Poesia

Sylvia Plath: Papi

junio 25, 2014

“…Y éste es el reino en que me naciste,
madre, madre, mas no te lo reprocho
ni haré traición a los que me acompañan.”
SP

“Papi”

Ya no, ya no,
ya no me sirves, zapato negro,
en el cual he vivido como un pie
durante treinta años, pobre y blanca,
sin atreverme apenas a respirar o hacer achís.

Papi: he tenido que matarte.
Te moriste antes de que me diera tiempo…
Pesado como el mármol, bolsa llena de Dios,
lívida estatua con un dedo del pie gris,
del tamaño de una foca de San Francisco.

Y la cabeza en el Atlántico extravagante
en que se vierte el verde legumbre sobre el azul
en aguas del hermoso Nauset.
Solía rezar para recuperarte.
Ach, du.

En la lengua alemana, en la localidad polaca
apisonada por el rodillo
de guerras y más guerras.
Pero el nombre del pueblo es corriente.
Mi amigo polaco

dice que hay una o dos docenas.
De modo que nunca supe distinguir dónde
pusiste tu pie, tus raíces:
nunca me pude dirigir a ti.
La lengua se me pegaba a la mandíbula.

Se me pegaba a un cepo de alambre de púas.
Ich, ich, ich, ich,
apenas lograba hablar:
Creía verte en todos los alemanes.
Y el lenguaje obsceno,

una locomotora, una locomotora
que me apartaba con desdén, como a un judío.
Judío que va hacia Dachau, Auschwitz, Belsen.
Empecé a hablar como los judíos.
Creo que podría ser judía yo misma.

Las nieves del Tirol, la clara cerveza de Viena,
no son ni muy puras ni muy auténticas.
Con mi abuela gitana y mi suerte rara
y mis naipes de Tarot, y mis naipes de Tarot,
podría ser algo judía.

Siempre te tuve miedo,
con tu Luftwaffe, tu jerga pomposa
y tu recortado bigote
y tus ojos arios, azul brillante.
Hombre-panzer, hombre-panzer: oh Tú…

No Dios, sino un esvástica
tan negra, que por ella no hay cielo que se abra paso.
Cada mujer adora a un fascista,
con la bota en la cara; el bruto,
el bruto corazón de un bruto como tú.

Estás de pie junto a la pizarra, papi,
en el retrato tuyo que tengo,
un hoyo en la barbilla en lugar de en el pie,
pero no por ello menos diablo, no menos
el hombre negro que

me partió de un mordisco el bonito corazón en dos.
Tenía yo diez años cuando te enterraron.
A los veinte traté de morir
para volver, volver, volver a ti.
Supuse que con los huesos bastaría.

Pero me sacaron de la tumba,
y me recompusieron con pegamento.
Y entonces supe lo que había que hacer.

Saqué de ti un modelo,
un hombre de negro con aire de Meinkampf,

e inclinación al potro y al garrote.
Y dije sí quiero, sí quiero.
De modo, papi, que por fin he terminado.
El teléfono negro está desconectado de raíz,
las voces no logran que críe lombrices.

Si ya he matado a un hombre, que sean dos:
el vampiro que dijo ser tú
y me estuvo bebiendo la sangre durante un año,
siete años, si quieres saberlo.
Ya puedes descansar, papi.

Hay una estaca en tu negro y grasiento corazón,
y a la gente del pueblo nunca le gustaste.
Bailan y patalean encima de ti.
Siempre supieron que eras tú.
Papi, papi, hijo de puta, estoy acabada.

Sylvia Plath

Nació en Boston, Massacusetts, Estados Unidos, el 27 de octubre de 1932.
Ella misma decía de “Papi”, una de sus obras más conocidas: “Este poema lo dice una muchacha con complejo de Electra. Su padre se murió cuando ella lo creía Dios. Su caso viene complicado por el hecho de que el padre era nazi y la madre, muy posiblemente, algo judía. En la hija, las dos tendencias se unen y se paralizan: para liberarse, tien que interpretar la pequeña alegoría de una vez por todas”.
Aunque al parecer, el poema cuenta con algunas referencias autobiográficas, no es Sylvia la que habla en él, sino un personaje. La poeta no contaba con diez años de edad cuando murió su padre, sino con ocho. No se le conocen antecedentes judios, y su padre, Otto Plath, murió al año siguiente de comenzar la Segunda Guerra Mundial, no participó jamás en el movimiento nazi.
Murió en Primrose Hill, Londres, el 11 de febrero de 1963.

También de Sylvia Plath en este blog:

“Sylvia Plath: Solterona”

“Sylvia Plath: Suceso, de Cruzando el océano”: AQUÍ

“Poesía Erótica: Canción de amor de la joven loca de Sylvia Plath”: AQUÍ

“Sylvia Plath: Viuda, de Cruzando el océano”: AQUÍ

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No Comments

  • Reply Bitacoras.com julio 22, 2012 at 8:26 pm

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “…Y éste es el reino en que me naciste, madre, madre, mas no te lo reprocho ni haré traición a los que me acompañan.” SP “Papi” Ya no, ya no, ya no me sirves, zapato negro, en el cual he vivido como un pie durante treinta año…..

  • Reply Sylvia Plath: Suceso, de Cruzando el océano | Trianarts septiembre 15, 2012 at 9:59 pm

    […] “Sylvia Plath: Papi”: AQUÍ […]

  • Reply Poesía Erótica: Canción de amor de la joven loca de Sylvia Plath | Trianarts septiembre 15, 2012 at 10:20 pm

    […] “Sylvia Plath: Papi”:AQUÍ […]

  • Reply Recordando a Sylvia Plath: Viuda, de Cruzando el océano | Trianarts junio 23, 2013 at 11:49 pm

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  • Reply Recordando a Sylvia Plath: Solterona | Trianarts noviembre 11, 2013 at 4:19 pm

    […] “Sylvia Plath: Papi”: AQUÍ […]

  • Reply Sylvia Plath: Solterona, de El Coloso | Trianarts octubre 18, 2014 at 12:28 pm

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  • Reply Sylvia Plath: Bajíos de magnolia » Trianarts abril 25, 2015 at 11:04 pm

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