«…Y la caja y la alcoba, en fecundas blasfemias,
Por turno nos ofrecen, como buenas hermanas,
Placeres espantosos y dulzuras horrendas»
CB
Mi recuerdo al poeta maldito francés en el aniversario de su nacimiento.
«Mujeres malditas»
CXI
En la arena tumbada, cual recua pensativa,
hacia los horizontes del mar sus ojos vuelven,
y con los pies se buscan y sus manos cercanas
desmayos dulces tienen y temblores amargos.


