Poesia

Miguel de Unamuno: El fin de la vida

agosto 8, 2016

“El cuerpo canta;
la sangre aúlla;
la tierra charla;
la mar murmura;
el cielo calla y el hombre escucha”

MU

“El fin de la vida”

Fue flor que al árbol arrancó el granizo
y luego en tierra el sol la vio, despojo,
entre el polvo rodar por el rastrojo
del viento al albedrío tornadizo.
Mantillo al fin la oscura flor se hizo
al pié escondido de espinoso tojo
y en el trascurso de un ocaso rojo
la enterró vil gusano. De su hechizo
quedó libre el perfume, lo que aspira
hacia el cielo inmortal, templo de calma
en que no hay ni granizo ni mentira;
que es el cuerpo algo más que vil enjalma
de la mente; para el canto es lira,
y es el fin de la vida hacerse un alma.

Miguel de Unamuno

De: “Rosario de sonetos líricos” (VIII) – 1911

Miguel de Unamuno y Jugo en Bilbao, nació el 29 de septiembre de 1864.
Escritor, poeta, filósofo, y miembro de la Generación del 98′, fue uno de los mejores escritores españoles de todos los tiempos. Practicó casi todos los géneros literarios: novela, ensayo, teatro y poesía.
Ejerció como rector de la Universidad de Salamanca en tres ocasiones: la primer en 1902 y la última, de 1931 hasta su destitución, el 22 de octubre de 1936, por orden del golpista y después dictador Francisco Franco.
Fue miembro del Congreso de los Diputados de 1931, año en que se proclamó, el 14 de abril, la II República en Salamanca, cargo que ejerció hasta 1933 por la circunscripción de Salamanca.
Los últimos días de su vida (de octubre a diciembre de 1936), los pasó bajo arresto domiciliario en su casa, en un estado, en palabras de Fernando García de Cortázar, de resignada desolación, desesperación y soledad.
Murió el 31 de diciembre de 1936, en Salamanca, de forma repentina, en el transcurso de una tertulia vespertina que mantenía regularmente con dos de sus amigos. A pesar de los meses reclusión forzosa, en su funeral fue exaltado como un héroe falangista. A su muerte, Antonio Machado diría: “Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo”.

También de Miguel de Unamuno en este blog:

“Miguel de Unamuno: Ay triste España de Caín…”

“Miguel de Unamuno: De vuelta a casa”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Pasásteis como pasan por el roble”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: A un hijo de españoles”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Me destierro a la memoria”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Castilla”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Es una antorcha al aire esta palmera…”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Dolor común”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: En un cementerio de lugar castellano”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: La oración del ateo”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Morir soñando, su último poema”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: ¿Por qué esos lirios que los hielos matan? “: AQUÍ 

“Miguel de Unamuno: A mi buitre”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: Mi Salamanca”: AQUÍ 

“Miguel de Unamuno: Castilla”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: El Cristo de Velázquez”: AQUÍ

“Miguel de Unamuno: En horas de insomnio”: AQUÍ

Bibliografía poética:

– Poesías – 1907
– Rosario de sonetos líricos – 1911
– El Cristo de Velázquez – 1920
– Andanzas y visiones españolas – 1922
– Rimas de dentro – 1923
– Teresa. Rimas de un poeta desconocido – 1924
– De Fuerteventura a París – 1925
– Romancero del destierro – 1928
– Cancionero – 1953

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