Pintura

Julio Romero de Torres y la mujer cordobesa

mayo 10, 2018

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Julio Romero de Torres

Nació en Córdoba, el 9 de noviembre de 1874.
Era hijo del también pintor Rafael Romero Barros, director, curador y fundador del Museo Provincial de Bellas Artes de Córdoba.

Tuvo a su padre como maestro, comenzando a pintar con sólo 10 años de edad.
En 1890 pintó los que sería su primera obra conocida “La huerta de los Morales”.

Ya en 1895 participó en la Exposición Nacional de Madrid, logrando una mención honorífica.
Participaría igualmente en las ediciones de 1899 y 1904, en esta última fue premiado con una tercera medalla.

En los primeros años de la década de 1900 se inició como docente en la Escuela de Bellas Artes de Córdoba.

En 1906 marchó a Madrid para trabajar y estudiar, sobre todo interesado en los maestros del Museo del Prado .
Más tarde viajó por toda Italia, Francia, Inglaterra y los Países Bajos, tiempo en el que fue influenciado sobre todo por los simbolistas franceses, estilo que junto al realismo practicó toda su carrera.

Ese mismo el jurado de la Exposición Nacional rechazó su cuadro “Vividoras del Amor”, siendo expuesto en el Salón de Rechazados, que sería más visitado que las salas de la Nacional.

En 1907 junto a los pintores más influyentes de ese momento concurrió a la Exposición de los Independientes, que organizaba el Círculo de Bellas Artes.

Logró su primera medalla en la Exposición Nacional de 1908 con su cuadro “Musa gitana”.
En 1911 obtuvo el Primer Premio en la Exposición de Barcelona “Retablo de amor”, y en 1913 el Primer Premio en la Internacional de Múnich.

En la Exposición Nacional de 1912, aspiraba a la medalla de honor, sin embargo, su obra no fue reconocida, hecho que provocó que sus admiradores le entregaran una medalla de oro que fue cincelada por el escultor Julio Antonio.

Cuando sus cuadros, presentados en la Exposición de 1915, tampoco lograron la medalla de honor, decidió retirarse definitivamente de las Exposiciones Nacionales.

En 1916 obtuvo la cátedra de Ropaje en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, tras lo que se instaló definitivamente en la capital de España.

Desde este momento, sus cuadros comenzaron a representar el Pabellón Español en distintos certámenes internacionales, en París y Londres, entre otras importantes ciudades europeas.

El éxito le llegó en Buenos Aires en 1922; en agosto de ese año Romero de Torres había viajado a la República Argentina acompañado de su hermano Enrique, para acudir a la inauguración de la exposición, que fue presentada en el catálogo por un espléndido texto de Ramón Valle-Inclán, fue un éxito sin precedentes.

Fue miembro de la Real Academia de Córdoba y de la de Bellas Artes de San Fernando.
Varias de sus obras se exhibieron en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929, y realizó múltiples exposiciones individuales, tanto en España como en el extranjero.

En 1930, agotado por su intensa actividad, le sobrevino una dolencia hepática, por lo qué regresó a Córdoba para reponerse.

En ese tiempo pintó en estudio de la Plaza del Potro, la que sería su última y la más conocida, “La chiquita piconera”.

Murió el 10 de mayo de 1930, en su casa de la Plaza del Potro de Córdoba. La ciudad conmocionada le brindó asistiendo en masa, desde las clases más humildes hasta la aristocracia cordobesa, una emotiva despedida.

La mayor parte de su obra se encuentra en Córdoba en el “Museo Julio Romero de Torres”, que fue posible gracias a la donación cuadros por su familia, por coleccionistas privados o comprados por el Ayuntamiento.

Algunas de sus obras más destacadas:
“Naranjas y limones”, “Amor místico y amor profano”, “El Poema de Córdoba”, “Marta y María”, “La saeta”, “Cante hondo”, “La consagración de la copla”, “Carmen”, y la citada “La chiquita piconera”.

El Museo Carmen Thyssen de Málaga tiene en su colección: “La Buenaventura”, “Feria de Córdoba” y “La Monja” y “Boceto del Poema de Córdoba “; y El Reina Sofía así mismo alberga “Mira que bonita era”, “El pecado”, “Las aceituneras”, “Conciencia tranquila “, “Manola”, “Lectura” y un retrato de “Ysolina Gállego de Zubiaurre”.

Las características principales de su obra están repletas de contenido y profuso estudio de cada elemento presente en el cuadro. Así, éstas se pueden resumir en: – Simbolismo – Precisión de forma y dibujo- Luz suave en ropajes y carnes – Extraña luz de escenarios – Poética artificiosidad de escenarios – Dominio de la morbidez – Capacidad enorme para representar la figura humana – Paisajes que refuerzan el simbolismo – Paisajes donde la realidad se convierte en alegoría – Paisajes listos para ser degustados por el alma “sin detenerse en la superficie coriácea de las cosas – Paisajes desmaterializados para su última vivencia con el espectador.” Fco. Zueras Torrens

Otras entradas dedicadas a Julio Romero de Torres en este blog:

Museo Julio Romero de Torres: AQUÍ

Sara Baras, Julio Romero de Torres y Carlos Saura. “Flamenco, Flamenco: AQUÍ”

*Esta entrada fue publicada en este blog el 9 de noviembre de 2010. Ha sido actualizada y ampliada con más de cien nuevas obras, el 10 de mayo de 2018.

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1 Comment

  • Reply Bitacoras.com noviembre 9, 2016 at 12:53 am

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Click en la imagen para ver más obras Julio Romero de Torres Nació en Córdoba, el 9 de noviembre de 1874. Era hijo del también pintor Rafael Romero Barros, director, curador y fundador del Museo Provincial de Bellas Artes de ..…

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