«Y ya perdida para siempre, al verte
anochecer en el eterno luto,
mudo el amor, el corazón inerte…»
Julio Herrera y Reissig
«Contemplación»
Me hallé mirando
tu desnudez mojada;
el agua por tu rostro,
el agua por tu pecho
intrépida bajaba.
Como si acaso fueras
por ella poseída
y un hálito indecible
me arrebatara vida.





