Pintura

Maestros del paisaje: El griego Spyros Papaloukas

mayo 3, 2018

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Spyros Papaloukas

Nació en Desfina, localidad cercana a Delphi, Grecia, en 1892.
Fue precursor de la llamada Generación del 30 en su país.

El majestuoso paisaje en el que creció, y las estatuas que se habían desenterrado pocos años antes de su nacimiento por un grupo arqueólogos, encendió la chispa para que Spyros decidiera dedicarse al arte, que explica el reflejo de su amor por la naturaleza que se percibe en su pintura.

Está considerado como uno de los más importantes “retratistas” del campo griego.
Estudió Bellas Artes entre 1909 y 1916, teniendo como maestro a George Roilos Lakovidis. Durante su carrera fue un brillante alumno, logró hasta siete premios en la Escuela.

El paisaje es el tema fundamental de su obra, aunque son muy notables sus interiores.
Fue influenciado claramente por el arte bizantino, por impresionistas, en especial Henri Matisse y Vincent van Gogh, los postimpresionistas, sobre todo por Paul Cezanne, y por el modernismo.

Respecto a su interés por el arte bizantino manifestó: “Si alguien no entiende la estética del arte bizantino, permítanme decir que no entiende el arte de la antigua Grecia, y si un artista no entiende un pasado griego, ¿cómo puede imaginar el futuro”.

En 1916 viajó a París, donde asistió a la famosa Academie Julian, además de recibir clases de otros pintores, durante cinco años.
En 1921 regresó a Grecia, donde tras alistarse al ejército, al que acompañó como ilustrador en una campaña en Asia Menor.

Todos los trabajos que había realizado en la expedición se perdieron al declararse un incendio en el tren que los llevaba a Smirna.

En 1923 se asentó en Smirna para pintar, tiempo en el que produjo algunos de sus más bellos paisajes, y que son los más representativos de su obra.

Pasó un año en el Monte Athos, de noviembre 1923 a noviembre de 1924. Durante ese período pintó una gran cantidad de paisajes.
En 1924 realizó su primera exposición individual en Tesalónica.
En 1927 recibió el encargo de realizar pinturas decorativas en la catedral de Amfissa; más tarde pintó varias iglesias ortodoxas.

En 1928 fue invitado por Angelos Sikelianos, a participar en los Juegos Délficos.
En 1940 fue nombrado director de la Galería Municipal, y en 1956 elegido profesor de Bellas Artes.

Sus obras más notables son: “barcos en el Sena” (1918), “Egina” (1923), “El templo de Aphaia” (1923), “arsanas Lavra” (1924), “Moni Pantokrator”, de 1925, “Cafetería en Mitilene”, de 1929,” Mar Paros”, de 1948, y ” Casas en Hydra “.
Murió en Atenas, el 3 de mayo de 1957.

*Entrada actualizada y ampliada el 3 de mayo de 2018.

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