Refranero y Frases.

Aleksandr Solzhenitsyn: Sus frases

agosto 3, 2020


«La violencia sólo puede ser disimulada por una mentira y la mentira sólo puede ser mantenida por la violencia. Cualquiera que haya proclamado la violencia como su método está inevitablemente forzado a tomar la mentira como su principio.»

Recordando al Premio Nobel ruso en el aniversario de su muerte.

Aleksandr Solzhenitsyn

Algunas de sus mejores frases:

Al final de mi vida, espero que el material histórico (…) que he recogido entre en las conciencias y la memoria de mis compatriotas.

Al llegar a pensar todos iguales, una ventisca no sirve a nadie.

¿Cabe asombrarse de que la palabra «intelectualidad» se haya consolidado en nuestro país como un insulto? ¡He aquí cómo se fabricaban los procesos judiciales públicos! La inquieta mente de Stalin había alcanzado por fin su ideal. (Ya les hubiera gustado algo así a esos envidiosos de Hitler y Goebbels, pero los muy chapuceros se cubrieron de ridículo con su incendio del Reichstag…

Cualquiera a quien hayas privado de todo ya no está en tu poder, es de nuevo totalmente libre.

Cualquier hombre que haya proclamado la violencia como su método está inevitablemente obligado a tomar la mentira como su principio

Cuando la vida se teje con estambres legalistas surge una atmósfera de mediocridad moral que paraliza los más nobles impulsos humanos

Cuando eres frío, no esperes simpatía del cálido.

El escritor ha de estar dispuesto a soportar la injusticia, y en eso está el riesgo de su misión.

El hombre ha fijado para sí mismo el objetivo de conquistar el mundo, pero en el proceso pierde su alma.

El insomnio es un gran medio de tormento y no deja ninguna huella visible, ni siquiera motivos de denuncia si se presentase mañana mismo una improbable inspección. «¿Que no le dejan dormir? ¡Y qué se cree, que está en un balneario ! Los agentes que han estado con usted tampoco han dormido» (pero descansaban de día). Podemos afirmar que el insomnio se convirtió en el procedimiento universal de los órganos, que dejó de ser un tipo de tortura para convertirse en método reglamentario y que se utilizó de la forma más económica, sin recurrir a ninguna clase de centinelas.

El reloj del comunismo ha dejado de funcionar. Sin embargo, su construcción concreta aún no ha llegado a caer. Por esa razón, en lugar de liberarnos a nosotros mismos, debemos tratar de salvarnos de ser aplastados por sus escombros.

En el supermercado Gastronom te invitan a pasar al departamento de pedidos y te detienen allí mismo; te detiene un peregrino al que por caridad dejaste pasar la noche en casa; te detiene el fontanero que vino a tomar la lectura del contador; te detiene el ciclista que tropieza contigo en la calle; el revisor del tren, el taxista, el empleado de la Caja de Ahorros, el gerente del cine, cualquiera puede detenerte, y sólo te dejan ver su carnet rojo, que llevaban cuidadosamente escondido, cuando ya es demasiado tarde.

En nuestro país la mentira se ha convertido no sólo en una categoría moral, sino un pilar del Estado.

Hemos llegado a un caos intelectual.

Incluso en el peor momento de la epidemia de detenciones, cuando al salir a trabajar los hombres se despedían de sus familias cada día, pues no podían estar seguros de volver por la tarde, incluso entonces apenas se registraban fugas (y menos aún suicidios). Así tenía que ser: de la oveja mansa vive el lobo

La justicia es conciencia, no una conciencia personal, sino la conciencia de toda la humanidad. Los que reconocen claramente la voz de su propia conciencia por lo general también reconocer la voz de la justicia.

La literatura que no es aliento para la sociedad contemporánea, que no se atreve a transmitir los dolores y los temores de la sociedad, que no advierte a tiempo las amenazas contra la moral y los peligros sociales, no merece el nombre de literatura, sino que es sólo una fachada. Esa literatura pierde la confianza de su propio pueblo, y sus obras publicadas se utilizan como papel higiénico en lugar de ser leídas.

La persona que no está interiormente preparada para la violencia es siempre más débil que el opresor

La próxima guerra… bien puede enterrar para siempre la civilización occidental.

Los calabozos tenían sus variantes: los había con humedad y con agua. En la cárcel de Chernovitsi, después de la guerra, tuvieron a Masha G. dos horas descalza con agua helada hasta el tobillo. ¡Confiesa! (Tenía dieciocho años. ¡Cómo lamentaría el mal que sufrieron sus pies, y cuánto debía vivir con ellos aún!).

Los más impredecible y sorprendente para nosotros será el curso de los acontecimientos futuros.

Me detuvieron por culpa de mi ingenuidad. Yo sabía que en las cartas del frente se prohibía hablar de los secretos militares, pero creía que estaba permitido pensar

Ningún régimen ha apreciado a los grandes escritores, sólo a los mediocres.

No es que la verdad sea demasiado difícil de hallar, muchas veces está en la superficie. Pero es más cómodo y fácil buscar una idea que concuerde con nuestros deseos, sobretodo egoístas.

No es que la verdad sea demasiado difícil de hallar, muchas veces está en la superficie. Pero es más cómodo y fácil buscar una idea que concuerde con nuestros deseos, sobre todo egoístas

No tengo ninguna esperanza en Occidente, y ningún ruso debería tenerla. La excesiva comodidad y prosperidad han debilitado su voluntad y su razón.

No todo asume un nombre. Algunas cosas van más allá de las palabras.

Nuestra amarga experiencia nacional contribuirá, en caso de nuevas condiciones sociales inestables, a prevenirnos contra fracasos funestos.

Para nosotros, en Rusia, el comunismo es un perro muerto, mientras que, para muchas personas en Occidente, sigue siendo un león que vive.

Para un país tener un gran escritor es como tener un segundo gobierno. Es por eso que ningún régimen ha querido nunca a los grandes escritores, sólo a los de menor importancia

Precipitación y superficialidad son las enfermedades psíquicas del siglo XX, y más que en cualquier otro lugar, esta enfermedad se refleja en la prensa.

Produce náuseas por su extremado naturalismo y la tendencia a inculcar todos los miedos posibles e imaginables; sin embargo, su idea fundamental no es clínica sino social, y esto es precisamente lo que no se puede aceptar

Si uno es siempre prudente, ¿puede seguir siendo un ser humano?

Sin el toque del aliento de Dios, sin restricciones en la conciencia humana, tanto el capitalismo como el socialismo son repulsivos

Sobre la superficie de una corriente rápida es imposible distinguir los reflejos, tanto próximos como lejanos; aunque el agua no sea turbia, aunque la espuma no la cubra, la constante oscilación de la corriente, el inquieto burbujear del agua hacen que los reflejos sean deformes, imprecisos, incomprensibles.

Uno nunca debe dirigir a las personas hacia la felicidad, porque la felicidad es también un ídolo del mercado. Uno debe dirigir hacia ellos el afecto mutuo.

Un estado en guerra sólo sirve como excusa para la tiranía doméstica.

Aleksandr Solzhenitsyn

Aleksandr Isáyevich Solzhenitsyn nació en Kislovodsk, Rusia, el 11 de diciembre de 1918.
Escritor e historiador ruso, fue un crítico feroz de la Unión Soviética y su totalitarismo, ayudó a aumentar la conciencia global en su Gulag: sistema de campos de trabajo forzado.
El 7 de julio de 1945, había sido condenado en su ausencia, por el Consejo Especial de la NKVD a un mandato de ocho años en un campo de trabajo, la Lubyanka, tras ser arrestado por escribir comentarios despectivos en cartas privadas a un amigo, Nikolai Vitkevich, acerca de la conducción de la guerra por Joseph Stalin.
Los primeros años de su cautiverio los pasó en varios campos, hasta que, gracias a sus conocimientos matemáticos, fue enviado a un centro de investigación científica para presos políticos, sharashka, vigilado por la Seguridad del Estado.
Se le permitió publicar una sola obra en la Unión Soviética, «Un día en la vida de Iván Denisovich», en 1962, en la revista Novy Mir Posteriormente se vio obligado a publicar en Occidente: «El pabellón del cáncer», en 1968, «De agosto de 1914», en 1971 y «El Archipiélago Gulag», en 1973.
Fue galardonado en 1970 con el Premio Nobel de Literatura: «por la fuerza ética con la que ha perseguido las tradiciones indispensables de la literatura rusa»
Tuvo miedo de ir a Estocolmo para recibir su premio por el temor de que no se le permitiría volver a entrar en su país. Finalmente, fue expulsado de la Unión Soviética en 1974, exiliándose en los Estados Unidos, regresando en 1994 tras la disolución de la Unión Soviética.
Murió en Moscú, el 3 de agosto de 2008.
A la capilla ardiente, instalada en la sede de la Academia de las Ciencias de Rusia, acudieron en masa los moscovitas, para rendirle un último homenaje. También el entonces presidente ruso Vladímir Putin rindió homenaje al mayor crítico del régimen comunista.

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1 Comment

  • Reply Bitacoras.com diciembre 11, 2011 at 2:45 am

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “La violencia sólo puede ser disimulada por una mentira y la mentira sólo puede ser mantenida por la violencia. Cualquiera que haya proclamado la violencia como su método está inevitablemente forzado a tomar la mentira como s…..

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