Poesia

Miguel Ángel Asturias: Habla el gran lengua

octubre 19, 2026


[…] La inmensa noche de mi muerte
duerma mi sien sobre mi mano
con la luciérnaga más sola.

MAA

Mi recuerdo al Premio Nobel de Literatura guatemalteco en el aniversario de su nacimiento.

«Habla el gran lengua»

Ceñimos las diademas del fuego,
las diademas del hombre,
para defender nuestra heredad,
el patrio elemento terrenal
sin tráfago de dueños;
tenemos las llaves del futuro
donde comienza el tiempo
y el cielo que atraviesa
el caminante de las sandalias de oro.

Vestimos nuestro plumaje, orlamos
nuestros pechos de acolchado silencio
con la flor heroica, candente,
y empezamos a batallar en las montañas,
en los campos,
en la ordenación de los telares,
de las palabras conjugadas con rocío,
de las herramientas bañadas de sudor,
de los candelarios de turquesa y jade,
petrificados en las escalinatas de los vertederos
de silencio lunar.
Tuvimos la mañana en el pecho.
Los ojos de las mujeres de senos en yunta
vieron amanecer entre criaturas
y amamantó a los hijos la leche tributaria
del bien y la alegría.
Tuvimos la mañana en las manos.
Tuvimos la mañana en la frente.
Y nadie avanzó allá de las pestañas del mar,
espumosas, salobres,
y nadie alteró el ritmo de su paso.
Las cabezas movíanse en redor de los cuellos,
al inclinarse para la reverencia, alzarse para andar
erguidas o volverse de un lado a otro: ¿Cuántas cabezas?

La selva las contaba. Cuantas cabezas firmes
en los cuellos, en los hombros, el tórax,
las piernas, las pantorrillas, los tobillos
y el lenguaje de los dedos de los pies
de la raza que sosegó caminos.
Una gran asamblea.
Agua nacida de las rocas, los ojos en las caras.
Grandes o pequeñas gotas de agua, las pupilas,
en las caras de piel lisa, fresca,
pulida por el viento, húmedo lunar.
Veían. Hablaban. Inexistentes y existentes.
Su presencia era el hablar y el callar.
Las manos en balanzas de antebrazos con brazaletes
que pesaban el dicho del sabio,
daban alas a la elocuencia del vidente
y se abrían y cerraban, como hojas de adormidera
en los antebrazos dolidos del extático,
quietud que rompió el Gran Lengua,
al que seguían las luciérnagas
entre la luz y el sueño, las joyas, el colibrí,
la pelambre graciosa de la mazorca de maíz verde,
la cárcel de los tatuajes
y las pieles de venadas que lo hacían distante.

Miguel Ángel Asturias

De: El gran lengua, 1968
Recogido en: Lo mejor de mi obra: autoantología, 1969
Ed. Novaro, 1974
ISBN: 9788471150783

Miguel Ángel Asturias Rosales nació en Ciudad de Guatemala, el 19 de octubre de 1899.
Escritor, periodista y diplomático guatemalteco, contribuyó al desarrollo de la literatura latinoamericana, influyó en la cultura occidental y , al mismo tiempo, llamó la atención sobre la importancia de las culturas indígenas, especialmente las de su país natal.
En París, se asoció con el movimiento surrealista y el realismo mágico. Se le atribuye la introducción de muchas características del modernismo en las letras latinoamericanas, siendo un importante precursor del boom de la literatura latinoamericana de las décadas 1960 y 1970.
Su oposición manifiesta a la dictadura en Guatemala, le llevó al exilio, pasando gran parte de su vida otros países de América del Sur y en Europa.
Tras décadas de exilio y marginación, por fin recibió un amplio reconocimiento en la década de 1960. En 1966, ganó el Premio Lenin de la Paz de la Unión Soviética.
Y al siguiente, en 1967 obtuvo el Premio Nobel de Literatura, siendo el tercer autor americano no estadounidense en recibirlo, tras Gabriela Mistral en 1945 y Saint-John Perse, en 1960.
Pasó los últimos años de su vida en Madrid, donde murió con 74 años de edad, el 9 de junio de 1974.
Está enterrado en el cementerio de Père Lachaise en París.

También de Miguel Ángel Asturias en este blog:

«Miguel Ángel Asturias: Habla el gran lengua»: AQUÍ

«Miguel Ángel Asturias: Ella lo dijo en un poema»: AQUÍ

«Miguel Ángel Asturias: La última Sirena»: AQUÍ

«Miguel Ángel Asturias: Él lo dijo en un poema: AQUÍ

«Miguel Ángel Asturias: Sabiduría indígena»: AQUÍ

«Miguel Ángel Asturias: Ulises»: AQUÍ

«Miguel Ángel Asturias: Invierno»: AQUÍ

«Miguel Angel Asturias: Letanías del desterrado»: AQUÍ

Bibliografía poética:

Rayito de estrella; fantomimab​ – Imprimerie Française de l’Edition, 1929
Emulo Lipolidón: fantomimab​ – Ciudad de Guatemala, Tipografía Americana, 1935
Sonetos – Ciudad de Guatemala, Tipografía América, 1936
Alclasán; fantomimab​ – Ciudad de Guatemala, Tipografía América, 1940
Con el rehén en los dientes: Canto a Francia – [Guatemala s.n.] 1942
Anoche, 10 de marzo de 1543 – Ciudad de Guatemala, Talleres tipográficos de Cordón, 1943
Poesía: Sien de alondra – Buenos Aires, Argos, 1949
Ejercicios poéticos en forma de soneto sobre temas de Horacio – Buenos Aires, Botella al Mar, 1951
Alto es el Sur: Canto a la Argentina – Buenos Aires, Talleres Moreno, 1952
Bolívar: Canto al Libertador – San Salvador, Ministerio de Cultura, 1955.
Nombre custodio e imagen pasajera – La Habana, Talleres de Ocar, García, S.A., 1959
Clarivigilia primaveral – Buenos Aires, Losada, 1965.
Sonetos de Italia – Varese-Milán, Instituto Editoriale Cisalpino, 1965.
Miguel Ángel Asturias, raíz y destino: Poesía inédita, 1917-1924 – Ciudad de Guatemala, Artemis Edinter, 1999

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.