
[…] los barrios
se abalanzan en mezcla de buitre y de mendigo,
recitan casa a casa su quebranto…
FG
«Inocencia»
Aquí
pocos pájaros:
un aleteo espectral acaso,
como de ciegas aves entre muros.
Aquí
pocas flores;
tal vez algunos pétalos concisos,
caídos entre grama de invierno.
Aquí
pocas sonrisas;
muecas inoportunas,
dulces, correctas, tímidas
y sofocadas de fatiga al cerrarse.
Aquí
unos céntimos oxidados
y el mendrugo de unas ideas
que el miedo tritura, paciente;
terror
a vivir y a morir,
terror
al prójimo que necesitas,
lástima a ti y a tu mujer
y a tantos como sudan a la sombra o al sol;
es una pesadilla.
Terror a la locura
–o envidia a la locura.
Aquí
poca belleza;
no es hermoso esto:
demasiado profundo,
sucio de origen,
pegajoso aún
de la placenta de la creación,
lastimado aún
por el dolor del parto del mundo,
dubitativo aún de caos primario
(aquí
no se quiere matar,
se está cansado,
se es inocente sin destino).
Ya no quedan resoluciones
que miren al otro borde del morir;
nada que viajar, ninguna espera;
esto es un lento cataclismo
que comenzó en la informe penumbra de la selva
entre alimañas
y fieras amenazadoras
y que abdicó una noche en la prehistoria
como un rey bárbaro en el otro.
Aquí
vehemencia acaso
pero entusiasmo no.
A veces
la alegría parece una calumnia,
y esas veces impiden a la herida cerrarse
y a la convalecencia afluir a la salud.
Aquí
se entiende al que abandona y busca rincón,
se entiende al que se sienta frente a la puerta
con la espalda guardada por el muro,
al que camina rozando la pared,
al que amaina el paso, cauteloso,
en las esquinas de vivir.
Siniestra es nuestra comprensión,
somos feroces de la nada;
una de nuestras manos da al vacío
y regresa a la frente,
la otra permanece en el horno del siglo
y se quema y no disimula
su dolor ni su aullido natural.
Aquí
el pasado es absurdo,
residual
e inexistente a fuerza de ser sombra;
el futuro,
ajeno
y amurallado de clamor y de crimen;
el presente,
esta cuarentena
poblada de palabras en mitades
que casan mal y que se roen unas a otras
con precaución y con monotonía.
Aquí
se está casi desvanecido;
un paso más y es sueño,
dos pasos más y es muerte,
tres pasos más y es un no haber nacido
nunca.
Félix Grande
De: Música amenazada, 1963-1966
Recogido en: Félix Grande – Biografía, (1958-2010), 2011
Prólogo de A.L. Prieto de Paula
Ed. Galaxia Gutenmberg 2011©
ISBN: 978-84-8109-925-6
Reseña de Santos Domínguez Ramos en su blog Encuentros de Lecturas, de Félix Grande. Biografía: AQUÍ
Félix Grande Lara nació en Mérida, Badajoz, el 4 de febrero de 1937.
Esta considerado uno de los grandes renovadores de la poesía española de la década de 1970.
Comenzó su carrera literaria con la poesía y obtuvo su primer premio, el Adonáis en 1963, por Las piedras.
Dos años después, en 1965, ganaría su primer galardón de narrativa, el Premio Eugenio d’Ors por su novela corta Las calles.
Su obra evolucionó desde la inspiración machadiana y el compromiso social del libro de poesía Las piedras, hasta una reflexión sobre el lenguaje y el erotismo.
En 1968 fue incluido en la Antología de la nueva poesía española.
Señalaba que los poetas que le marcaron fueron Antonio Machado, Luis Rosales —de quien fue discípulo y amigo y del que había prologado y seleccionado los poemas de la antología Porque la muerte no interrumpe nada—, y César Vallejo, entre otros.
Después de Las rubáiyatas de Horacio Martín, no había vuelto a escribir poesía, pero ese silencio de más de 30 años terminó en 2010, cuando incorporó su nuevo poema La cabellera de la Shoá en la antología Biografía y a fines del año siguiente salió Libro de familia.
Estuvo casado con la poeta Francisca Aguirre (como él Premio Nacional de Poesía) con la que tuvo una hija, la también poeta, Guadalupe Grande.
A lo largo de su carrera obtuvo numerosos premios y distinciones, entre ellos:
Premio Alcaraván – 1962.
Premio Adonáis de Poesía – 1963 por Las piedras.
Premio Guipúzcoa – 1965 por Música amenazada.
Premio Eugenio d’Ors – 1965 por la novela corta Las calles.
Premio Gabriel Miró – 1966
Premio Casa de las Américas – 1967 por Blanco Spirituals.
Premio Nacional de Poesía – 1978 por Las rubáiyatas de Horacio Martín.
Premio Hidalgo.
Premio Nacional de Flamencología – 1980.
Premio Barcarola – 1989.
Premio Felipe Trigo de Narración Corta – 1994 por El marido de Alicia.
Premio Manuel Alcántara – 1996
Mejor Escritor de Temas Flamencos, revista El Olivo – 1998.
Premio Extremadura a la Creación – 2004.
Premio Nacional de las Letras Españolas – 2004.
Premio Quijote a la Creación Literaria – 2007.
Premio Comunicación – 2008 de la Cadena SER de Ciudad Real.
Hijo Adoptivo de Santiago de Chuco, por sus trabajos de estudio y difusión de la poesía de César Vallejo – 1988.
Miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española – 1997.
Hijo Adoptivo de la Ciudad de San Roque, Cádiz – 2001.
Medalla de oro de Castilla-La Mancha – 2005.
Miembro correspondiente de la Real Academia Hispano Americana – Cádiz – 2005.
Miembro de número de la Real Academia de Extremadura de las Artes y las Letras – 2009.
Hijo Predilecto de Mérida – 2010.
Murió en Madrid, el 30 de enero de 2014, de un cáncer de páncreas. Sus restos mortales reposan en el cementerio de Tomelloso.
También de Félix Grande en este blog:
«Félix Grande: Inocencia»: AQUÍ
«Félix Grande: Jaulas está pariendo este silencio»: AQUÍ
«Félix Grande: La música última»: AQUÍ
«Félix Grande: Nerineas»: AQUÍ
«Félix Grande: Ensucian al lenguaje»: AQUÍ
«Félix Grande: Si tú me abandonaras»: AQUÍ
«Félix Grande: El infierno»: AQUÍ
«Félix Grande: El Precio del olvido»: AQUÍ
«Félix Grande: Elogio a la desobediencia»: AQUÍ
«Félix Grande: Como una inundación»: AQUÍ
«Félix Grande: Casida de la alta madrugada»: AQUÍ
«Félix Grande: ¿Ustedes saben escuchar?»: AQUÍ
«Félix Grande: Sombra de sombra»: AQUÍ
«Félix Grande: Dame ungüento de carne, Loba»: AQUÍ
«Félix Grande: Mudo que rompe a hablar»: AQUÍ
«Félix Grande: Elogio de las bestias»: AQUÍ
«Félix Grande: El buen salvaje»: AQUÍ
«Félix Grande: Una postal de nieve»: AQUÍ
«Félix Grande: Hora de noches»: AQUÍ
«Félix Grande: Un poco de miseria»: AQUÍ
«Félix Grande: Elogio de la maldición»: AQUÍ
«Félix Grande: Hijos de la ira»: AQUÍ
«Félix Grande: Puesta de sol»: AQUÍ
«Félix Grande: Mi túmulo prohibido»: AQUÍ
«Félix Grande: Ética inútil»: AQUÍ
«Félix Grande: Una gotera»: AQUÍ
«Félix Grande: Las horas y los años»: AQUÍ
«Félix Grande: Una postal de nieve»: AQUÍ
«Félix Grande: Hijos de la ira»: AQUÍ
«Félix Grande: La Patria»: AQUÍ
«Félix Grande: Canción de las panteras del deseo»: AQUÍ
«Félix Grande: Donde dura la vida»: AQUÍ
«Félix Grande: Laberinto de albahaca»: AQUÍ
«Félix Grande: Los yertos moradores de la ausencia»: AQUÍ
«Félix Grande: Calle vacía»: AQUÍ
«Félix Grande: Lentos como inmortales»: AQUÍ
«Félix Grande: Al-Ándalus será nuestro testigo»: AQUÍ
«Félix Grande: Todos los siglos de la lluvia»: AQUÍ
«Félix Grande: Se desangraba el universo»: AQUÍ
«Félix Grande: Noria de noches»: AQUÍ
«Félix Grande, in memoriam: Poética»: AQUÍ
«Félix Grande: Homenaje»: AQUÍ
«Félix Grande: Vivir a cara o cruz»: AQUÍ
Bibliografía poética:
Las piedras – 1964.
Música amenazada – 1966.
Blanco spirituals – 1967.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche – 1971.
Biografía (1964-1971) – 1971 (2ª edic. ampliada, 1977)
Taranto – Homenaje a César Vallejo – 1971.
Años (Antología con prólogo de Rafael Conte) – 1975.
En secreto – 1978
Las rubáiyatas de Horacio Martín – 1978
Biografía. Poesía completa (1958-1984) – 1986, (2ª ed. aumentada 1989) incorpora el libro «La noria»
Carta abierta (antología) – 1987
Seis poemas (Carpeta con grabados de Miguel Ángel Lombardía) – 1991
Cuaderno (Antología con dibujo de Eugenio Chicano) – 1993
Con buenas formas (Antología) – 1997
Conversación (Antología) – 1997
La canción de la tierra (Antología) – 1998
Blanco spirituals / Las rubáiyatas de Horacio Martín, (Edición de Manuel Rico) – 1998
Una grieta por donde entra la nieve (Antología) – 2006
Biografía (1958-2010) Galaxia Gutenberg, 2010. Antología con prólogo de Ángel Luis Prieto de Paula; incorpora un nuevo poema: La cabellera de la Shoá.
Libro de familia – 2011

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