
** Sin perdón **
El día de mi funeral, nadie vino a consolarme. Mis amigos pasaban por delante de mis narices con cara de afligidos, pero besaban a mi esposa y a mis hijos como si ellos tuviesen alguna parte en este oscuro viaje. Jamás perdonaré tanto abandono.
Antonio Serrano Cueto en “El baile de los silenos”.
Entradas relacionadas
This entry was posted
on Viernes, Noviembre 7th, 2008 at 1:56 and is filed under Relatos Breves.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.




