Pintura

Max Weber: Pionero del cubismo norteamericano

octubre 4, 2017

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“…Miles de millones de cosas sobre las cosas
esto por el ojo, el ojo del ser,
A la orilla del Hudson ,
que fluye sin tiempo, sin fin,
Adelante, adelante, adelante, adelante…”

MW

Max Weber

Nació en la ciudad polaca de Bialystok , entonces parte del Imperio Ruso, el 18 abril 1881.

Emigró junto a su familia a Estados Unidos cuando contaba con diez años de edad, estableciendo su residencia en Brooklyn.

Su formación artística la recibió de Arthur Wesley Dow, en el Pratt Institute de Brooklyn, maestro que le influyó en su obra más temprana.

Dow había conocido a Paul Gauguin en una visita que realizó a Pont Aven, era un apasionado del arte japonés y defensor del modernismo más avanzado.

De origen judío, fue uno de los primeros pintores cubistas de América, aunque en su etapa más madura su pintura evolucionó hacia el figurativismo.

Su obra más famosa es “Restaurante chino”, de 1919, actualmente en la colección del Museo Whitney de Arte Americano, la mejor pintura de su época cubista, según el historiador de arte Avis Berman.

Tras impartir clases de pintura en Virginia y Minnesota, logró ahorrar lo necesario para viajar a Europa con la intención de conocer “in situ” la obra de los modernistas.

Entabló contacto con Henri Rousseau, con el que hizo una gran amistad, y con Henri Matisse y Pablo Picasso, entre otros miembros de la Escuela de París.

Se reunió junto a sus compatriotas residentes en París, jóvenes que buscaban un hueco en el mundo de arte en la capital del mismo en esos años, como Abraham Walkowitz , H. Lyman Sayen , y Patrick Henry Bruce.

El Avant-garde francés en los años inmediatamente anteriores a la Primera Guerra Mundial era un territorio abonado y fértil en el que Weber se sintió muy cómodo.

Justo su llegada coincidió con una exposición de Paul Cézanne; conoció al poeta Guillaume Apollinaire, frecuentó el salón de Gertude Stein y se inscribió en la academia de Henri Matisse.

Rousseau, con él que intercambió obras, expuso por primera vez en Estados Unidos gracias a la intercesión de Weber.

Regresó en 1909 a Estados Unidos, estableciéndose en Nueva York y fue responsable de los inicios del cubismo en el país, aunque los resultados de las primeras obras que presentó en 1911, en la 291 Gallery, dirigida por Alfred Stieglitz , fueron desalentadores, con una crítica feroz y despiadada, con comentarios de una casi “violencia histérica”.

En 1913 realizó una exposición individual en el Museo de Newark, la primera exposición modernista en un museo americano.

Pudo disfrutar de unos años productivos a pesar de sus dificultosas relaciones con Stieglitz, publicó dos ensayos en su revista Camera Work, escribió poemas cubistas y publicó un libro, “Ensayos sobre arte”, en 1916.

A pesar de eso pasó duras dificultades para mantenerse, llegando a “acampar” algunas semanas en la galería de Stieglitz.

Pasado el tiempo, su obra fue encontrando más adeptos, entre los que se encontraba Alfred H. Barr, Jr. , el primer director del Museo de Arte Moderno , que en 1930 organizó una retrospectiva de su obra, la primera exposición individual en ese museo de un artista americano.

Fue elogiado como un “pionero del arte moderno en América”,  en un 1945, en un artículo de la revista Vida.

En 1948 la revista Mira publicó una encuesta realizada a expertos, buscando los más grandes artistas americanos vivos; Weber quedó en segundo lugar, sólo por detrás de John Marin.

Sin embargo, el éxito y la popularidad le llegó irónicamente en los años de las décadas de 1940 y 1950, con su obra figurativa, época en las que realizó con frecuencia escenas expresionistas de familias judías, rabinos, y estudiosos del Talmud, que recordaban sus primeros trabajos modernistas que había abandonado en los inicios de la década de 1920, gracias a las cuales logró su actual reputación.

En 1949 se realizó una retrospectiva itinerante de su pintura.
Tuvo una personalidad “espinosa”, incluso con sus amigos más cercanos.

Otros artistas del círculo de Stieglitz se mantuvieron a distancia, más aún después de que Weber dijera en púbico que “indiscutiblemente sólo había tres grandes pintores modernos: Paul Cézanne, Henri Rousseau, y él mismo”: Casi todos ellos decían de él era una persona desagradable, testaruda, grosera e intolerante.

En 1982 se realizó una retrospectiva en el Museo Judío en 1982.
Murió en Great Neck, Nueva York , el 4 de octubre de 1961.

*Entrada publicada el 28 de abril de 2014. Ha sido actualizada y ampliada el 4 de octubre de 2017.

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No Comments

  • Reply Bitacoras.com abril 29, 2014 at 1:28 am

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Clic en la imagen para ver más obras “…Miles de millones de cosas sobre las cosas esto por el ojo, el ojo del ser, A la orilla del Hudson , que fluye sin tiempo, sin fin, Adelante, adelante, adelante, adelante…” MW Max Weber ..…

  • Reply Arthur G. Dove: Pionero de la abstracción en Ámerica | Trianarts junio 13, 2014 at 12:54 am

    […] Italia y España. En París se relacionó con un grupo de artistas experimentales, entre ellos Max Weber y Alfred Maurer, con el que entabló una gran amistad que duraría hasta el suicidio de este en […]

  • Reply Jan Matulka: Modernismo, expresionismo y Abstracción - Trianarts septiembre 9, 2015 at 6:41 pm

    […] e ilustró varios “Dělník Kalendar” (socialistas). Gracias a la ayuda de Max Weber y Václav Vytlačil , logró un trabajo como profesor en la Art Students League de Nueva York. Fue […]

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