Pintura

Pedro Coronel: Vanguardias y raíces mexicanas

julio 4, 2022


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Pedro Coronel

Pedro Coronel Arroyo nació en Zacatecas, el 25 de marzo de 1921.


Aunque sus inicios fueron en la escultura, fue en la pintura donde mayor producción y reconocimiento tuvo.


Su creación artística recuperó las raíces más profundas del México precolombino, al mismo tiempo que conjugó las últimas tendencias de la vanguardia en su momento, como lo eran el cubismo, el expresionismo, el orfismo, el abstraccionismo y el geometrismo, conjugadas con las formas sintetizadas primitivistas de las culturas africanas y asiáticas.


Es reconocido en la historia de la plástica mexicana como un puente entre la escuela muralista y la generación de la ruptura.


A finales de 1939, sus padres lo enviaron a la Ciudad de México a estudiar escultura. En 1940, se inscribió en la Escuela de Escultura y Talla Directa. Sus maestros fueron los escultores Juan Cruz, Rómulo Rozo y Francisco Zúñiga.


En 1942, después de una huelga estudiantil en la cual participó Pedro Coronel, la escuela cambio de nombre a Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, conocida como La Esmeralda, se modificaron los sistemas de aprendizaje e ingresó un cuerpo docente de alto nivel, como: Diego Rivera, Frida Kahlo, Agustín Lazo, Manuel Rodríguez Lozano, Carlos Orozco Romero, y Santos Balmori, entre otros, siendo los últimos tres sus maestros de pintura.


Terminó sus estudios en 1946 y permaneció un año más en la escuela como profesor de escultura.


Gracias al apoyo de Diego Rivera, logró conseguir una ayuda económica para viajar a París en 1945.


En la capital francesa asistió a los talleres del pintor Victor Brauner y del escultor Constantin Brâncusi, ambos influyeron poderosamente en su obra posterior.


En 1948 se presentó la exposición retrospectiva de Paul Klee en el Museo Nacional de Arte Moderno de París, integrada por más de 350 obras.


Hasta ese momento se había dedicado principalmente a la escultura visitó la exposición y salió con la decisión de comenzar a pintar. En la obra de Klee, Coronel descubrió la libertad para que formas y colores se conecten a su mundo ancestral autóctono, la llave para una creación más pura, poética y primitiva.


Regresó a México en 1949 por un corto tiempo, viaja al sur, a Tehuantepec, para luego en 1950 regresar a Francia, visitando Bélgica, España y Africa del Norte.


En 1952 retornó a México empapado de las vivencias y preceptos de los movimientos artísticos europeos. Se estableció en la colonia Juárez, siendo vecino del escritor Juan Rulfo, con quien tuvo una amistad enriquecedora.


Realizó su primera exposición individual ese mismo año, en la Galería Proteo, de Ciudad de México, donde sus obras llamaron la atención al Premio Nobel mexicano, Octavio Paz, con el que mantendría una larga amistad.


Más tarde exhibiría en Francia, Italia, Japón, Estados Unidos y Brasil.
En los años de 1957 y 1958 participó en varias exposiciones colectivas, en la ciudad de México, D.F.


En 1959 expuso con el título Los Habitantes, en el salón de la Plástica Mexicana.
Su tela La Lucha obtuvo el Primer Premio en el Salón Nacional de Pintura, organizado por el INBA.


Participó en la Première Biennale de Paris (Manifestation Biennal et Internationale des Jeunes Artiste en el Musée d´Art Moderne de la Ville de Paris).


En 1960 exhibío en el Museo de Arte Moderno en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México.


Recibió numerosos premios y reconocimientos por su obra.
Pasó en París los últimos años de su vida.


En 1981 realizó su última gran exposición en el Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México, junto con su colección de obras de arte, titulada El Universo de Pedro Coronel.


En 1983 donó una gran parte de su coleccion persona, con obras propias y de otros grandes artistas, entre ellos obras de grandes artistas, entre ellos de Vasili Kandinski, Pablo Ruíz Picasso, Salvador Dalí y Marc Chagall, para iniciar los fondos de un museo en Zacatecas.


En diciembre de 1984 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas.
En 1984 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes.


Murió en Ciudad de México, el 23 de mayo de 1985 a causa de un derrame cerebral, cuando contaba co 62 años de edad.


En la nave mayor del Palacio de Bellas Artes, de la Ciudad de México se le rindió homenaje póstumo. Le hicieron la primera guardia de honor, el presidente mexicano Miguel de la Madrid, el secretario de Educación Pública, Miguel González Avelar y el Director General de Bellas Artes Javier Barros. Sus restos fueron depositados en el Panteón Francés de San Joaquín. Un año más tarde sus restos fueron trasladados a la ciudad de Zacatecas que le vio nacer, para ser enterrado en el patio del museo que lleva su nombre, el día 25 de mayo de 1986.


Una de las principales caracteristícas de su obra fue la dramatización de los colores de las antiguas culturas; la recuperación de sus formas y motivos son los elementos básicos de su trabajo.


En sus obras se veía la fuerza de su pensamiento abstracto y su original colorido, con el que posiblemente trataba de disfrazar en cierto modo, el contenido dramático de sus obras.


Otro aspecto de sus óleos es su monumentalidad, parece ser que el artista se sentía más libre pintando telas de grandes dimensiones, que son como pinturas murales, en los que buscaba buscaba un sitio donde descansar.


Fue un entusiasta coleccionista de arte precolombino, primitivo, oriental, grecorromano y medieval, así como de arte gráfico.
Sus esculturas son de forma simplificadas.


Algunos expertos e historiadores de arte han dividido su carrera en varias etapas: naturalista, estructuralista, lírica, cromática y la recuperación de la pintura nativa.

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