Poesia

María Zambrano: La llama

abril 22, 2018

“… Pan: cántaro, hogaza
no vuelvas…”

MZ

Mi recuerdo a la escritora y filósofa andaluza de la Generación del 27′, en el aniversario de su nacimiento.

“La llama”

Asistida por mi alma antigua, por mi alma primera al fin recobrada, y por tanto tiempo perdida. Ella, la perdidiza, al fin volvió por mí. Y entonces comprendí que ella había sido la enamorada. Y yo había pasado por la vida tan sólo de paso, lejana de mí misma .Y de ella venían las palabras sin dueño que todos bebían sin dejarme apenas nada a cambio. Yo era la voz de esa antigua alma. Y ella, a medida que consumaba su amor, allá, donde yo no podía verla; me iba iniciando a través del dolor del abandono. Por eso nadie podía amarme mientras yo iba sabiendo del amor. Y yo misma tampoco amaba. Sólo una noche hasta el alba. Y allí quedé esperando. Me despertaba con la aurora, si es que había dormido. Y creía que ya había llegado, yo, ella, él… Salía el Sol y el día caía como una condena sobre mí. No, no todavía.

Madrid, 1981

María Zambrano

María Zambrano Alarcón nació en Vélez-Málaga, el 22 de abril de 1904.
Filósofa y ensayista, durante los años de la II República española participó en las Misiones Pedagógicas, donde entabló contacto y amistad con Luis Cernuda, Rafael Dieste, Ramón Gaya, Miguel Hernández, Camilo José Cela y Arturo Serrano Plaja, entre otros.
Su marido se incorporó al ejército, y colaboró en defensa de la República como Consejero de Propaganda y  fue Consejero Nacional de la Infancia Evacuada, consumada prácticamente la victoria de los sublevados franquistas, el 28 de enero de 1939 cruzó la frontera francesa, camino del exilio.
Tras varios años en América Latina, volvió a Europa, y por fin en 1981 fue recompensada con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.
A su vez, el ayuntamiento de Vélez-Málaga, su ciudad natal, la nombró Hija Predilecta.
Al año siguiente, el 19 de diciembre de 1982, la Junta de Gobierno de la Universidad de Málaga acordó su nombramiento como Doctora Honoris Causa.
El 20 de noviembre de 1984, pisó de nuevo suelo español instalándose en Madrid.
En esta última etapa su actividad intelectual fue incansable, siendo nombrada Hija Predilecta de Andalucía, el 28 de febrero de 1985.
En 1987, se constituyó en Vélez-Málaga la Fundación que lleva su nombre, y en 1988 le fue concedido el Premio Cervantes.
Murió en Madrid, el 6 de febrero de 1991, siendo enterrada en Vélez-Málaga, entre un naranjo y un limonero, donde reposa junto a su hermana y su madre. En su epitafio se puede leer el verso del Cantar de los Cantares, “Surge amica mea et veni” (“Levántate, amiga mía, y ven”).
Continuó recibiendo reconocimientos de forma póstuma, entre ellos: Hija Predilecta de la Provincia de Málaga en 2002.
El 27 de noviembre de 2006 el Ministerio de Fomento bautizó con su nombre la estación central de ferrocarril de Málaga.
En 2008 se botó el buque remolcador de salvamento marítimo, María Zambrano

También de Maria Zambrano en este blog:

“María Zambrano: Delirio del incrédulo”: AQUÍ

“El agua ensimismada, de María Zambrano”: AQUÍ

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.