo en 1999 el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Murió en Lübeck, el 13 de abril de 2015, cuando contaba con 87 años de edad.

También de Gunter Grass en este blog:

«Günter Grass: Sobre pies de barro

«Günter Grass: Lo que debe decirse»: AQUÍ

«Günter Grass: Inundación»: AQUÍ

«Günter Grass: Llama abierta»: AQUÍ

«Günter Grass: Miedo súbito»: AQUÍ

Bibliografía poética:

Die Vorzüge der Windhühner – 1956
Gleisdreieck – 1960
Ausgefragt – 1967
Del diario de un caracol – 1972 — Aus dem Tagebuch einer Schnecke – Alfaguara, Madrid, 2001
Letzte Tänze – 2003
Novemberland, 13 poemas antirracistas con ilustraciones suyas.
Dummer August – 2007 — (Payaso de Agosto, 2009)

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