
«…Toma, cariño, mis harapos
que fueron un dulce cuerpo.
Lo he destrozado, lo he gastado,
sólo quedan las dos alas…»
MT
Recuerdo hoy a una de las grandes poetas rusas que no pudo soportar el sufrimiento de ver morir cruelmente a su marido y sus hijos y se suicidó un día como hoy de 1941.
«Es sencilla mi ropa…»
Es sencilla mi ropa,
pobre mi hogar.
¡Soy una isleña
de islas remotas!




