Poesia

Miguel Hernández: Sonreídme

mayo 1, 2013

“… De nuestra sangre ahora surten crestas,
espolones, cerezas y amarantos;
nuestra sangre de sol sobre la trilla
vibra martillos, alimenta faguas…”

“Sonreídme”

Vengo muy satisfecho de librarme
de la serpiente de las múltiples cúpulas,
la serpiente escamada de casullas y cálices:
su cola puso acíbar en mi boca, sus anillos verdugos
reprimieron y malaventuraron la nudosa sangre de mi corazón.
Vengo muy dolorido de aquel infierno de incensarios locos,
de aquella boba gloria: sonreídme.

Sonreídme, que voy
a donde estáis vosotros los de siempre,
los que cubrís de espigas y racimos la boca del que nos escupe,
los que conmigo en surcos, andamios, fraguas, hornos,
os arrancáis la corona del sudor a diario.

Me libré de los templos: sonreídme,
donde me consumía con tristeza de lámpara
encerrado en el poco aire de los sagrarios.
Salté al monte de donde procedo,
a las viñas donde halla tanta hermana mi sangre,
a vuestra compañía de relativo barro.

Agrupo mi hambre, mis penas y estas cicatrices
que llevo de tratar piedras y hachas
a vuestras hambres, vuestras penas y vuestra herrada carne,
porque para calmar nuestra desesperación de toros castigados
habremos de agruparnos oceánicamente.

Nubes tempestuosas de herramientas
para un cielo de manos vengativas
no es preciso. Ya relampaguean
las hachas y las hoces con su metal crispado,
ya truenan los martillos y los mazos
sobre los pensamientos de los que nos han hecho
burros de carga y bueyes de labor.
Salta el capitalista de su cochino lujo,
huyen los arzobispos de sus mitras obscenas,
los notarios y los registradores de la propiedad
caen aplastados bajo furiosos protocolos,
los curas se deciden a ser hombres
y abierta ya la jaula donde actúa de león
queda el oro en la más espantosa miseria.

En vuestros puños quiero ver rayos contrayéndose,
quiero ver a la cólera tirándoos de las cejas,
la cólera me nubla todas las cosas dentro del corazón
sintiendo el martillazo del hambre en el ombligo,
viendo a mi hermana helarse mientras lava la ropa,
viendo a mi madre siempre en ayuno forzoso,
viéndonos en este estado capaz de impacientar
a los mismos corderos que jamás se impacientan.

Habrá que ver la tierra estercolada
con las injustas sangres,
habrá que ver la media vuelta fiera de la hoz ajustándose a las nucas,

habrá que verlo todo notablemente impasibles,
habrá que hacerlo todo sufriendo un poco menos de lo que ahora sufrimos bajo el hambre,

que nos hace alargar las inocentes manos animales
hacia el robo y el crimen salvadores.

Miguel Hernández

De: Poemas sueltos III
Recogido en Miguel Hernández – Obra Completa I
Ed. Espasa – Clásicos
Edición publicada con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Hernández en 2010.
ISBN: 978-84-670-3294 (del tomo I)

Miguel Hernández Gilabert nació el 30 de octubre de 1910, en Orihuela, Alicante.
Murió el 28 de marzo de 1942, en la cárcel de Alicante.

Otros poemas de Miguel Hernández en este blog:

“Recordando a Miguel Hernández: Hijo de la luz y de la sombra”: AQUÍ

“Miguel Hernández: En mi barraquica”: AQUÍ 

“Miguel Hernández: El Rayo que no cesa” AQUÍ 

“El herido: Miguel Hernandez”: AQUÍ

“Miguel Hernández: Hoy hace 70 años le murieron en Alicante”: AQUÍ 

“Poema del día: Soneto Final de Miguel Hernández”: AQUÍ 

“Miguel Hernández: El silbo de afirmación en la Aldea”: AQUÍ

“Miguel Hernández, vivo en nuestra memoria: Huerto mio” AQUÍ 

“Poema del día: Llamo al toro de España de Miguel Hernández”: AQUÍ 

“Vientos del pueblo: Miguel Hernández” AQUÍ 

“Poema del día: Sentado sobre los muertos de Miguel Hernández” AQUÍ 

“Poema del día: Aceituneros (Andaluces de Jaén) de Miguel Hernández”: AQUÍ 

“Miguel Hernández: Madre España, de Poemas sociales de guerra y de muerte”: AQUÍ

“Miguel Hernández: España en ausencia”: AQUÍ

“Recordando a Miguel Hernández: Canción del esposo soldado, de Viento del pueblo”: AQUÍ

“Miguel Hernández: El hambre, de El hombre acecha”: AQUÍ

“Miguel Hernández: El niño Yuntero, de Viento del pueblo”: AQUÍ

“Miguel Hernández: El hambre, de El hombre acecha”: AQUÍ

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

You Might Also Like

No Comments

  • Reply Bitacoras.com mayo 1, 2013 at 5:50 pm

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “… De nuestra sangre ahora surten crestas, espolones, cerezas y amarantos; nuestra sangre de sol sobre la trilla vibra martillos, alimenta faguas…” “Sonreídme” Vengo muy satisfecho de librarme de la serpiente de ……

  • Reply Sentado sobre los muertos, de Miguel Hernández | Trianarts junio 16, 2013 at 2:51 pm

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Miguel Hernández: Las cárceles, de El hombre acecha | Trianarts agosto 4, 2013 at 5:12 pm

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Recordando a Miguel Hernández: Campesino de España | Trianarts octubre 30, 2013 at 12:11 am

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Mi emocionado recuerdo a Miguel Hernández: Camposanto | Trianarts marzo 29, 2014 at 12:10 am

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Miguel Hernández: A Federico Garcia Lorca, Elegía primera | Trianarts agosto 17, 2014 at 11:46 pm

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Miguel Hernández: España en ausencia | Trianarts octubre 30, 2014 at 10:21 am

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Miguel Hernández: Las cárceles | Trianarts diciembre 11, 2014 at 10:57 pm

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Mi recuerdo a Miguel Hernández: Llamo a la juventud » Trianarts marzo 30, 2015 at 12:13 am

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Miguel Hernández: El hambre, de El hombre acecha » Trianarts marzo 30, 2015 at 12:14 am

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Reply Miguel Hernández: Antes del odio - Trianarts enero 6, 2016 at 1:58 am

    […] “Miguel Hernández: Sonreídme”: AQUÍ […]

  • Deja un comentario