Pintura

Gustavo Bacarisas: Figura, paisaje y color

enero 7, 2018

Click en la imagen para ver más obras

Gustavo Bacarisas

Gustavo Bacarisas nació en Gibraltar, el 23 de septiembre de 1873.
Era hijo del pintor Gabriel Bacarisa​ y de Adela Podestá. El apellido Bacarisas proviene de la isla de Menorca, en Baleares, que emigraron a Gibraltar en el siglo XVIII.

En 1892 recibió una beca, gracias a la cual marchó a Italia para estudiar en la Escuela Libre de la Academia de Bellas Artes de Roma, dónde permaneció hasta 1908.

En la capital italiana coincidió con Eduardo Chicharro, Manuel Benedito y Fernando Álvarez de Sotomayor, que estaban estudiando en la Academia de España en Roma.

Durante su estancia en italiana, además visitó Venecia y Cadore, de dóde pintó algunos paisajes; a partir de 1906 viajó varias veces a París y Londres.

En París entró en contacto co el pintor estadounidense James McNeill Whistler, que viajaba frecuentemente a París y a Londres.
En Londres la Art Society le invitó al salón anual de la Royal Academy, donde expuso el cuadro Algeciras.
En Londres conoció y fue influenciado por la obra de William Turner.

Posteriormente, visitó Tánger.
La galería británica Philipon le invitó a Buenos Aires, que visitó en 1910. Se relacionó con los pintores argentinos y realizó una exposición con obras realizadas en Tánger y con escenas campesinas de la Pampa.

En 1911 fue nombrado profesor de la Academia de Bellas Artes de Buenos Aires.
Posteriormente, viajó por Estados Unidos y realizó exposiciones en Nueva York, Pittsburg y Filadelfia.

En 1913 se instaló en Sevilla con la intenció de pintar vistas de la ciudad. Ese año el Gobierno había encargado a la Sevilla los actos de conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento del Océano Pacífico, además, en ese momento, la ciudad estaba en los preparativos de la Exposición Iberoamericana. Bacarisas pintó los paisajes de la capital y distintos pueblos de su provincia.

Así mismo le llegaron numerosos encargos para el diseño de pinturas cerámicas para rótulos de comercios, y el más importante de todos, la decoración del Pabellón Real y el Pabellón de Argentina de la Exposición.
En 1918 ayudó a la realización de la primera cabalgata de Reyes Magos, que fue iniciativa de José María Izquierdo. En 1919 el Ayuntamiento lo nombró Hijo Adoptivo de Sevilla.

En 1922 viajó a Suecia con el encargo de realizar los decorados y diseñar el vestuario de la ópera “Carmen”, en el teatro Real de Estocolmo.
En 1930 participó en en la Exposición de Bellas Artes de Primavera de Sevilla con siete cuadros.
En 1936, al iniciarse la Guerra Civil, se encontraba en Madrid, fue evacuado a Francia y, posteriormente, a Gibraltar.

En 1938 viajó a las ciudades marroquíes de Tánger y Casablanca.
​ En 1940 se trasladó a la isla portuguesa de Madeira, donde permaneció cinco años.
Regresó a Sevilla en 1945, tras lo que se reintegró a la Sección de Bellas Artes del Ateneo.
En 1947 se celebraron en la ciudad dos exposiciones dedicadas a su obra. En una de ellas, Joaquín Romero Murube leyó un texto dedicado a ensalzar la labor del pintor.

En 1950 fue nombrado Académico Correspondiente Extranjero de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, la cual le entregó la Medalla de Oro de la institución durante el Certamen de Otoño.
En 1961 fue nombrado Hijo Predilecto de Gibraltar.
En 1961 fue nombrado Catedrático Honorario de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y académico correspondiente de la madrileña Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1966 recibió la Medalla de Oro del Ateneo de Sevilla.
Murió en Sevilla, el 7 de enero de 1971.

Fue un artista polifacético, aunque conocido principalmente por su pintura, practicó así mismo la escultura en la que destacan sus bronces; la azulejería; la ornamentación cerámica y la escenografía.
Su obra, de estilo figurativo y de temática variada.

De su obra pictórica, destacan, “Sevilla en fiestas” que fue presentado a la Exposición de Bellas Artes de Sevilla de 1916, albergada en el Museo de Bellas Artes de Sevilla; una bellísima composición, de gran formato, extraordinariamente rica en fuerza plástica y representativa.
Así mismo el Museo Carmen Thyssen de Málaga se puede ver otra de sus pinturas: “Feria”, y en el Museo Reina Sofía de Madrid: “El estanque de los mirlos”, de 1921.

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.