Poesia

Paul Valery: Sus frases y un poema

enero 8, 2010


«Las obras no se acaban, se abandonan»

Paul Valery

Ambroise-Paul-Toussaint-Jules Valéry nació  en Séte, Francia, el 30 de octubre de 1871.
Su obra poética está considerada como una de las «piedras angulares de la poesía pura» con un fuerte contenido de estetíca e intelectualidad.
En su muerte, (el 20 de julio de 1945), acontecida unas pocas semanas después del fin de la «Segunda Guerra Mundial»,se celebraron funerales nacionales.
Su cuerpo fue inhumado en Sète, en el cementerio marino que le inspiró para una de sus obras cumbres entre sus poemas más importantes: «La Joven Parca» de 1917 y «El cementerio Marino» en 1920.

«El cementerio marino»

¡Oh alma mía, no aspires a la vida inmortal,
pero agota toda la extensión de lo posible.
Pindaro, Píticas III.

Calmo techo surcado de palomas,
palpita entre los pinos y las tumbas;
mediodía puntual arma sus fuegos
¡El mar, el mar siempre recomenzado!
¡Qué regalo después de un pensamiento
ver moroso la calma de los dioses!

¡Qué obra pura consume de relámpagos
vario diamante de invisible espuma,
y cuánta paz parece concebirse!
Cuando sobre el abismo un sol reposa,
trabajos puros de una eterna causa,
el Tiempo riela y es Sueño la ciencia.

Tesoro estable, templo de Minerva,
quietud masiva y visible reserva;
agua parpadeante, Ojo que en ti guardas
tanto sueño bajo un velo de llamas,
¡silencio mío!… ¡Edificio en el alma,
mas lleno de mil tejas de oro. Techo!

Templo del Tiempo, que un suspiro cifra,
subo a ese punto puro y me acostumbro
de mi mirar marino todo envuelto;
tal a los dioses mi suprema ofrenda,
el destellar sereno va sembrando
soberano desdén sobre la altura.

Como en deleite el fruto se deslíe,
como en delicia truécase su ausencia
en una boca en que su forma muere,
mi futura humareda aquí yo sorbo,
y al alma consumida el cielo canta
la mudanza en rumor de las orillas.

¡Bello cielo real, mírame que cambio!
Después de tanto orgullo, y de tanto
extraño ocio, mas pleno de poderes,
a ese brillante espacio me abandono,
sobre casas de muertos va mi sombra
que a su frágil moverse me acostumbra.
A teas del solsticio expuesta el alma,
sosteniéndote estoy, ¡oh admirable
justicia de la luz de crudas armas!
Pura te tomo a tu lugar primero:
¡mírate!… Devolver la luz supone
taciturna mitad sumida en sombra.

Para mí solo, a mí solo, en mí mismo,
un corazón, en fuentes del poema,
entre el vacío y el suceso puro,
de mi íntima grandeza el eco aguardo,
cisterna amarga, oscura y resonante,
¡hueco en el alma, son siempre futuro!

Sabes, falso cautivo de follajes,
golfo devorador de enjutas rejas,
en mis cerrados ojos, deslumbrantes
secretos, ¿qué cuerpo hálame a su término
y qué frente lo gana a esta tierra ósea?
Una chispa allí pienso en mis ausentes.

Sacro, pleno de un fuego sin materia;
ofrecido a la luz terrestre trozo,
me place este lugar alto de teas,
hecho de oro, piedra, árboles oscuros,
mármol temblando sobre tantas sombras;
¡allí la mar leal duerme en mis tumbas!

¡Al idólatra aparta, perra espléndida!
Cuando con sonrisa de pastor, solo,
apaciento carneros misteriosos,
rebaño blanco de mis quietas tumbas,
¡las discretas palomas de allí aléjalas,
los vanos sueños y ángeles curiosos!

Llegado aquí pereza es el futuro,
rasca la sequedad nítido insecto;
todo ardido, deshecho, recibido
en quién sabe qué esencia rigurosa…
La vida es vasta estando ebrio de ausencia,
y dulce el amargor, claro el espíritu.

Los muertos se hallan bien en esta tierra
cuyo misterio seca y los abriga.
Encima el Mediodía reposando
se piensa y a sí mismo se concilia…
Testa cabal, diadema irreprochable,
yo soy en tu interior secreto cambio.

¡A tus temores, sólo yo domino!
Mis arrepentimientos y mis dudas,
son el efecto de tu gran diamante…
Pero en su noche grávida de mármoles,
en la raíz del árbol, vago pueblo
ha asumido tu causa lentamente.

En una densa ausencia se han disuelto,
roja arcilla absorbió la blanca especie,
¡la gracia de vivir pasó a las flores!
¿Dónde del muerto frases familiares,
el arte personal, el alma propia?
En la fuente del llanto larvas hilan.

Agudo gritos de exaltadas jóvenes,
ojos, dientes, humedecidos párpados,
el hechicero seno que se arriesga,
la sangre viva en labios que se rinden,
los dedos que defienden dones últimos,
¡va todo bajo tierra y entra al juego!

Y tú, gran alma, ¿un sueño acaso esperas
libre ya de colores del engaño
que al ojo camal fingen onda y oro?
¿Cuando seas vapor tendrás el canto?
¡Ve! ¡Todo huye! Mi presencia es porosa,
¡la sagrada impaciencia también muere!

¡Magra inmortalidad negra y dorada,
consoladora de horroroso lauro
que maternal seno haces de la muerte,
el bello engaño y la piadosa argucia!
¡Quién no conoce, quién no los rechaza,
al hueco cráneo y a la risa eterna!

deshabitadas testas, hondos padres,
que bajo el peso de tantas paladas,
sois la tierra y mezcláis nuestras pisadas,
el roedor gusano irrebatible
para vosotros no es que bajo tablas
dormís, ¡de vida vive y no me deja!

¿Amor quizás u odio de mí mismo?
¡Tan cerca tengo su secreto diente
que cualquier nombre puede convenirle!
¡Qué importa! ¡Mira, quiere, piensa, toca!
¡Agrádale mi carne, aun en mi lecho,
de este viviente vivo de ser suyo!

¡Zenón! ¡Cruel Zenón! ¡Zenón de Elea!
¡Me has traspasado con tu flecha alada
que vibra, vuela y no obstante no vuela!
¡Su son me engendra y mátame la flecha!
¡Ah! el sol… ¡Y qué sombra de tortuga
para el alma, veloz y quieto Aquiles!

¡No! ¡No!… ¡De pie! ¡En la era sucesiva!
¡Cuerpo mío, esta forma absorta quiebra!
¡Pecho mío, el naciente viento bebe!
Una frescura que la mar exhala,
ríndeme el alma… ¡Oh vigor salado!
¡Ganemos la onda en rebotar viviente!

¡Sí! Inmenso mar dotado de delirios,
piel de pantera, clámide horadada
por los mil y mil ídolos solares,
hidra absoluta, ebria de carne azul,
que te muerdes la cola destellante
en un tumulto símil al silencio.

¡Se alza el viento!… ¡Tratemos de vivir!
¡,Cierra y abre mi libro el aire inmenso,
brota audaz la ola en polvo de las rocas!
¡Volad páginas todas deslumbradas!
¡Olas, romped con vuestra agua gozosa
calmo techo que foques merodean!

Paul Valery

Traducción de  Javier Sologuren

Algunas de sus mejores frases:

«Todo poema que no tenga la precisión de la prosa no vale nada».

«El hombre es mucho más complicado que su pensamiento.»

«Lo que mas irrita a los tiranos es la imposibilidad de ponerle grillos al pensamiento de sus subordinados.»

«La violencia es siempre un acto de debilidad y generalmente la operan quienes se sienten perdidos.»

«Ninguna cosa impuesta por la violencia será duradera. La violencia lleva implícita en sí misma la debilidad.»

«Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre. El fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.»

«Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista.»

«Todos nuestros enemigos son mortales.»

«Lo peor de la filosofía es que es una cosa personal y no lo quiere ser».

«Un hombre solo siempre está en mala compañía.»

«La educación profunda consiste en deshacer y rehacer la educación primera».

«Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas.»

«Lo más profundo que hay en el hombre es la piel.»

«El jugador de ajedrez debe trasladar sus capacidades intelectuales a otras artes como las letras y la filosofía, ya que realiza muchas más combinaciones que casi todos los autores literarios».

«Lo malo de nuestro tiempo es que el futuro ya no es lo que era.»

«La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen para provecho de gentes que sí se conocen pero no se masacran».

«En paz, la hostilidad de los hombres entre sí se muestra a través de creaciones en vez de mostrarse a través de destrucciones, como sucede en la guerra.»

«Lo peor de la filosofía es que es una cosa personal y no lo quiere ser.»

«El perro hizo del hombre su Dios, si el perro fuera ateo sería perfecto.

«La educación profunda consiste en deshacer y rehacer la educación primera.»

«No sé qué es la conciencia de un tonto; pero la de un hombre intelectual está llena de tonterías.»

«No hay que llamar ciencia más que al conjunto de fórmulas que siempre tiene tanto éxito. Todo el resto es literatura.»

«En toda cosa inútil hay que ser genial o no meterse con ella.»

Paul Valery

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  • Reply Tweets that mention Paul Valery. Sus frases y un poéma. | Triana -- Topsy.com enero 8, 2010 at 12:50 am

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  • Reply Bitacoras.com enero 8, 2010 at 12:51 am

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Ambroise-Paul-Toussaint-Jules Valéry nació  en Séte (Francia) el 30 de octubre de 1871. Su obra poética está considerada como una de las “piedras angulares de la poesía pura” con un fuerte contenido de estetíca e intelectuali…..

  • Reply Paul Valery: La joven parca | Trianarts septiembre 8, 2012 at 10:23 pm

    […] “Paul Valery: Sus frases y un poema” (“El cementerio marino”): AQUÍ Compartelo:Comparte esto:FacebookCorreo electrónicoDiggRelated posts: […]

  • Reply Michelangelo Merisi da Caravaggio: El origen del barroco | Trianarts octubre 3, 2012 at 9:42 am

    […] pudo apreciar nuevamente al manierismo, y con él a Caravaggio. Andre Berne-Joffroy, secretario de Paul Valéry, dijo acerca de él: “Caravaggio comenzó con su arte algo simple, la pintura moderna”. […]

  • Reply Paul Valery: Esbozo de una serpiente » Trianarts | Trianarts marzo 18, 2013 at 11:54 pm

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  • Reply Paul Valery: Los pasos | Trianarts julio 20, 2014 at 12:25 am

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  • Reply Recordando a Paul Valery: El remero | Trianarts octubre 30, 2014 at 1:31 am

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  • Reply Mi recuerdo a Paul Valery: Encantamiento - Trianarts julio 20, 2015 at 12:42 am

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