
La carne está triste ¡ay!, y yo he leído ya todos los libros.
SM
Recordando al poeta simbolista francés en el aniversario de su muerte.
«Brisa marina»
La carne es triste, ¡ay!, y todo lo he leído.
¡Huir! ¡Huir! Presiento que en lo desconocido
de espuma y cielo, ebrios los pájaros se alejan.
Nada, ni los jardines que los ojos reflejan
sujetará este pecho, náufrago en mar abierta
¡oh, noches!, ni en mi lámpara la claridad desierta
sobre la virgen página que esconde su blancura,
y ni la fresca esposa con el hijo en el seno.
¡He de partir al fin! Zarpe el barco, y sereno
meza en busca de exóticos climas su arboladura.
Un hastío reseco ya de crueles anhelos
aún sueña en el último adiós de los pañuelos.
¡Quién sabe si los mástiles, tempestades buscando,
se doblarán al viento sobre el naufragio, cuando
perdidos floten sin islotes ni derroteros!…
¡Mas oye, oh corazón, cantar los marineros!
Stephane Mallarmé
De: Poesías, 1865
Traducción de Alfonso Reyes.
Poema original en francés:
«Brise marine»
La chair est triste, hélas! et j’ai lu tous les livres.
Fuir! là-bas fuir! Je sens que des oiseaux sont ivres
D’être parmi l’écume inconnue et les cieux!
Rien, ni les vieux jardins reflétés par les yeux
Ne retiendra ce cœur qui dans la mer se trempe
Ô nuits! ni la clarté déserte de ma lampe
Sur le vide papier que la blancheur défend,
Et ni la jeune femme allaitant son enfant.
Je partirai! Steamer balançant ta mâture
Lève l’ancre pour une exotique nature!
Un Ennui, désolé par les cruels espoirs,
Croit encore à l’adieu suprême des mouchoirs!
Et, peut-être, les mâts, invitant les orages
Sont-ils de ceux qu’un vent penche sur les naufrages
Perdus, sans mâts, sans mâts, ni fertiles îlots…
Mais, ô mon cœur, entends le chant des matelots!
Stephane Mallarmé
De: Poésies, 1865
Stéphane Mallarmé nació en París, el 18 de marzo de 1842.
Fue uno de los más grandes poetas del siglo XIX, que representa la culminación y a la vez, la superación del simbolismo francés, a la vez fue un antecedente claro de las vanguardias que marcarían los primeros años del siglo XX.
Fue incluido en el libro Los poetas malditos de Paul Verlaine, junto a entre otros, Arthur Rimbaud.
Fue traducido al castellano entre otros por Octavio Paz, Rosa Chacel, y Tomás Segovia.
Murió en París, el 9 de septiembre de 1898.
Tambien de Stephane Mallarmé en este blog:
«Stephane Mallarmé: Brisa marina»: AQUÍ
«Stephane Mallarmé: Soneto en X»: AQUÍ
«Stephane Mallarmé: Las ventanas»: AQUÍ
«Stephane Mallarmé: Soneto IX»: AQUÍ
«Stephane Mallarmé: La tumba de Charles Baudelaire»: AQUÍ
«Stephane Mallarmé: Angustia»: AQUÍ»
«Stéphane Mallarmé: Tristeza de verano»: AQUÍ
«Stéphane Mallarmé: La tumba de Edgar Poe»: AQUÍ
«Stephane Mallarmé: Canto del bautista»: AQUÍ
Bibliografía poética:
Herodías (Hérodiade) – 1864.
La tarde de un fauno (L’après-midi d’un faune) – 1865
Los dioses antiguos (Les Dieux antiques) – 1879.
Álbum de versos y prosa (Album de vers et de prose) – 1887.
Páginas (Pages) – 1891.
Divagaciones (Divagations) – 1897.
Una tirada de dados jamás abolirá el azar (Un coup de dés jamais n’abolira le hasard) – 1897.

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