Poesia

Miguel de Unamuno: ¡Id con Dios!

septiembre 29, 2023


[…] Mira que es largo el camino
y corto, muy corto, el tiempo,
parar en cada posada
no podemos…»

MU

Mi recuerdo a Miguel de Unamuno en el aniversario de su nacimiento.

«¡Id con Dios!»

Aquí os entrego, a contratiempo acaso,
flores de otoño, cantos de secreto.
¡Cuántos murieron sin haber nacido,
dejando, como embrión, un solo verso!
¡Cuántos sobre mi frente y so las nubes
brillando un punto al sol, entre mis sueños
desfilaron como aves peregrinas,
de su canto al compás llevando el vuelo
y al querer enjaularlas yo en palabras
del olvido a los montes se me fueron!
Por cada uno de estos pobres cantos,
hijos del alma, que con ella os dejo,
¡cuántos en el primer vagido endeble
faltos de aire de ritmo se murieron!
Estos que os doy logré sacar a vida,
y a luchar por la eterna aquí os los dejo;
quieren vivir, cantar en vuestras mentes,
y les confío el logro de su intento.
Les pongo en el camino de la gloria
o del olvido, hice ya por ellos
lo que debía hacer, que por mí hagan
ellos lo que me deban, justicieros.
Y al salir del abrigo de mi casa
con alegría y con pesar los veo,
y más que no por mí, su pobre padre,
por ellos, pobres hijos míos, tiemblo.
¡Hijos del ama, pobres cantos míos,
que calenté al arrimo de mi pecho,
cuando al nacer mis penas balbucíais
hacíais de ellas mi mejor consuelo!
íos con Dios, pues con Él vinisteis
en mí a tomar, cual carne viva, verbo,
responderéis por mí ante Él, que sabe
que no es lo malo que hago, aunque no quiero,
sino vosotros sois de mi sima el fruto;
vosotros reveláis mi sentimiento,
¡hijos de libertad! y no mis obras
en las que soy de extraño sino siervo;
no son mis hechos míos, sois vosotros,
y así no de ellos soy, sino soy vuestro.
Vosotros apuráis mis obras todas:
sois mis actos de fe, mis valederos.
Del tiempo en la corriente fugitiva
flotan sueltas las raíces de mis hechos,
mientras las de mis cantos prenden firmes
en la rocosa entraña de lo eterno.
íos con Dios, corred de Dios el mundo,
desparramad por él vuestro misterio,
y que al morir, en mi postrer jomada
me forméis, cual calzadas mi sendero,
el de ir y no volver, el que me lleve
a perderme por fin, en aquel seno
de que a mi alma vinieron vuestras almas,
a anegarme en el fondo del silencio.
Id con Dios, cantos míos, y Dios quiera
que el calor que sacasteis de mi pecho,
si el frío de la noche os lo robara,
lo recobréis en corazón abierto
donde podáis posar al dulce abrigo
para otra vez alzar, de día, el vuelo.
los con Dios, heraldos de esperanzas
vestidas del verdor de mis recuerdos,
íos con Dios y que su soplo os lleve
a tomar en lo eterno, por fin, puerto.

Miguel de Unamuno

De: Poesías, 1907

Miguel de Unamuno y Jugo nació el 29 de septiembre de 1864, en Bilbao.
Escritor, poeta, filósofo, y miembro de la Generación del 98′, fue uno de los mejores escritores españoles de todos los tiempos. Practicó casi todos los géneros literarios: novela, ensayo, teatro y poesía.
Ejerció como rector de la Universidad de Salamanca en tres ocasiones: la primer en 1902 y la última, de 1931 hasta su destitución, el 22 de octubre de 1936, por orden del golpista y después dictador Francisco Franco.
Fue miembro del Congreso de los Diputados de 1931, año en que proclamó, el 14 de abril, la República en Salamanca, cargo que ejerció hasta 1933 por la circunscripción de Salamanca.
Los últimos días de vida (de octubre a diciembre de 1936) los pasó bajo arresto domiciliario en su casa, en un estado, en palabras de Fernando García de Cortázar, de resignada desolación, desesperación y soledad.
Murió en Salamanca, el 31 de diciembre de 1936, de forma repentina, en el transcurso de una tertulia vespertina que mantenía regularmente con dos de sus amigos. A pesar de los meses reclusión forzosa, en su funeral fue exaltado como un héroe falangista.
A su muerte, Antonio Machado diría: Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo.

También de Miguel de Unamuno en este blog:

«Miguel de Unamuno: ¡Id con Dios!»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Pasasteis como pasan por el roble»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Me destierro a la memoria»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: El fin de la vida»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Ay triste España de Caín…»

«Miguel de Unamuno: De vuelta a casa»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: A un hijo de españoles»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Castilla»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Es una antorcha al aire esta palmera…»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Dolor común»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: En un cementerio de lugar castellano»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: La oración del ateo»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Morir soñando, su último poema»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: ¿Por qué esos lirios que los hielos matan? «: AQUÍ 

«Miguel de Unamuno: A mi buitre»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: Mi Salamanca»: AQUÍ 

«Miguel de Unamuno: El Cristo de Velázquez»: AQUÍ

«Miguel de Unamuno: En horas de insomnio»: AQUÍ

Bibliografía poética:

– Poesías – 1907
– Rosario de sonetos líricos – 1911
– El Cristo de Velázquez – 1920
– Andanzas y visiones españolas – 1922
– Rimas de dentro – 1923
– Teresa. Rimas de un poeta desconocido – 1924
– De Fuerteventura a París – 1925
– Romancero del destierro – 1928
– Cancionero – 1953

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