Pintura

Maestros del retrato: Juan Carreño de Miranda

marzo 25, 2018

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Juan Carreño de Miranda

Nació en Avilés, Asturias, el 25 de marzo de 1614.
De familia notable, de origen hidalgo, su relacion con el arte fue importante, era sobrino y yerno de pintores.
Fue una de las figuras más importantes de entre los artistas de la corte española en la segunda mitad del siglo XVII, a la que aportó un estilo que mezcla solidez estructural con un notable gusto por el color.

Se formó en los talleres de Pedro de las Cuevas y Bartolomé Román, en Madrid; su primera obra fechada data de 1646.
Fue influenciado e inspirado por artistas españoles, como Velázquez y Carducho, y por algunos pintores extranjeros influyentes en el barroco madrileño, como Tiziano, Rubens y Van Dyck.

Destacó en el reinado de Felipe IV, pero sobre todo en el de Carlos II, al que retrató en numerosas ocasiones.
Perteneciente a la generación posterior a la de Diego Velázquez, gozó de la amistad y protección de este.

Fue un artista muy prolífico y activo en la capital del reino, en la que ocupo un lugar de privilegio, tanto por la numerosa demanda de sus servicios, como por los puestos oficiales que desempeñó.
En 1658, fue elegido como representante de la villa de Madrid por el estado de la nobleza.

Fue nombrado Ayuda de la Furriera en 1669, Pintor del Rey en septiembre de 1669. a partir de esta fecha su dedicación a plasmar a la familia real y personajes vinculados a ella, le ocupó gran parte de su tiempo, hecho que hace que la mayor pinacoteca de España, el Museo del Prado albergue una importante muestra de su obra.

Conjuntamente con su antiguo colaborador y amigo, Francisco Rizi, Pintor de Cámara, en 1671. A partir de ese año, su obra se vuelve eminentemente retratista, realizando sin embargo junto a Francisco Rizi, unos frescos en la Catedral de Toledo, en la Capilla de las Reliquias, en la iglesia de Atocha de Madrid, y dos óleos de la vida de San Isidro Labrador para la capilla del Santo, en la iglesia de San Andrés, todos desaparecidos.

Han sobrevivido las pinturas al fresco de la cúpula de la iglesia de San Antonio de los Alemanes.
Rechazó la dignidad de Caballero de la Orden de Santiago, alegando: “La pintura no precisa honores. Puede darlos al mundo entero”.
Otra buena parte de su obra puede verse en el Museo de Bellas Artes de Asturias.

Practicó el tipo de retrato oficial desde Antonio Moro en el siglo XVI, que tiene como características, la austeridad, solemnidad, un gran refinamiento cromático y, generalmente, con escasas alusiones explícitas a la dignidad del retratado. A esta escuela de retratistas están adscritos así mismo: Sánchez Coello, Sofonisba Anguissola y el propio Velázquez.
Murió en Madrid, el 3 de octubre de 1685.

*Entrada actualizada y ampliada el 25 de marzo de 2018.

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