Pintura

Amedeo Bocchi: El Novecento de Parma

agosto 24, 2018

Clic en la imagen para ver más obras

Amedeo Bocchi

Nació en Parma, Italia, el 24 de de agosto de 1883.
Con sólo once años de edad ingresó en el Instituto Real de Bellas Artes de Parma, graduándose con honores en 1901.
Siguiendo los consejos del que fuera su maestro, Cecrope Barilli, asistió a la Scuola del Nudo a Roma, ciudad en la que residiría el resto de su vida.

Pronto entabló contacto con el mundo artístico de la capital italiana, haciendo amistad, entre otros, con Costa, Giulio Aristide Sartorio, Giacomo Balla y Duilio Cambellotti.

Se interesó y estudió las obras de Henri Matisse, Pierre-Auguste Renoir y Gustav Klimt.
En 1906 se casó con una compañera de estudios en Parma, Rita, y en 1907 nació su única hija, pero Rita moriría un año más tarde.

En 1910 expuso por primera vez, con dos pinturas, en la Bienal de Venecia, donde tuvo ocasión de conocer personalmente a uno de sus referentes en la pintura, Gustav Klimt.

Ese mismo año viajó a Padua con el fin de colaborar, junto a Achille Casanova, en los frescos de decoración de la Basílica de San Antonio.

En 1912 recibió la medalla de oro del Ministerio de Educación por “Las tres Marías”.
En 1913 , si bien no se sumó oficialmente al manifiesto de la Secesión Romana, siguió con gran interés la primera exposición organizada por el grupo.

Entre 1913 y 1915 realizó el importante encargo de pintar unos frescos para decorar la la Caja de Ahorros de Parma, de un alto valor artístico, en los que se aprecia de nuevo la influencia de Klimt en su obra.

En 1915 tuvo el privilegio de que le fuera concedido un espacio para trabajar y vivir en Villa-Strohl, en Roma, en ella permaneció el resto de su vida.

En 1919 volvió a casarse con Nicoletta, su joven modelo; fueron años de felicidad y éxitos que culminaron con una medalla de oro en la Bienal, por su obra “Bianca in abito da sera”, y fue nombrado Accademico di San Luca.

En 1923 murió Niccolina, y en 1934 su amada y única hija Bianca, con apenas 26 años de edad.
En 1967 la Academia de San Lucas le dedica una gran exposición retrospectiva.

En en 1972 participó en la exposición de la pintura figurativa en la X Cuadrienal de Roma; ese mismo año, el Presidente de la República le otorgó la Medalla de Oro de la Cultura y el Arte.

Los años que siguieron continuó pintando de una forma infatigable hasta su muerte, dejando en su caballete una pintura inacabada: “El jardinero”, ahora expuesta en el Museo dedicado a él.

En la pintura de Bocci, la familia es el protagonista indiscutible: sus padres, esposas y su querida hija.
A través de las caras reflejadas en sus cuadros, el observador puede apreciar que fueron realizados con gran amor y nostalgia, de forma que traza una especie de diario sentimental diario en el que es patente su evolución y maduración estilística en las décadas de 1920 y 1930.

El Palazzo Sanvitale en Parma, perteneciente a la Fundación Monte Parma, desde 1999, acoge el Museo Amedeo Bocchi
La que es considerada su obra maestra, un retrato de Bianca, fue galardonado con el Primer Premio en la Exposición de Monza de 1918.
Murió en Roma, el 16 de de diciembre de 1976.

*Entrada actualizada y ampliada el 24 de agosto de 2018.

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.