Poesia

Gertrudis Gómez de Avellaneda: Soledad del alma

marzo 23, 2020


«… Ni sea tu voz por la ambicion comprada,
Ni cubras la impiedad con tus celajes…»
GGA

Mi recuerdo a la poeta romántica, en el aniversario de su nacimiento.

«Soledad del alma»

La flor delicada, que apenas existe una aurora,
tal vez largo tiempo al ambiente le deja
su olor…
Mas, ¡ay!, que del alma las flores, que un día
atesora
muriendo marchitas no dejan perfume en
redor.

La luz esplendente del astro fecundo del día
se apaga, y sus huellas aún forman hermoso
arrebol…
mas ¡ay!, cuando el alma le llega la noche
sombría,
que guarda el fuego sagrado
que ha sido su sol?

Se rompe, gastada, la cuerda del arpa
armoniosa,
a aún su eco difunde en los aires
fugaz vibración…
Mas todo es silencio profundo, de muerte
espantosa,
si dan un pecho amante el postrero tristísimo
son…

Mas nada, ni noche, ni aurora, ni tarde
indecisa
cambian del alma desierta la lúgubre faz…
A ella no llegan crepúsculo, aroma ni brisa…;
a ella no brindan las sombras
ensueños de paz.

Vista los campos de flores
gentil primavera,
doren las mieses los besos
del cielo estival,
pámpanos ornen de otoño la faz
placentera,
lance el invierno brumoso su aliento
glacial,
siempre perdidas, vagando en su estéril desierto,
siempre abrumadas de peso de
vil nulidad,
gimen las almas do el fuego de amor
está muerto…
Nada hay que pueble o anime
su gran soledad.

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Gertrudis Gómez de Avellaneda nació en Camagüey, Cuba, el 23 de marzo de 1814.
Lamada coloquialmente Tula, fue una escritora y poetisa abolicionista.
Fue así mismo, precursora del feminismo en España y según Marcelino Menéndez y Pelayo, una de las más grandes poetisas de la lengua castellana.
Sus antepasados paternos eran oriundos de Constantina de la Sierra en la provincia de Sevilla.
En 1836 partió con su familia hacia España, estableciéndose en La Coruña, ciudad en la que vivía la familia de su padrastro.
Fue en la capital gallega donde realmente emergió como la poeta.
De La Coruña se trasladó junto su hermano Manuel Gómez de Avellaneda, a Andalucía, instalándose definitivamente en Sevilla.
En el verano de 1840 estrenó en Sevilla su primer drama titulado «Leoncia».
Tras una amorosa vida azarosa, fue madre soltera, en 1846 se casó con don Pedro Sabater el gobernador civil de Madrid, del que enviudó, y tras haber residido en Madrid y Burdeos, se casó nuevamente en 1856 con un político de gran influencia, don Domingo Verdugo; este sería gravemente herido en una reyerta, y con el fin de intentar mejorar sus heridas, viajaron a Cuba en 1959, donde Tula fue agasajada por sus compatriotas tras veintitrés años de ausencia.
En 1863 murió su esposo, hecho que acentuó su espiritualidad y entrega mística a una severa y espartana devoción religiosa.
En 1864 regresó a Madrid, tras pasar por Nueva York, Londres, París y Sevilla.
Finalmente murió en Madrid el 1 de febrero de 1873 a los 58 años de edad.
Sus restos, fueron trasladados al cementerio de San Fernando de Sevilla, donde reposa junto a los de su esposo y su hermano Manuel.

También de Gertrudis Gómez de Avellaneda en este blog:

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: A Él»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: Amor y orgullo»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellanada: Deseo de venganza»: AQUÍ

«Gertrudis Gómez de Avellaneda: Al árbol de Guernica»: AQUÍ

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