«…en medio
de la infausta paciencia de tu asedio
abro las jaulas y desbordo el trino…»
Este poema me lo envió hace años un amigo mexicano, un artista al que quiero y admiro mucho Sergio Astorga, desde aquí un abrazo de color torero, el morado.
«Discurso por la flores»
A Joaquín Romero
Entre todas las flores, señoras y señores,
es el lirio morado la que mas me alucina.
Andando una mañana solo por Palestina,
algo de mi conciencia con morados colores
tomó forma de flor y careció de espinas.
El aire con un pétalo tocaba las colinas
que inaugura la piedra de los alrededores.
Ser flor es ser un poco de colores con brisa.
Sueño de cada flor la mañana revisa
con los dedos mojados y los pómulos duros
de ponerse en la cara la humedad de tos muros,






