Poesia

Gertrudis Gómez de Avellaneda: Mi mal

febrero 1, 2024


[…] ¡Callad también vosotras, auras, fuente,
trémulas hojas, tórtola doliente,
como calla mi lengua!

GGA

Mi recuerdo a la romántica Tula, en el aniversario de su muerte.

«Mi mal»

A…

En vano ansiosa tu amistad procura
adivinar el mal que me atormenta;
en vano, amigo, conmovida intenta
revelarlo mi voz a tu ternura.

Puede explicarse el ansia, la locura
con que el amor sus fuegos alimenta…
Puede el dolor, la saña más violenta,
exhalar por el labio su amargura..

Mas de decir mi malestar profundo,
no halla mi voz, mi pensamiento, medio,
y al indagar su origen me confundo:

pero es un mal terrible, sin remedio,
que hace odiosa la vida, odioso el mundo,
que seca el corazón…¡ En fin, es tedio!

1841

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Gertrudis Gómez de Avellaneda nació en Camagüey, Cuba, el 23 de marzo de 1814.
Lamada coloquialmente Tula, fue una escritora y poetisa abolicionista.
Fue así mismo, precursora del feminismo en España y según Marcelino Menéndez y Pelayo, una de las más grandes poetisas de la lengua castellana.
Sus antepasados paternos eran oriundos de Constantina de la Sierra en la provincia de Sevilla.
En 1836 partió con su familia hacia España, estableciéndose en La Coruña, ciudad en la que vivía la familia de su padrastro.
Fue en la capital gallega donde realmente emergió como la poeta.
De La Coruña se trasladó junto su hermano Manuel Gómez de Avellaneda, a Andalucía, instalándose definitivamente en Sevilla.
En el verano de 1840 estrenó en Sevilla su primer drama titulado «Leoncia».
Tras una amorosa vida azarosa, fue madre soltera, en 1846 se casó con don Pedro Sabater el gobernador civil de Madrid, del que enviudó, y tras haber residido en Madrid y Burdeos, se casó nuevamente en 1856 con un político de gran influencia, don Domingo Verdugo; este sería gravemente herido en una reyerta, y con el fin de intentar mejorar sus heridas, viajaron a Cuba en 1959, donde Tula fue agasajada por sus compatriotas tras veintitrés años de ausencia.
En 1863 murió su esposo, hecho que acentuó su espiritualidad y entrega mística a una severa y espartana devoción religiosa.
En 1864 regresó a Madrid, tras pasar por Nueva York, Londres, París y Sevilla.
Finalmente murió en Madrid el 1 de febrero de 1873 a los 58 años de edad.
Sus restos, fueron trasladados al cementerio de San Fernando de Sevilla, donde reposa junto a los de su esposo y su hermano Manuel.

También de Gertrudis Gómez de Avellaneda en este blog:

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: Soledad del alma»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: A Él»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: Amor y orgullo»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellanada: Deseo de venganza»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: Al árbol de Guernica»: AQUÍ

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.