Poesia

Luis Álvarez Lencero: A Miguel Hernández

junio 10, 2026


[…] Lágrimas bebo en la era
de amapolas desangradas,
y están las tierras mojadas
del peso de las ortigas…

LAL

Mi recuerdo al poeta pacense Luis Álvarez Lencero, en el aniversario de su muerte.

«A Miguel Hernández»

Seré una sola y dilatada herida
hasta que dilatadamente sea
un cadáver de espuma: viento y nada.

M. Hernández

1

MI corazón se dobla lastimado
harto de florecer luna caliente.
Uña por uña estoy cansado,
y un bisturí de pena
me tiene su latido desganado
y quiero suspirar a boca llena.
No vengo de la sal ni de la arena,
derretido en un párpado de frío.

Mi sangre está bordada por el viento,
y en llanto de rocío
me tumbo con un hondo sentimiento
sobre la rosa muerta en el estío.
Dulce responde la infeliz esposa.
Desesperada corta sus mejillas
mi dentadura larga y gaseosa.
Y luego que la vierto en mis rodillas
bato mis alas con olor de abeja,
pongo en mi yunque su azafrán gemido
y en un tigre de lumbre convertido
subo a beberme su encarnada queja.

2

Mi carne se descuelga, se fatiga:
Un molino de estrella apuñalada.
Y en sudores de cal y de ladrillo
la víbora agachada,
de un picotazo turbio de cuchillo,
Me tiene la camisa ensangrentada
Mojo la almohada por olvido y asco
con este sueño de gusanería.

Pero de pronto roza mi ventana
la tórtola del día,
y otra vez al candil de la desgana
de cadáver se viste el alma mía.
Vuelvo al cansancio con la frente sola
Desesperadamente solo hacia la era. 65
Me lo pide un latido de amapola
mientras mi arado espera
con un celo de esperma y caracola
despeinando a la rubia panadera.
Y este dolor de diente y de barbecho,
como un galgo de sal en mis pestañas,
un cubo de saliva da a mi pecho
y una esterquera viva a mis entrañas.

3

Roja locomotora de relente
me escucho por el túnel de mi vena.
Ya tengo en la estación arrinconada
la abeja de mi pena
y esta angustia de tiza golpeada
ha de dar una flor y una colmena.
Y dejaré en la orilla del Guadiana
la sombra de mi voz hecha pedazos
lejos del beso la alondra y el latido.

El pez me vestirá de coletazos
la húmeda ventana,
y mientras que de abrazos
floto en sueño de juncia convertido,
mi corazón irá serenamente
como un toro de luna derramada
sin detener su frente
a buscarte, Miguel, de viento y nada.

Luis Álvarez Lencero

De: El surco de la sangre
Ed. Doña Endrina. 1953

Luis Álvarez Lencero nació en Badajoz, el 9 de agosto de 1923.
Fue ​poeta, escultor y pintor adscrito a la generación del 50.
Junto con Jesús Delgado Valhondo y Manuel Pacheco, formó parte del reducido grupo de escritores cuyo objetivo primordial fue la incorporación de la poesía regional de mediados del siglo XX, representada casi en exclusiva por Gabriel y Galán y Luis Chamizo, a las vanguardias literarias del momento.
Como pintor está considerado como el autor de una de las primeras pinturas abstractas vistas en Extremadura.
Su línea es decidida, clara y neta. Cultiva la pintura abstracta y creemos que en ella se ofrece con abierta sinceridad y aliento poético. Poeta de vocación, sus cuadros hay que interpretarlos en función poética. Antonio Zoido, 22 julio de 1960.
En los comienzos de la década de 1970, se estableció en Colmenar Viejo (Madrid), donde residió hasta 1982 que volvió a Badajoz.
Murió en Mérida, Badajoz, el 10 de junio de 1983, a los 59 años de edad, siendo enterrado en el Cementerio de San Juan de Badajoz.

También de Luis Álvarez Lencero en este blog:

«Luis Álvarez Lencero: A Miguel Hernández»: AQUÍ

«Luis Álvarez Lencero: El hambre»: AQUÍ

«Luis Álvarez Lencero: Humano»: AQUÍ

Bibliografía poética:

El surco de la sangre. Guadalajara: Doña Endrina. 1953.
Sobre la piel de una lágrima. Caracas: Lírica Hispana. 1953. Prólogo de Jean Aristeguieta y Conie Lobell.
Hombre. Madrid: Trilce. 1961.
Tierra dormida. Badajoz: Diputación Provincial. 1969. Prólogo de Antonio Zoido.
Juan Pueblo. Badajoz: Imp. Doncel Industrias Gráficas. 1971.
Canciones en carne viva. Bilbao: Zero-Zyx. 1973.
Antología poética. Badajoz: Universitas Editorial. 1980. Prólogo de Manuel Pecellín Lancharro.
Homenaje a Extremadura. Badajoz-Cáceres. 1981.
Poemas para hablar con Dios. Madrid: Artes Gráficas Ibarra. 1982. Prólogo de A. García Galán.
Humano. Los Santos de Maimona: Grafisur. 1982. Prólogo de Tomás Martín Tamayo.

Ediciones póstumas:

Obras escogidas. Badajoz: Diputación Provincial. 1986. Prólogo de Ricardo Senabre.
Obras completas. Badajoz: Bartolomé Gil Santacruz. 1988. Prólogo de Francisco Lebrato.
Poemas para hablar con Dios. Madrid: Beturia. 2008. Edición de Enrique E. Corrales.
El corazón al hombro. Madrid: Beturia. 2009. Estudio, introducción y notas de Ricardo Hernández Megías.

*La imagen forma parte del grupo escultórico de la Fuente de los tres poetas, (Luis álvarez Lencero,»Jesús Delgado ValhondoManuel Pacheco) situada entre el río Guadiana y la Alcazaba pacense.

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