Poesia

Recordando a Friedrich Hölderlin: Grecia

marzo 17, 2013

“Pude nombrar los héroes
callando ante las bellas heroínas…”

“Grecia”

A Gotthold Stäudlin

Bajo la sombra de los plátanos,
donde el Iliso corría entre las flores,
los jóvenes soñaban con la gloria;
donde Sócrates conquistaba los corazones
y Aspasia pasaba entre los mirtos,
mientras los clamores de un gozo fraterno
resonaba en el Agora ruidoso,
y mi Platón forjaba paraísos;

en tiempos en que solemnes himnos magnificaban
y torrentes de entusiasmos fluían a la primavera
de lo alto de la montaña de Minerva,
en homenaje a la diosa protectora;
y cuando en la dulzura de innumerables horas llenas de poesía,
la vejez fluía como un sueño divino,
entonces, amigo mío, hubiera querido conocerte
tal como mi corazón te halla, pero años atrás.

¡Ah! qué abrazo hubiera sido el nuestro.
Tú me habrías cantado las hazañas de Maratón,
y el fervor más hermoso
habría brillado en tus embriagados ojos.
Tu corazón templaríase al sentir la victoria
y tu cabeza, que el laurel rodearía,
libre pues del peso triste de la vida
que apenas nos alivia con un soplo de dicha.

¿Ha desaparecido la estrella del amor
y el dulce fulgor rosa de la juventud?
Ah, tú, no sentiste la fuga de los años
en la danza de las doradas horas de la Hélade.
Eternos como la llama de la Vestales,
el coraje y el amor ardían entonces
en todos los corazones,
y como el fruto de las Hespérides
se abría incesante el dulce gozo juvenil.

¿De todo ese siglo de oro, por qué
el destino no te ha reservado una parte?
¡Aquellos deliciosos atenienses
eran tan dignos de tus inflamados cantos!
Apoyado contra tu lira jubilosa,
bebiendo la sangre de la dulce uva de Quío,
habría descansado, ardiente aún,
del agitado tumulto del Agora.

¡Sí, y en aquella edad mejor,
tu corazón amante, tu gran corazón fraterno
no se habría batido en vano por un pueblo
al que con gusto ofrecemos lágrimas de gratitud!
Mas ten paciencia, no dudes que vendrá la hora
que a tu alma divina librará del polvo.
¡Muere! En vano buscarás por esta tierra
tu elemento, oh espíritu preclaro.

¡Ática, la gigante, ha caído!
El eterno silencia de la muerte se incuba
en las tumbas de quienes fueron hijos de los dioses,
en las ruinas de los palacios de mármol.
La sonriente y dulce primavera, que llega,
ya no encuentra a sus hermanos:
en el valle santa del Iliso
un lúgubre desierto los recubre.

Mi deseo se vuela hacia aquel país mejor,
hacia Alceo y Anacreonte,
y yo, querría dormir en mi estrecha tumba,
junto a los santos de Maratón.
¡Que esta lágrima sea, pues, la última
vertida por la sagrada Grecia!
Oh Parcas, haced sonar vuestras tijeras,
ya que mi corazón pertenece a los muertos.

Friedrich Hölderlin

Johann Christian Friedrich Hölderlin nació en Lauffen am Neckar (Wurtemberg), Alemania, el 20 de marzo de 1770.
Poeta lírico que acogió en su poesía acoge la tradición clásica y fundiéndola con el nuevo romanticismo.
Murió el 7 de junio de 1843.

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No Comments

  • Reply Bitacoras.com marzo 20, 2013 at 1:17 am

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “Pude nombrar los héroes callando ante las bellas heroínas…” “Grecia” Tanto vale el hombre y tanto vale el esplendor de la vida, Los hombres a menudo son amos de la naturaleza, Para ellos la tierra hermosa no está escondida, …..

  • Reply Recordando a Friedrich Hölderlin: A las parcas | Trianarts junio 7, 2013 at 12:04 am

    […] “Recordando a Friedrich Hölderlin: Grecia”: AQUÍ  […]

  • Reply Mi recuerdo a Friedrich Hölderlin: A Hércules | Trianarts junio 6, 2014 at 11:18 pm

    […] “Friedrich Hölderlin: Grecia”: AQUÍ […]

  • Reply Friedrich Hölderlin: Canción al destino de Hiperión | Trianarts enero 19, 2015 at 12:28 am

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