Poesia

Octavio Paz: Noche en claro

octubre 13, 2026


[…] Antes de irse
el sol incendia las presencias.

OP

«Noche en claro»

A los poetas Andrè Bretón y Benjamin Pèret

A las diez de la noche en el Café de Inglaterra
salvo nosotros tres
no había nadie.
Se oía afuera el paso húmedo del otoño
pasos de ciego gigante
pasos de bosque llegando a la ciudad
Con mil brazos con mil pies de niebla
cara de humo hombre sin cara
el otoño marchaba hacia el centro de París
con seguros pasos de ciego.
Las gentes caminaban por la gran avenida
algunos con gesto furtivo se arrancaban el rostro
Una prostituta bella como una papisa
cruzó la calle y desapareció en un muro verduzco
la pared volvió a cerrarse
Todo es puerta
basta la leve presión de un pensamiento
Algo se prepara
dijo uno entre nosotros

Se abrió el minuto en dos
los signos en la frente de ese instante
Los vivos están vivos
andan vuelan maduran estallan
los muertos están vivos
oh huesos todavía con fiebre
el viento los agita los dispersa
racimos que caen entre las piernas de la noche
La ciudad se abre como un corazón
como un higo la flor que es fruto
más deseo que encarnación
encarnación del deseo
Algo se prepara
dijo el poeta

Este mismo otoño vacilante
este mismo año enfermo
fruto fantasma que resbala entre las manos del siglo
aсo de miedo tiempo de susurro y mutilación
Nadie tenía cara aquella tarde
en el underground de Londres
En lugar de ojos
abominación de espejos cegados
En lugar de labios
raya de borrosas costuras
Nadie tenнa sangre nadie tenía nombre
no teníamos cuerpo ni espíritu
no teníamos cara
El tiempo daba vueltas y vueltas y no pasaba
no pasaba nada sino el tiempo que pasa y regresa y no pasa
Apareció entonces la pareja adolescente
él era rubio «venablo de Cupido»
gorra gris gorrión callejero y valiente
ella era pequeña pecosa pelirroja
manzana sobre una mesa de pobres
pálida rama en un patio de invierno
Niños feroces gatos salvajes
dos plantas ariscas enlazadas
dos plantas con espinas y flores súbitas
Sobre el abrigo de ella color fresa
resplandeció la mano del muchacho
las cuatro letras de la palabra Amor
en cada dedo ardiendo como astros

Tatuaje escolar tinta china y pasión
anillos palpitantes
oh mano collar al cuello ávido de la vida
pájaro de presa y caballo sediento
mano llena de ojos en la noche del cuerpo
pequeсo sol y río de frescura
mano que das el sueño y das la resurrección

Todo es puerta
todo es puente
ahora marchamos en la otra orilla
mira abajo correr el río de los siglos
el río de los signos
Mira correr el río de los astros
se abrazan y separan vuelven a juntarse
hablan entre ellos un lenguaje de incendios
sus luchas sus amores
son la creación y la destrucción de los mundos
La noche se abre
mano inmensa
constelación de signos
escritura silencio que canta
siglos generaciones eras
sílabas que alguien dice
palabras que alguien oye
pórticos de pilares transparentes
ecos llamadas seсas laberintos
Parpadea el instante y dice algo
escucha abre los ojos ciérralos
la marea se levanta
Algo se prepara

Nos dispersamos en la noche
mis amigos se alejan
llevo sus palabras como un tesoro ardiendo
Pelean el río y el viento del otoño
pelea el otoño contra las casas negras
Año de hueso
pila de años muertos y escupidos
estaciones violadas
siglo tallado en un aullido
pirámide de sangre
horas royendo el día el aсo el siglo el hueso
Hemos perdido todas las batallas
todos los días ganamos una
Poesía

La ciudad se despliega
su rostro es el rostro de mi amor
sus piernas son piernas de mujer
Torres plazas columnas puentes calles
río cinturón de paisajes ahogados
Ciudad o Mujer Presencia
abanico que muestras y ocultas la vida
bella como el motín de los pobres
tu frente delira pero en tus ojos bebo cordura
tus axilas son noche pero tus pechos día
tus palabras son de piedra pero tu lengua es lluvia
tu espalda es el mediodía en el mar
tu risa el sol entrando en los suburbios
tu pelo al desatarse la tempestad en las terrazas del alba
tu vientre la respiración del mar la pulsación del día
tú te llamas torrente y te llamas pradera
tú te llamas pleamar
tienes todos los nombres del agua
Pero tu sexo es innombrable
la otra cara del ser
la otra cara del tiempo
el revés de la vida
Aquí cesa todo discurso
aquí la belleza no es legible
aquí la presencia se vuelve terrible
replegada en su misma la Presencia es vacío
lo visible es invisible
Aquí se hace visible lo invisible
aquí la estrella es negra
la luz es sombra luz la sombra
Aquí el tiempo se para
los cuatro puntos cardinales se tocan
es el lugar solitario el lugar de la cita

Ciudad Mujer Presencia
aquí se acaba el tiempo
aquí comienza.

Octavio Paz

De: Salamandra, 1962
Recogido en Octavio Paz – Obra poética – 1935-1998
Ed. Galaxia Gutemberg – Edición conmemorativa del centenario del nacimiento del poeta.
Primera Edición – 1996 (Poemas I) – 2003 (Poemas II)
Segunda Edición – 2004
Tercera Edición – 2014
ISBN: (de la Tercera Edición) 978-84-16072-10-1

*Reseña de Santos Domínguez Ramos de «Octavio Paz – Obra poética (1935-1998), en su blog Encuentros de Lecturas: AQUÍ

Octavio Paz Lozano nació en Ciudad de México, el 31 de marzo de 1914.
Poeta, escritor, ensayista, traductor, y diplomático, está considerado como uno de los más influyentes escritores del siglo XX, y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos.
Aunque no hay ninguna etiqueta en cuanto a su estilo le sobra, el mismo Paz reconoció que en su formación sus influencias fundamentales fueron los surrealistas, con quienes hice amistad en el año 1946 o 1947, que en esa época estaban más cerca de los libertarios.
En la última etapa de su poesía de Paz hay bastante esoterismo, pero, al margen de esto, toda su poesía anterior destaca por su lirismo y por el sentido de transubstanciación que el autor da a las palabras.
Le fue concedido el Premio Nobel de Literatura en 1990.
Murió en Ciudad de México, el 19 de abril de 1998.

También de Octavio Paz en este blog:

«Octavio Paz: Noche en claro»: AQUÍ

«Octavio Paz: Tus ojos»: AQUÍ

«Octavio Paz: Noche de verano»: AQUÍ

«Octavio Paz: Escrito con tinta verde»: AQUÍ

«Octavio Paz: Silencio»: AQUÍ

«Octavio Paz: Ida y vuelta»: AQUÍ

«Octavio Paz: Viento, agua, piedra»: AQUÍ

«Octavio Paz: Relámpago en reposo»: AQUÍ

«Octavio Paz: Lámpara»: AQUÍ

«Octavio Paz: Disparo»: AQUÍ

«Octavio Paz: El desconocido»: AQUÍ

«Octavio Paz: Al alba busca su nombre lo naciente»: AQUÍ

«Octavio Paz: Agua y viento»: AQUÍ

«Octavio Paz: Luis Cernuda»: AQUÍ

«Octavio Paz: Lo idéntico»: AQUÍ

«Octavio Paz: Máscaras del alma»: AQUÍ

«Octavio Paz: Cuarto de hotel»: AQUÍ

«Octavio Paz: Piedra nativa»: AQUÍ

«Octavio Paz: Las palabras»: AQUÍ

«Octavio Paz: El pájaro»: AQUÍ

«Octavio Paz: Piedra de sol, de Libertad bajo palabra»: AQUÍ

«Octavio Paz: Decir, hacer»: AQUÍ

«Octavio Paz: Elegía interrumpida»: AQUÍ

«Octavio Paz: Contra la noche sin cuerpo…»: AQUÍ

«Octavio Paz: Acabar con todo»: AQUÍ

«Octavio Paz: Otoño»: AQUÍ

«Octavio Paz: Olvido»: AQUÍ 

«Octavio Paz: El desconocido»: AQUÍ

«Octavio Paz: Cuerpo a la vistaz»:  AQUÍ

«Octavio Paz: In memorian – Dos cuerpos»: AQUÍ

«Octavio Paz: La Poesía»: AQUÍ

«Octavio Paz: Ciudad de México, nace el 31 de Marzo de 1914 – Epitafio para un poeta»: AQUÍ 

«Octavio Paz: La calle»: AQUÍ

Bibliografía poética:

1933 – Luna silvestre
1938-1946 – Puerta condenada
1937 – La rama
1942 – A la orilla del mundo, recopilación
1949 – Libertad bajo palabra
1962 – Salamandra
1966 – Blanco, escrito en tres columnas y permite diferentes lecturas
1969 – La centena, selección de su poesía escrita entre 1935 y 1968
1969 – Ladera este
1972 – Le singe grammairien (Traducción francesa de Claude Esteban publicada por el editor Albert Skira en Ginebra (Suiza). La versión en castellano, El mono gramático, apareció en 1974.
1975 – Pasado en claro
1976 – Vuelta
1979 – Poemas (1935-1975)
1987 – Árbol adentro
1989 – El fuego de cada día, selección realizada por el autor de su poesía escrita a partir de 1969

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.