Poesia

Alphonse de Lamartine: El Lago

febrero 28, 2018

«…yo quisiera también ser esa hoja caída:
¡Arrastradme como ella, aquilones, borrascas!»

AL

Recordando al poeta romántico francés en el aniversario de su muerte.

«El lago»

I

Así siempre empujados hacia nuevas orillas,
en la noche sin fin que no tiene retorno,
¿no podremos jamás en el mar de los tiempos
echar ancla algún día?

II

Lago, apenas el año ya concluye su curso
y muy cerca del agua donde yo le di cita,
mira, vengo a sentarme solo sobre esta piedra
donde ayer se sentaba.

III

Tú bramabas así bajo estas mismas rocas,
te rompías con furia en su herido costado;
así el viento arrojaba tus oleajes de espuma
a sus pies adorados.

IV

Una tarde, ¿te acuerdas?, en silencio bogaba
entre el agua y los cielos a lo lejos se oía
solamente el rumor de los remos golpeando
tu armonioso cristal.

V

De repente una música que ignoraba la tierra
despertó de la orilla encantada los ecos;
prestó oídos el agua y la voz tan amada
pronunció estas palabras:

VI

«Tiempo, no vueles más. Que las horas propicias
interrumpan su curso.
¡Oh, dejadnos gozar de las breves delicias
de este día tan bello!

VII

Todos los desdichados aquí abajo os imploran:
sed para ellos muy raudas.
Con los días quitadles el mal que les consume;
olvidad al feliz.

VIII

Mas en vano yo pido unos instantes más,
ya que el tiempo me huye.
A esta noche repito: «Sé más lenta», y la aurora
ya disipa la noche.

IX

¡Oh, sí, amémonos, pues, y gocemos del tiempo
fugitivo, de prisa!
Para el hombre no hay puerto, no hay orillas del tiempo,
fluye mientras pasamos.»

X

Tiempo adusto, ¿es posible que estas horas divinas
en que amor nos ofrece sin medida la dicha
de nosotros se alejen con la misma presteza
que los días de llanto?

XI

¿No podremos jamás conservar ni su huella?
¿Para siempre pasados? ¿Por completo perdidos?
Lo que el tiempo nos dio, lo que el tiempo ha borrado,
¿no lo va a devolver?

Alphonse de Lamartine

Poema original en francés (completo)

«Le lac»

I
Ainsi, toujours poussés vers de nouveaux rivages,
Dans la nuit éternelle emportés sans retour,
Ne pourrons-nous jamais sur l’océan des âges
Jeter l’ancre un seul jour ?

II
O lac! l’année à peine a fini sa carrière,
Et près des flots chéris qu’elle devait revoir,
Regarde! je viens seul m’asseoir sur cette pierre
Où tu la vis s’asseoir!

III
Tu mugissais ainsi sous ces roches profondes ;
Ainsi tu te brisais sur leurs flancs déchirés ;
Ainsi le vent jetait l’écume de tes ondes
Sur ses pieds adorés.

IV
Un soir, t’en souvient- il ? nous voguions en silence,
On n’entendait au loin, sur l’onde et sous les cieux,
Que le bruit des rameurs qui frappaient en cadence
Tes flots harmonieux.

V
Tout à coup des accents inconnus à la terre
Du rivage charmé frappèrent les échos ;
Le flot fut attentif, et la voix qui m’est chère
Laissa tomber ces mots :

VI
» O temps, suspends ton vol ! et vous, heures propices
Suspendez votre cours !
Laissez-nous savourer les rapides délices
Des plus beaux de nos jours !

VII
» Assez de malheureux ici-bas vous implorent :
Coulez, coulez pour eux ;
Prenez avec leurs jours les soins qui les dévorent ;
Oubliez les heureux.

VIII
» Mais je demande en vain quelques moments encor
Le temps m’échappe et fuit ;
Je dis à cette nuit : » Sois plus lente «; et l’aurore
Va dissiper la nuit.

IX
» Aimons donc, aimons donc ! de l’heure fugitive,
Hâtons-nous, jouissons !
L’homme n’a point de port, le temps n’a point de rive
Il coule, et nous passons ! »

X
Temps jaloux, se peut-il que ces moments d’ivresse.,
Où l’amour à longs flots nous verse le bonheur,
S’envolent loin de nous de la même vitesse
Que les jours de malheur ?

XI
Hé quoi ! n’en pourrons-nous fixer au moins la trace ?
Quoi ? passés pour jamais ? quoi! tout entiers perdus ?
Ce temps qui les donna, ce temps qui les efface,
Ne nous les rendra plus ?

XII
Éternité, néant, passé, sombres abîmes,
Que faites-vous des jours que vous engloutissez ?
Parlez : nous rendrez-vous ces extases sublimes
Que vous nous ravissez?

XIII
O lac! rochers muets ! grottes! forêt obscure !
Vous que le temps épargne ou qu’il peut rajeunir,
Gardez de cette nuit, gardez, belle nature,
Au moins le souvenir !

XIV
Qu’il soit dans ton repos, qu’il soit dans tes orages,
Beau lac, et dans l’aspect de tes riants coteaux,
Et dans ces noirs sapins, et dans ces rocs sauvages
Qui pendent sur tes eaux !

XV
Qu’il soit dans le zéphyr qui frémit et qui passe,
Dans les bruits de tes bords par tes bords répétés,
Dans l’astre au front d’argent qui blanchit ta surface
De ses molles clartés!

XVI
Que le vent qui gémit le roseau qui soupire
Que les parfums légers de ton air embaumé,
Que tout ce qu’on entend, l’on voit ou l’on respire,

XVII
Tout dise : » Ils ont aimé ! »

Alphonse de Lamartine

Alphonse Marie Louise Prat de Lamartine nació en Mâcon, Borgoña francesa, el 21 de octubre de 1790.
Está considerado “el primer romántico francés”;  fue reconocida su enorme influencia sobre Paul Verlaine y los simbolistas.
Durante la República Francesa, en la que ejerció como político, hizo valiosos esfuerzos que hicieron posible abolir la esclavitud y la pena de muerte a la vez que fomentó el derecho al trabajo y a la formación laboral en programas cortos de capacitación, fue por tanto un idealista que siempre apoyó la democracia y el pacifismo.
Es necesario conocer mínimamente su biografía entender su obra literaria, excepcional naturalista, romántico e historiador.
Murió en París, en la más absoluta pobreza, el 28 de febrero de 1869.

También de Alphonse de Lamartine en este blog:

«Alphonse de Lamartine: El otoño»: AQUÍ

«Alphonse de Lamartine: Tristeza»: AQUÍ

«Alphonse de Lamartine: Meditación sobre los muertos»: AQUÍ

«Alphonse de Lamartine: Sus Frases»: AQUÍ

You Might Also Like

No Comments

  • Reply Bitacoras.com febrero 28, 2014 at 2:16 am

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: “…yo quisiera también ser esa hoja caída: ¡Arrastradme como ella, aquilones, borrascas!” AL Recordando al poeta romántico francés, en el aniversario de su muerte. “El lago” Así siempre empujados hacia nuevas …

  • Reply Recordando a Alphonse de Lamartine: Tristeza | Trianarts octubre 21, 2014 at 12:12 am

    […] “Alphonse de Lamartine: El Lago”: AQUÍ […]

  • Deja un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.